El libro indaga, cuantitativa y cualitativamente, en las profundas desigualdades territoriales del sistema argentino de ciencia, tecnología e innovación.
El Instituto de Estudios en Ciencia, Tecnología, Cultura y Desarrollo (CITECDE) de la UNRN, Sede Andina, anuncia la publicación del libro “Ciencia, tecnología y territorio en Argentina: Asimetrías y vinculación con el desarrollo productivo”, editado por Andrés Niembro, Daniela Calá, Leandro Lepratte, Gabriela Starobinsky y Rodrigo Kataishi, y que contó con la colaboración de Hebe Dato (IIDPyCA) en las tareas de edición y gestión editorial para el registro del ISBN (International Standard Book Number) del CITECDE.
En el libro se indaga, cuantitativa y cualitativamente, en las profundas desigualdades territoriales del sistema argentino de ciencia, tecnología e innovación. A lo largo de veintitrés estudios de caso en distintas regiones del país, más tres capítulos integradores, las y los autores analizan los procesos de construcción de capacidades locales, su articulación con las necesidades socio-productivas y las dinámicas de vinculación con el entorno.
Los diferentes capítulos que integran el libro son el resultado de un extenso trabajo realizado por una red de investigadores e investigadoras, que conformaron más de veinte nodos, distribuidos a lo largo de catorce provincias del país. Dicha red se conformó en el marco de la convocatoria PISAC 2022 - Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030 lanzada a fines de 2022 por el entonces Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.
En conclusión, este libro presenta los principales resultados cosechados en el marco del proyecto “Asimetrías territoriales en las capacidades científico tecnológicas y su vinculación con el desarrollo productivo: un análisis cuanti cualitativo en clave federal”. Los mismos, desde una perspectiva sistémica y federal, aportan elementos clave para repensar las políticas de CTI y avanzar hacia estrategias de desarrollo territorial más inclusivas.
El libro está disponible para su descarga gratuita aquí.
Preguntas a los autores:
¿Es el primer ISBN del CITECDE? ¿Qué significa esto para el Instituto?
Este libro es el primero que se produce con el ISBN del Instituto de Estudios CITECDE. Contar con esta herramienta permite, sin sacrificar la calidad de los trabajos (estos son sometidos a procesos de evaluación y edición especializada), publicar y difundir resultados de los diferentes proyectos de investigación que se desarrollan desde el Instituto, proyectos que en muchos casos se realizan en colaboración con grupos de investigación de otras instituciones del país.
La publicación de libros que compilan resultados de proyectos de investigación, por un lado, es complementaria con otros tipos de producciones (participaciones en congresos, publicaciones en revistas especializadas, participación en redes temáticas, etc.). Y por el otro, al tratarse de investigaciones que abordan temas de actualidad, poder participar de los debates en torno a los mismos demanda disponer de un medio de difusión ágil y de una salida relativamente rápida para poder participar de esos debates con información actualizada.
En consecuencia, esto significa para el Instituto disponer de una herramienta adicional para fortalecer los canales de comunicación y difusión de resultados, y de esta forma, consolidar al Instituto como un actor de referencia en las diversas temáticas que se abordan a través de las diferentes líneas de investigación que están en desarrollo.
¿Podrían comentar brevemente algunas de las desigualdades que hayan identificado del sistema de CTI en Argentina? ¿Por qué llaman su atención?
Una de las principales desigualdades del sistema de ciencia, tecnología e innovación (CTI) argentino es su fuerte concentración territorial. Las capacidades científicas y tecnológicas —recursos humanos, infraestructura, financiamiento e instituciones— se encuentran mucho más concentradas que la propia actividad económica o la población. La mayor parte de los recursos humanos altamente calificados, la inversión en I+D, la infraestructura científica y las capacidades tecnológicas se concentran en un pequeño grupo de provincias, especialmente en la región centro del país, y en un reducido grupo de departamentos en su interior, mientras que amplias regiones cuentan con capacidades mucho más limitadas.
Sin embargo, nuestro análisis también muestra que estas diferencias no se explican únicamente por el nivel de desarrollo de las regiones o la distribución de recursos, sino también por la capacidad de cada territorio para articular la ciencia con las necesidades productivas y sociales, generar nuevas capacidades y construir redes de vinculación. Además, en muchos territorios las capacidades de CTI públicas no necesariamente se corresponden con las capacidades de innovación del sector privado. El desafío es entonces no es solo federalizar recursos, sino fortalecer los sistemas regionales de innovación adaptados a las particularidades de cada territorio.
