La senadora nacional Silvina García Larraburu concluyó su mandato y difundió una carta de despedida junto a un informe de gestión en el que detalló los principales ejes de su labor parlamentaria y social. En el mensaje, expresó su agradecimiento al pueblo de Río Negro por la confianza otorgada y remarcó que ejerció el cargo “con vocación de servicio”, priorizando el acompañamiento a las necesidades de la comunidad.
La senadora nacional Silvina García Larraburu concluyó su mandato y difundió una carta de despedida junto a un informe de gestión en el que detalló los principales ejes de su labor parlamentaria y social. En el mensaje, expresó su agradecimiento al pueblo de Río Negro por la confianza otorgada y remarcó que ejerció el cargo “con vocación de servicio”, priorizando el acompañamiento a las necesidades de la comunidad.
Según el balance difundido, la legisladora realizó más de 6.000 gestiones sociales en articulación con instituciones, clubes, cooperativas y centros comunitarios. Entre ellas, se destacan 356 gestiones vinculadas a salud, 1.806 en materia educativa, previsional, habitacional y laboral, además de 1.731 asistencias en transporte. También entregó tablets del programa ENACOM, becas, subsidios y reconocimientos a referentes e instituciones provinciales.
García Larraburu subrayó los programas de Turismo Social que permitieron que más de 5.000 niñas, niños y adolescentes viajaran por primera vez al mar, así como las iniciativas de formación ciudadana y capacitación laboral. En total, más de 7.800 personas participaron de talleres gratuitos sobre cocina saludable, fotografía, oratoria, jardinería, reciclaje, elaboración de CV, formación parlamentaria, entre otros, concebidos como espacios de encuentro y fortalecimiento comunitario.
En el plano legislativo, informó que presentó 824 proyectos durante su último mandato, varios de los cuales alcanzaron media sanción. Además, destacó su rol como presidenta de la Comisión de Ciencia y Tecnología, donde impulsó la Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, que establece un incremento progresivo de la inversión pública en el sector hasta llegar al 1% del PBI.
La senadora enfatizó que su despacho mantuvo una política de “puertas abiertas”, con informes de gestión periódicos y recorridas constantes por barrios, instituciones educativas, sectores productivos, organizaciones sociales y espacios culturales. Según indicó, este trabajo territorial permitió elaborar iniciativas parlamentarias basadas en demandas concretas de la ciudadanía.
Finalmente, García Larraburu sostuvo que el país atraviesa “una etapa más oscura” en materia política y social, en la que —dijo— se requiere frenar el “desguace de las capacidades estatales”. No obstante, aseguró que mantendrá su compromiso con Río Negro y con el país, y afirmó que se despide del Senado pero no de la militancia, convencida de que la política sigue siendo “una herramienta para transformar la realidad”.
CARTA DESPEDIDA
Queridas y queridos compatriotas:
Al llegar al final de mi mandato como Senadora de la Nación deseo expresar, ante todo, mi profundo agradecimiento al pueblo de Río Negro que me confió la representación de sus intereses en este Congreso. Fue un honor ejercer esta responsabilidad, siempre guiada por la convicción que la política es de las más nobles herramientas cuando se hace con vocación de servicio.
Durante estos años puse un especial énfasis en las gestiones sociales para nuestro pueblo.
Realizamos más de 6.000 gestiones en beneficio de vecinos y vecinas de toda la provincia, articulando con instituciones, clubes, cooperativas, centros culturales, comunitarios. Acompañamos 356 gestiones de salud; 1.806 gestiones educativas, previsionales, habitacionales y laborales. 6.975 gestiones de otros rubros, además de 1.731 asistencias en transporte.
Entregamos 377 tablets del programa de ENACOM; 43 becas y subsidios; 73 banderas nacionales. También otorgamos 105 distinciones a instituciones y referentes de la comunidad.
Gestioné para que más de 5.000 chicos y chicas participaran de los programas de Turismo Social, con viajes que marcaron sus primeras experiencias en el mar argentino.
Asimismo, promovimos la formación y capacitación ciudadana con una amplia oferta de talleres, alcanzando a más de 7.800 personas en temáticas de desarrollo personal, formación laboral, cultura y ciudadanía.
Los talleres abarcaron: Cocina saludable (1.424 personas); Fotografía (791); Maquillaje (830); Bromatología (492); Alergias e intolerancias alimenticias (68); Elaboración de CV (295); Técnica parlamentaria para concejales (137); Formación parlamentaria (108); Comunicación parlamentaria y legislativa (15); Marketing y redes sociales (166); Reciclaje (152); Oratoria (463); Escritura (52); Edición de video (42); Jardinería y huerta familiar (1.843); Formulación de proyectos (194); Manualidades y decoración (107); Liderazgo (75); Apoyo escolar (85); Grooming (16); Juventudes y política (10).
Los talleres fueron espacios de encuentro, aprendizaje y empoderamiento comunitario, reafirmando la convicción que la formación es una herramienta de libertad y desarrollo.
Cada acompañamiento brindado, cada recurso puesto al servicio de quienes más lo necesitaban, fue una manera concreta de tender la mano solidaria del Estado a quienes confían en él para mejorar su vida cotidiana.
Del mismo modo, trabajé incansablemente por el fomento a las actividades productivas de Río Negro, apoyando a nuestros científicos y tecnólogos, a las economías regionales, al turismo y a los desarrollos locales.
En mi último mandato presenté 824 Proyectos legislativos, muchos de los cuales obtuvieron media sanción, y otros continúan en trámite parlamentario. Estoy convencida que todos ellos son la semilla que germinará con el tiempo.
Durante mis años como Senadora, presente mensual y anualmente informes de gestión, dando cuentas a la sociedad del trabajo realizado, para que puedan conocerlo y acercarse con pedidos, criticas, observaciones, o saludos desde cada lugar de la provincia. Siempre tuvimos espacios de escucha y un despacho de puertas abiertas, de trabajo horizontal con la sociedad, con el objetivo que mi banca oficiara de puente entre las necesidades y las soluciones para nuestra gente.
Recorrí nuestros barrios, escuché a trabajadores y trabajadoras, a estudiantes, a docentes, a científicos y científicas, a empresarios y empresarias, a referentes sociales y culturales, a fin de abordar de manera colectiva propuestas parlamentarias que resolvieran sus problemáticas.
Como Presidenta de la Comisión de Ciencia y Tecnología acompañé una agenda que colocó al sector en el centro del desarrollo nacional. Impulsé la Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, que asegura un aumento sostenido de la inversión hasta alcanzar el 1% del PBI; entre otras políticas claves.
Si bien en esta coyuntura estamos viviendo un tiempo más oscuro, en el que nos toca resistir a los embates del gobierno y frenar el desguace de las capacidades estatales, estoy convencida que -más temprano que tarde-, volveremos a cosechar victorias para el pueblo argentino.
Hoy me despido del Senado, pero no de la militancia ni del compromiso con mi provincia y el país. Seguiré trabajando allí donde el pueblo me necesite, porque creo firmemente que la política es una herramienta para transformar la realidad y construir una Argentina más justa, libre y soberana.
Les envío un abrazo inmenso,
Silvina García Larraburu
