El Sindicato informó la actualización del ejercicio acerca cuál debería ser el salario mínimo de un hogar con dos hijos en edad escolar.
Este miércoles ATE expuso los resultados de la última actualización del ejercicio denominado “¿Cuál debería ser nuestro salario como mínimo?” para diciembre de 2025, confeccionado por la Junta Interna de ATE INDEC y subrayó que el valor debería haber sido de $2.136.860 para cubrir las necesidades mínimas.
“Reclamos un aumento de emergencia del 52 %, en una sola cuota, para todos los y las trabajadoras de la Administración Pública Nacional, sin distinción de modalidad de contratación, para compensar la pérdida de poder adquisitivo que hemos sufrido desde que asumió el Gobierno de La Libertad Avanza”, expresó Raúl Llaneza,Secretario General de la Junta Interna de ATE INDEC. Y agregó: “Denunciamos una vez más el carácter deliberado y premeditado del ajuste que lleva adelante el Gobierno nacional sobre salarios, empleo y derechos laborales”.
Los datos que arroja el ejercicio son contundentes: en diciembre de 2025, un trabajador o trabajadora residente del Gran Buenos Aires necesitó $2.136.860 de salario de bolsillo para cubrir las necesidades mínimas de un hogar tipo. Este valor surge de una canasta alimentaria mínima de $729.753 y de $1.407.107 necesarios para otros bienes y servicios esenciales.
Desde la asunción del presidente Javier Milei, la inflación acumulada alcanza el 259,4%, mientras que el salario del caso testigo SINEP Nivel D Grado 0 perdió 29,7% de poder adquisitivo. Si el salario de diciembre de 2015 se actualizara por inflación, hoy debería ser de $1.483.708; no obstante, el salario real apenas alcanza los $656.153. Esto implica una pérdida del 55,8%, equivalente a 41 canastas básicas totales.
Este brutal deterioro salarial se combina con una profunda degradación del mercado laboral. Según datos del INDEC y distintos centros de análisis, desde el inicio del actual Gobierno se perdieron entre 270.000 y 280.000 puestos de trabajo registrados y cerraron más de 19.000 empresas. El retroceso del empleo formal se traduce en más precarización, informalidad y monotributización forzada, con menos derechos y menor protección social.

La situación de las y los trabajadores monotributistas es aún más grave. A la pérdida general del poder adquisitivo se suma la negación sistemática de derechos laborales básicos: no perciben aguinaldo, presentismo ni recomposiciones reales. Con un ingreso mensual, quienes prestan tareas en el instituto, de $776.932,22, las y los monotributistas acumulan una pérdida de $5.658.066, equivalente a 7,28 meses completos de honorarios en los últimos 94 meses.
Para ATE este escenario de licuación salarial, destrucción de empleo, precarización laboral y empobrecimiento de las familias trabajadoras son estrategias que buscan disciplinar al conjunto del mundo del trabajo.
Finalmente, la Junta Interna ATE INDEC llamó a movilizarse y luchar contra el ajuste.