El legislador rionegrino Juan Martín (PRO) denunció el pasado lunes 31 de marzo un presunto caso de adoctrinamiento en la ESRN N.º 43 “Rodolfo Walsh” de Gral. Roca (Fiske Menuko), al afirmar que en el Taller de Comunicación se utilizaban materiales con “fuerte sesgo ideológico contrario al Gobierno Nacional”. El funcionario expuso públicamente la secuencia didáctica de las clases, incluyendo los nombres de docentes, lo que generó preocupación en la comunidad educativa.
En respuesta, profesores y profesoras del área de Comunicación defendieron la propuesta pedagógica señalando que se enmarca en el diseño curricular provincial, que promueve una educación inclusiva, crítica y comprometida con la realidad social. Aclararon que el análisis de artículos periodísticos de diferentes enfoques forma parte de una estrategia para fomentar el pensamiento autónomo y reflexivo del estudiantado, y que el objetivo no es imponer visiones, sino brindar herramientas para el debate plural.
Asimismo, rechazaron lo que consideraron un intento de censura y persecución ideológica, y denunciaron una desvalorización del rol docente y del pensamiento crítico en el aula. Llamaron a los legisladores que impulsan el pedido de informe a acercarse a las escuelas para conocer de primera mano las condiciones reales del sistema educativo, e instaron a poner el foco en problemáticas estructurales como la infraestructura, la conectividad y los comedores escolares.
Censura y persecución ideológica de legisladores en Río negro
“Enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción” (Paulo Freire, 1996, “Pedagogía de la autonomía”)
Durante la jornada del lunes 31 de marzo, el legislador rionegrino Juan Martín del PRO, denunció en los medios de comunicación zonales, “ADOCTRINAMIENTO” en la escuela secundaria rionegrina “Rodolfo Walsh” (ESRN 43) de esta ciudad. El funcionario expresó que se utilizaron materiales con un “fuerte sesgo ideológico contrario al Gobierno Nacional”, en el Taller de Comunicación. Para sostener sus dichos, avanzó mostrando la secuencia didáctica de las clases con los nombres de las docentes y las actividades propuestas. Este material propiciaba el análisis y la reflexión de diversos hechos de la actualidad, a partir de diferentes noticias publicadas en distintos medios de comunicación.
Frente a sus dichos y especulaciones, como profesoras y profesores de comunicación, nos vemos en la obligación de ofrecer una respuesta a modo de aclaración, para la comunidad, en relación a los saberes que circulan en las escuelas rionegrinas. Conocimientos que cualquier legislador o legisladora de la provincia deberían tener antes de realizar un juicio de valor, un señalamiento o una acusación tan grave.
Consideramos clave hacer mención a las estructuras institucionales que nos rigen y con ellas, por supuesto, sus legislaciones y currículas. En este sentido, el diseño curricular de la ESRN pone en valor “una práctica de la enseñanza comprometida con una educación obligatoria, para todos y todas los/las estudiantes de Río Negro con sustento en las ideas de justicia social, inclusión y emancipación”. Éste estructura sus principios a fin de que “se promuevan acciones que fortalezcan la articulación de la escuela con el entorno, transformando los objetos de enseñanza de modo que se construyan saberes sobre las realidades y problemáticas locales, regionales, nacionales y latinoamericanas”.
En este marco, el Taller de Comunicación en cuestión, trabaja con diversos artículos periodísticos actuales, que pueden presentar distintos enfoques. El análisis crítico de los medios de comunicación es una herramienta esencial para el desarrollo del pensamiento autónomo y reflexivo de las y los estudiantes, como dispone la currícula.
Siguiendo con esta línea, “se propone un abordaje que dé cuenta de la comunicación y la cultura mediática como proceso social, de identificación y como espacio de lucha por los sentidos y significados sociales. Para ello será necesario un trabajo analítico, crítico y creativo sin miedos ni prejuicios para profundizar en la construcción de saberes sobre la comunicación masiva, las nuevas formas de transmisión y las nuevas formas de percepción” (Anexo curricular ESRN, p.123).
