El Programa de Adopciones del Área de Sanidad Animal de la Municipalidad de San Carlos de Bariloche concretó una nueva adopción responsable con la historia de Chimuelo, un perro que había ingresado a los caniles municipales con signos compatibles con maltrato y un cuadro de desnutrición leve. Tras completar su recuperación veterinaria, el animal fue adoptado por Virginia y su familia, poniendo fin a un proceso de rehabilitación impulsado por el equipo municipal.
El Programa de Adopciones del Área de Sanidad Animal de la Municipalidad de San Carlos de Bariloche concretó una nueva adopción responsable con la historia de Chimuelo, un perro que había ingresado a los caniles municipales con signos compatibles con maltrato y un cuadro de desnutrición leve. Tras completar su recuperación veterinaria, el animal fue adoptado por Virginia y su familia, poniendo fin a un proceso de rehabilitación impulsado por el equipo municipal.
Según informó el Municipio, Chimuelo llegó al Área de Sanidad Animal en condiciones que requerían atención especializada. Sin embargo, desde el primer momento se destacó por su comportamiento afectuoso. A pesar de las circunstancias en las que fue encontrado, el perro mantuvo una actitud amigable, buscando permanentemente el contacto con las personas y mostrando una conducta dócil durante toda su permanencia en los caniles.
Durante su recuperación recibió atención veterinaria, alimentación adecuada y un seguimiento permanente por parte del personal municipal. Desde el Área de Sanidad Animal señalaron que el proceso también contó con el trabajo diario de Elsa, responsable del cuidado de los perros alojados en los caniles, y de las voluntarias que colaboran con la socialización y los paseos, favoreciendo la adaptación de los animales mientras esperan ser adoptados.
La historia tuvo un giro definitivo cuando Virginia y su familia visitaron las instalaciones del Área de Sanidad Animal con el propósito de incorporar un perro mediante el Programa de Adopciones. El encuentro con Chimuelo se produjo de manera inmediata y, una vez obtenido el alta veterinaria, el animal comenzó una nueva etapa junto a su nueva familia.
El director de Sanidad Animal, Roque, destacó el alcance de esta política pública y el trabajo que se realiza con los animales rescatados. “Cada adopción representa el objetivo cumplido de un trabajo que comienza mucho antes. Recuperamos perros que ingresan judicializados en situaciones de abandono, maltrato o enfermedad, les devolvemos la salud y la confianza, y luego buscamos una familia responsable que les brinde el amor que merecen”, expresó.

El funcionario también valoró el compromiso de quienes optan por la adopción responsable. “Nos llena de satisfacción que cada vez más familias barilochenses elijan adoptar, porque con ese gesto no solo transforman la vida de un animal, sino que fortalecen una comunidad más solidaria y comprometida con la tenencia responsable”, afirmó.
Desde el Área de Sanidad Animal indicaron que el Programa de Adopciones continúa desarrollándose gracias a la participación de vecinos y vecinas que deciden brindar una segunda oportunidad a perros recuperados por el Municipio. La iniciativa busca promover el bienestar animal y fomentar la adopción responsable de animales que atravesaron situaciones de abandono, maltrato o enfermedad.
Las personas interesadas en incorporar un nuevo integrante a su familia pueden acercarse al Área de Sanidad Animal para conocer a los perros disponibles para adopción y recibir asesoramiento sobre el procedimiento. Desde el Municipio remarcaron que el programa continúa abierto y que cada adopción representa una nueva oportunidad para los animales recuperados por el sistema de protección municipal.
