La Cámara de Diputados de la Nación aprobó el proyecto que crea el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, denominado “Súper RIGI”, una iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo que busca establecer beneficios y garantías para proyectos destinados al desarrollo de nuevas actividades económicas. La norma obtuvo 130 votos afirmativos, 106 negativos y 7 abstenciones, y ahora será girada al Senado para su tratamiento definitivo.
La Cámara de Diputados de la Nación aprobó el proyecto que crea el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, denominado “Súper RIGI”, una iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo que busca establecer beneficios y garantías para proyectos destinados al desarrollo de nuevas actividades económicas. La norma obtuvo 130 votos afirmativos, 106 negativos y 7 abstenciones, y ahora será girada al Senado para su tratamiento definitivo.
Durante una extensa sesión especial, el oficialismo logró avanzar con uno de los proyectos centrales de su agenda económica, mientras la oposición cuestionó el alcance de los incentivos previstos y planteó objeciones vinculadas al impacto institucional y económico de la propuesta. Según el texto aprobado, el régimen apunta a “garantizar la prosperidad del país, incrementar las exportaciones, generar empleo de calidad y consolidar el sendero de crecimiento sostenido”.
El diputado Bertie Benegas Lynch (La Libertad Avanza), presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, defendió la iniciativa y explicó que se trata de “incentivos fiscales, cambiarios, aduaneros y seguridad jurídica”. En su intervención, sostuvo que “hemos ahuyentado las inversiones y combatimos el capital”, y agregó que “el capital no tiene patria, va donde hay negocios y seguridad institucional”.

Desde Unión por la Patria, el diputado Mario Manrique cuestionó el proyecto y afirmó que “este no es un proyecto, es un negociado entre particulares”. Además, sostuvo que la iniciativa “es invotable porque choca contra la Constitución Nacional en, al menos, 10 artículos”, al expresar el rechazo del bloque opositor al régimen de beneficios para grandes inversiones.
En la misma jornada legislativa, la Cámara baja convirtió en ley el Acuerdo de Conciliación con acreedores externos, mediante la aprobación de los acuerdos celebrados entre la República Argentina y Bainbridge Ltd., y entre el Estado argentino y el grupo de acreedores encabezado por Attestor Value Master Fund. La iniciativa, que ya contaba con media sanción del Senado, fue aprobada con 139 votos afirmativos, 97 negativos y ninguna abstención.
Como miembro informante, Benegas Lynch (La Libertad Avanza) defendió los acuerdos y sostuvo que “después de 25 años, tenemos la gran posibilidad de empezar a cerrar esta herida de deshonra internacional y el significado literal que tiene el descrédito”. También explicó que las condiciones negociadas contemplaban “un 30% del remanente” y que el acuerdo “concluye pagar 104 millones de dólares”, además de señalar que el país quedaría eximido de afrontar honorarios legales.

El legislador oficialista también cuestionó las decisiones políticas tomadas durante los últimos años en materia de deuda y afirmó que la situación actual responde “a los fracasos de la política”. En ese sentido, responsabilizó a dirigentes que, según expresó, “votaron a favor de una cesación de pagos, arrastrando a todos los argentinos a una nueva aventura de decadencia”.
Desde el bloque de Unión por la Patria, el diputado Itai Hagman manifestó el rechazo al acuerdo y señaló que “este bloque rechaza terminantemente este proyecto de ley”. Además, cuestionó la narrativa del Gobierno nacional sobre la situación económica del país y afirmó que “lo que se está discutiendo acá es pagarles a fondos buitres”, al referirse al término holdouts utilizado en el debate legislativo.

Por su parte, la diputada Romina Del Plá, del Frente de Izquierda, sostuvo que “acá se está reconociendo, una vez más, una deuda completamente ilegítima”. La legisladora agregó que su espacio continuará defendiendo “el desconocimiento soberano de la deuda pública de nuestro país” como parte de su postura política frente al endeudamiento externo.
También expresó su rechazo el diputado Miguel Ángel Pichetto, de Encuentro Federal, quien fundamentó su voto en contra del proyecto. “Este gobierno ha aumentado el nivel de deuda externa. Se estima que la deuda en dólares que se ha emitido durante este gobierno arriba de 80 mil millones de dólares, habría que revisar bien estos números”, afirmó durante la discusión en el recinto.
Además de las iniciativas económicas, Diputados otorgó sanción definitiva a distintos acuerdos internacionales. Entre ellos se incluyó el Protocolo de Enmienda al Convenio entre Argentina y Francia para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal en materia de impuestos sobre la renta y el patrimonio, así como también el acuerdo internacional destinado a combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.

La sesión también incluyó la aceptación de la renuncia del diputado Adrián Ravier (La Libertad Avanza), quien fue designado como Vocero Presidencial. En su reemplazo asumió Martín Matzkin, integrante del mismo espacio político, quien prestó juramento durante la jornada parlamentaria.
Con la aprobación del “Súper RIGI”, el tratamiento de los acuerdos con acreedores externos y la ratificación de convenios internacionales, la Cámara de Diputados avanzó sobre una serie de proyectos impulsados por el oficialismo, que ahora continuarán su recorrido legislativo en el Senado de la Nación.