De esta forma, no se trata de imponer una visión (ni de “adoctrinar”), el Taller de Comunicación de la ESRN brinda herramientas para promover la construcción de un criterio propio, basado en el acceso a diversas perspectivas. La educación secundaria tiene, entre sus propósitos fundamentales, la formación de ciudadanos/as capaces de analizar, interpretar y debatir la realidad a partir de diferentes fuentes de información. Sin olvidar que nuestros estudios universitarios y de educación superior pública nos formaron en este sentido, como educadores/as que se comprometen con una enseñanza plural y crítica, rechazamos categóricamente cualquier intento de censura o persecución ideológica en el ámbito escolar.
Denunciamos el intento de criminalización de la labor docente por parte de sectores políticos que buscan restringir el debate y la pluralidad de voces en las aulas. Es inaceptable que se pretenda disciplinarnos bajo la amenaza de sanciones por el simple hecho de promover el pensamiento crítico, un principio esencial de la educación pública y democrática.
Exigimos el respeto a nuestra labor profesional y el cese inmediato de los discursos estigmatizantes, que ponen en riesgo la libertad de enseñanza y la integridad de la comunidad educativa.
Denunciamos las lógicas destructivas que pasan por arriba de las organizaciones escolares e instancias institucionales, ya que es evidente que existen otros caminos para invitar al diálogo, tales como solicitar una reunión con la escuela. Asumimos que estos espacios sí promueven lógicas de diálogo, como parte del crecimiento y fortalecimiento de una democracia genuina.
Por otra parte, creemos imperioso recomendar a Juan Martin, y a quienes acompañan en este pedido de informe al ministerio de educación por una secuencia didáctica: César Rafael Dominguez, Ofelia Stupenengo, Gabriela Picotti, María Laura Frei, Martina Lacour, Juan Murillo Ongaro y Claudio Doctorovich, que se acerquen a las escuelas. Consideramos firmemente que sus políticas podrían (y deberían) poner el foco en las falencias edilicias, de gas, transporte, comedores, refrigerios saludables, conectividad, entre otros. Condiciones a las que nos debemos enfrentar día a día. Observarlas los dotará de la información necesaria para formar una opinión real (y seria) sobre nuestro trabajo en la escuela pública.
Para finalizar, y no por ello menos importante, tomamos las palabras de Martín Kohan, escritor y docente universitario argentino, de una nota publicada el 22 de abril de 2024 en el diario Página/12, que sostiene que: “para que exista y funcione el adoctrinamiento hacen falta por lo menos dos elementos. Uno es la palabra autoritaria del docente y el otro, la cabeza hueca del estudiante, cuya cabeza está lo suficientemente hueca como para que la palabra del docente penetre y sea recepcionada pasivamente, sin hacer nada con ella”. Al primer elemento ya lo aclaramos. Al segundo lo vamos a defender porque, como docentes que habitamos las escuelas cada día, sabemos que en las clases cada vez que exponemos una posición, entre otras posibles, los y las estudiantes devuelven sus lecturas y perspectivas porque no son receptores pasivos, sino que hacen, dicen, disienten, apoyan. En eso consisten las clases. Con estas acusaciones, la capacidad del estudiantado se pone en un lugar de inferioridad que implica subestimarles. Las y los adolescentes de hoy y de siempre no son baldes para llenar, son personas con capacidad crítica y mirada reflexiva que merecen que se les trate como tal.
En función de este aspecto, y de lo expresado en este escrito, es que pensamos, planificamos y damos nuestras clases, luchando cada día por seguir sosteniendo una educación que contribuya a la construcción de un mundo más justo para todos y todas. Desde ese lugar, elaboramos esta respuesta y convocamos a seguir preservando la escuela como el espacio donde entre todas y todos vamos construyendo formas de vivir, hacer y pensar en sociedad. Defendemos la escuela pública como derecho porque defenderla es defender la democracia y el libre pensamiento.
Profesoras y profesores de comunicación