Esto llama la atención porque implica que las oportunidades para generar conocimiento e innovación dependen en gran medida del lugar donde se desarrolla la actividad, y también plantea el interrogante de cómo iniciar círculos virtuosos de vinculaciones exitosas entre el sistema de CTI y el sector productivo en territorios con diferentes puntos de partida.
¿Algo novedoso o para destacar sobre la región de la Patagonia?
El libro dedica toda una sección a la Patagonia, en la cual diferentes capítulos abordan casos de La Pampa (ganadería de precisión y nodo agroindustrial), la Comarca Andina de Río Negro y Chubut (Programa Cambio Rural), Puerto Madryn (economía azul), Comodoro Rivadavia (Instituto de Biociencias de la Patagonia), Santa Cruz (construcción de capacidades científicas) y Tierra del Fuego (Hidrógeno verde y Centro Tecnológico).

La Patagonia combina fortalezas y desafíos. Por un lado, cuenta con instituciones científicas de referencia y capacidades destacadas en áreas vinculadas a sus recursos estratégicos, como la energía, el ambiente y el mar. Esto muestra que es posible construir capacidades de investigación e innovación fuera de los principales centros metropolitanos. Pero por otro lado, persisten fuertes desigualdades entre provincias y una menor densidad de instituciones, empresas innovadoras y vínculos de transferencia tecnológica respecto de la región centro. Esto refleja que la consolidación de un sistema regional de CTI depende no solo de la existencia de capacidades científicas, sino también de su articulación con el entramado productivo y de políticas públicas sostenidas en el tiempo.
Un hallazgo importante es que el desarrollo de estos procesos depende menos de replicar modelos de los grandes centros urbanos y más de construir instituciones sólidas, redes de colaboración y agendas de investigación alineadas con las características productivas y ambientales del territorio.
¿Cuáles son sus sugerencias o aportes para construir políticas de CTI más inclusivas?
Una de las principales conclusiones del libro es que no existen recetas universales para promover la ciencia, la tecnología y la innovación en todos los territorios. Las políticas de CTI deben reconocer que las regiones argentinas presentan capacidades, trayectorias y desafíos muy diferentes. Por eso, más que replicar u otorgar mayor presupuesto a instrumentos existentes (o que existían hace unos años), es necesario fortalecer los sistemas regionales de innovación, identificar qué capacidades construir en los distintos lugares, incentivar la vinculación entre universidades, organismos de ciencia, empresas y gobiernos, y orientar las agendas de investigación hacia las necesidades productivas, sociales y ambientales de cada territorio.
El desarrollo científico y tecnológico puede ser una herramienta para reducir las desigualdades territoriales, pero eso requiere políticas de largo plazo, continuidad institucional y una mirada federal que valore la diversidad de los territorios como un activo y no como una limitación. En este sentido, la federalización no es solo una cuestión de desconcentrar recursos, sino de construir capacidades, fortalecer las redes de articulación y diseñar políticas diferenciadas según las características de cada territorio.
Comentarios o reflexiones sobre la experiencia de trabajar en red.
Trabajar en red fue una de las mayores fortalezas de este proyecto. Reunimos a más de veinte grupos de investigación de catorce provincias, con trayectorias disciplinares y territoriales muy diversas, lo que permitió construir una mirada realmente federal sobre las capacidades científico tecnológicas del país. Esa diversidad enriqueció tanto el diagnóstico cuantitativo como el análisis de los estudios de caso, porque cada equipo aportó un conocimiento profundo de su territorio y de los actores locales. Además, la experiencia demostró que las propias redes de colaboración entre universidades, organismos de ciencia y tecnología e investigadores son un activo estratégico para producir conocimiento de mayor calidad y más relevante para las políticas públicas.
También fue una experiencia muy valiosa porque se sostuvo en un contexto particularmente difícil para el sistema científico argentino. El compromiso de los equipos permitió completar el proyecto y publicar el libro aun frente a las dificultades de financiamiento. Eso reafirma que la ciencia es, ante todo, una construcción colectiva y que las redes federales de investigación son fundamentales para comprender la diversidad de los territorios y generar conocimiento útil para el desarrollo del país.