El 23 de agosto de 2024 se aprobó el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). A un año de su puesta en marcha, el balance muestra un ingreso limitado de proyectos, mientras que las condiciones ya establecieron beneficios fiscales y cambiarios relevantes para las compañías que lograron incorporarse.
El 23 de agosto de 2024 se aprobó el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). A un año de su puesta en marcha, el balance muestra un ingreso limitado de proyectos, mientras que las condiciones ya establecieron beneficios fiscales y cambiarios relevantes para las compañías que lograron incorporarse.
Desde el Observatorio del RIGI, conformado por organizaciones sociales, institutos de investigación y académicos, se realiza un seguimiento de las iniciativas que se presentan bajo este marco, recopilando información sobre las firmas participantes, montos previstos, sectores de actividad, localización y puestos de trabajo asociados.
En ese marco, se informó que el flujo de inversiones registrado hasta el momento es reducido en relación con las expectativas iniciales. Hasta ahora se presentaron 19 solicitudes de adhesión, de las cuales 7 fueron aprobadas y 1 rechazada, lo que representa compromisos de inversión por 13.067 millones de dólares. Los proyectos contemplan la creación de poco más de mil empleos directos, cifra considerada baja en comparación con los beneficios que otorga el régimen.
El Observatorio también elaboró un mapeo de resistencias territoriales, en el que identifica las expresiones locales de oposición, sus argumentos, acciones colectivas y planteos. Otro eje de trabajo se centra en los riesgos e impactos socioambientales asociados a los proyectos, además de un análisis sobre la incidencia del régimen en la recaudación tributaria y en el movimiento de capitales.
Con base en estos estudios, el Observatorio difundió su Boletín N.º 1 en el marco del primer aniversario del RIGI.
En el plano económico, el gobierno nacional considera a las inversiones y exportaciones de hidrocarburos como una vía para enfrentar la restricción externa, priorizando el crecimiento de las exportaciones en este rubro. Según el Observatorio, esto implica tensiones con la dimensión ambiental, laboral y social, además de concesiones institucionales.
El RIGI se presenta como un instrumento clave de esa estrategia. Fue aprobado con el objetivo de atraer inversiones, en línea con otras normativas históricas como la ley de inversiones extranjeras o el código minero. En este contexto, YPF desempeña un rol central: participa en tres de los siete proyectos aprobados, dos de ellos vinculados directamente a Vaca Muerta.
Entre las preocupaciones planteadas por el Observatorio figuran la falta de instancias de participación ciudadana, la ausencia de mecanismos de control y la conflictividad social en comunidades locales que se manifiestan frente a proyectos de largo plazo.
El RIGI en números
- Se presentaron 19 solicitudes de adhesión: 7 fueron aprobadas y 1 rechazada.
- Los sectores que solicitaron incorporarse son: 10 de minería (5 de litio, 3 de cobre y 2 de oro), 3 de energías renovables (2 eólicos y 1 fotovoltaico), 3 de infraestructura hidrocarburífera, 1 siderúrgico, 1 de biocombustibles y 1 de infraestructura portuaria.
- El monto total comprometido en los proyectos asciende a más de 30.760 millones de dólares.
- La mayor parte de las inversiones corresponden a sectores extractivos, con fuerte presencia en Vaca Muerta y la minería.
- Los siete proyectos aprobados suman 13.067 millones de dólares y se distribuyen en hidrocarburos (2), minería (2), energías renovables (2) y siderurgia (1).
- El sector hidrocarburífero concentra los mayores montos, con tres proyectos que totalizan 9.790 millones de dólares.
- La minería reúne la mayor cantidad de propuestas: 10 en total, con un volumen estimado de 19.312 millones de dólares, principalmente en litio, ubicados en Salta y Catamarca, y en cobre y oro, localizados en San Juan.
- Quince provincias adhirieron formalmente a la normativa del RIGI.
