Moira Millán, weichafe y escritora del lof Pillán Mawiza de Corcovado, Chubut, narra en primera persona los atropellos sufridos por ella y su comunidad en los doce allanamientos simultáneos ordenados por el juez penal provincial Jorge Criado, que tuvieron lugar el reciente 11 de febrero, a comunidades y domicilios particulares de familias Mapuche-Tehuelche de la zona andina de la provincia patagónica.
“Durante el desarrollo de los distintos incendios intencionales que han sido generados, no tenemos dudas, por parte del propio gobierno que nos acusa, empezó una cacería contra el pueblo mapuche. Se crea un montaje, una causa armada llena de mentiras y difamaciones en la que el juez Jorge Criado ordena los allanamientos simultáneos”, cuenta Moira en Canal Abierto.
Del operativo participaron centenares de efectivos tanto federales como provinciales de todas las fuerzas de lo que llaman Comando Unificado. “Fue como la invasión de un ejército tomando el control de un territorio”, cuenta Millán. “En mi casa éramos sólo ocho personas y llegaron alrededor de 100 efectivos. Toda mi comunidad, el lof Pillán Mawiza, estuvo invadido por camiones, gente de seguridad, uniformados con el rostro cubierto y armas largas. Con una violencia inusitada”, describe Millán.
“Nos sacaron de la cama, apuntándonos con sus armas. Apuntaban contra niñeces que fueron maltratadas. Había ancianos, golpearon a las personas que nos encontrábamos ahí.Fue completamente desmesurada la forma en que entraron”.
“Toda esa situación de invasión, con perros incluso, duró desde las 7 de la mañana hasta las 6 de la tarde. Dos días antes, habían asesinado a la perra de Victoria (Dolores Núñez); la habían apuñalado, la habían abierto y la dejaron en medio del camino. Menciono este hecho porque hay una especie de código, de lenguaje mafioso propio del crimen organizado”.
Fue en este operativo, en la comunidad de Moira, en el que Victoria fue arrestada. Lleva viviendo allí, aceptada como una más de la comunidad, desde el 2020. Millán describe la detención de Núñez y enumera las pruebas que la ponen a 100 kilómetros de los hechos que le endilgan -un supuesto ataque incendiario a la estancia Amancay en Trevelin-. “Victoria está siendo secuestrada por este Estado racista y criminal”.
“Plantear una agenda que no sea consensuada desde el odio”
“Me parece fundamental tratar de hacer esto que están haciendo ustedes, construir espacios de información verdadera e ir, de a poquito, poniendo en evidencia el sicariato mediático, el sicariato del pseudo periodismo que está lleno de infiltrados de inteligencia y plantear desde la verdad, de esta verdad que cuesta hacer llegar desde la lejanía de los distintos confines del territorio en este país, plantear una agenda que no sea consensuada desde el odio. El odio es un sentimiento fugaz, terrible. No vamos a pensar cómo nos unimos para que caiga el gobierno de Milei, por ejemplo, porque cuando nos unimos por la fugacidad del odio hacia el fascismo, después, cuando las balas las tira el progresismo, nos hacemos los distraídos”.
“Yo no quiero unirme a esos multisectores de la argentinidad porque nos identifica un represor que gobierna. Quiero unirme por los sueños; qero unirme por el amor. Quiero una agenda que realmente nos haga trascender en el modelo de país que se busca. Yo no quiero seguir votando para las pesadillas menores; quiero votar por mis sueños”.
“Es un momento no solamente de lucha sino un momento para redoblar el compromiso con la vida y tejer sueños, porque si nosotros vamos hacia los propósitos, hacia los sueños, no va a haber balacera que nos haga retroceder”, concluyó la referente indígena.