Una vez más, la cita del 25 de marzo nos encuentra a los trabajadores de prensa en la encrucijada de festejar nuestro día con la doble reivindicación histórica del Estatuto del Periodista Profesional, hace ya 81 años, y de Rodolfo Walsh, asesinado en 1977 para la misma fecha por la dictadura más salvaje que el país recuerde, mientras nos acosa una realidad desoladora, con precarización laboral en crecimiento y salarios basura.