El Observatorio del RIGI está integrado por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el Centro de Políticas Públicas para el Socialismo (CEPPAS), la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Nacional de San Martín (EPyG/UNSAM), el Espacio de Trabajo Fiscal para la Equidad (ETFE), la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y el Transnational Institute (TNI).
VER INFORME COMPLETO ACÁ: https://drive.google.com/file/d/1eqhlwewA2uf3EWtzn-n2x-q7Zut2X00Z/view
El RIGI tras su primer año: El experimento libertario bajo la lupa
El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) se ha convertido en una de las promesas centrales del programa económico de Javier Milei. Con beneficios cambiarios, tributarios y comerciales generosos, el régimen busca atraer inversiones superiores a los 200 millones de dólares en diferentes sectores productivos como hidrocarburos, minería, energía, infraestructura, tecnología, turismo, siderurgia y forestoindustria. El plazo para adherirse al régimen vence en julio de 2026, aunque el Ejecutivo tiene la potestad de extenderlo por un año más y persigue dos objetivos principales, facilitar el ingreso de grandes capitales y acelerar las exportaciones en el corto plazo.

El RIGI refleja la orientación del gobierno hacia una menor intervención estatal en la gestión de los bienes comunes, asignando un papel preponderante al sector privado. Asimismo, no prevé mecanismos integrales de planificación industrial ni incorpora disposiciones específicas para la protección ambiental o social de los ecosistemas y de las comunidades en sus áreas de influencia. Hasta el momento se han presentado 19 solicitudes de adhesión al régimen, de las cuales fueron aprobadas 7 y 1 ha sido rechazada. Las inversiones más significativas, en términos de volumen de divisas, se concentran en actividades primario-extractivas, especialmente en proyectos destinados a expandir las exportaciones de Vaca Muerta en proyectos mineros de cobre, oro y litio.
Más allá del texto normativo, el RIGI muestra límites estructurales y riesgos políticos que vale la pena destacar. El funcionamiento del modelo libertario depende en gran medida de factores externos, como los vaivenes de precios internacionales y los intereses de empresas extranjeras. Todo parece indicar que los inversores internacionales aún ven con cautela la posibilidad de hundir capital antes de la contienda electoral de octubre de 2025. Si el plan económico del gobierno no funciona y los resultados electorales no son favorables, difícilmente traccione las inversiones deseadas. El propio Director de Barrick Gold en Argentina, Marcelo Álvarez, lo sintetizó durante el último Congreso del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas: “con el RIGI no alcanza”, manifestando su preocupación por la falta de inversión en infraestructura pública en rutas y redes eléctricas.
A ello se suman las tensiones sociales existentes. La falta de participación ciudadana, la ausencia de mecanismos de rendición de cuentas y la criminalización de comunidades locales configuran un escenario especialmente preocupante en proyectos extractivos que se extienden por tres décadas. Tampoco se cumple la eterna promesa del empleo local. Incluso en las proyecciones más optimistas publicadas por el gobierno, las inversiones aprobadas prevén la creación de poco más de mil empleos directos. Esta cifra resulta aún más limitada si se considera que no existe un plan concreto de industrialización en origen ni de generación de encadenamientos productivos que permita traducir estas inversiones en un impacto económico duradero para las regiones involucradas.
En efecto, el RIGI abre interrogantes y líneas de análisis urgentes que este boletín busca abordar en esta primera edición: ¿Dónde se ubican y qué sectores son los más dinámicos hasta el momento? ¿Cuáles son los principales impactos socioambientales en los territorios? ¿Qué implicancias tendrá el nuevo régimen en el entramado productivo nacional? ¿Y qué margen existe para que futuras controversias desemboquen en litigios internacionales contra el Estado argentino? En este primer número del Observatorio del RIGI presentamos los datos vinculados a los proyectos presentados y aprobados. Aportamos una lectura de su funcionamiento y los desafíos que plantea en el futuro inmediato a partir de diferentes notas.