Río Negro busca ampliar y diversificar su actividad turística a partir de una agenda de inversiones que apunta a incorporar nuevos destinos, conectar regiones y reducir la concentración de visitantes en determinados puntos de la provincia. La estrategia contempla obras de infraestructura, mejoras en conectividad y servicios y el desarrollo de nuevos productos turísticos de acuerdo con las necesidades y características de cada territorio.
Desde hace seis meses, el Gobierno provincial trabaja junto al Banco Mundial en un análisis de la oferta y la demanda turística, además de los circuitos existentes y aquellos que podrían incorporarse a la propuesta provincial. El estudio también contempla desafíos estructurales de la actividad, entre ellos la estacionalidad y la concentración de turistas en determinados destinos durante períodos específicos del año.
La cooperación técnica busca determinar qué proyectos deberían priorizarse en cada región y qué productos podrían contribuir a vincular destinos que actualmente presentan menor integración turística. Entre las alternativas analizadas aparecen una ruta del vino que conecte la cordillera con el mar, la pesca deportiva, el turismo de montaña y distintas experiencias relacionadas con la naturaleza.
La agenda tuvo una nueva instancia durante la reciente misión encabezada por el gobernador Alberto Weretilneck en Washington, donde representantes de Río Negro mantuvieron reuniones con especialistas del Banco Mundial. El objetivo fue profundizar el análisis de las oportunidades de desarrollo turístico y avanzar en una planificación que permita orientar futuras inversiones hacia las necesidades concretas de cada región.

La asistencia técnica está a cargo de especialistas internacionales en turismo del Banco Mundial. En representación del Gobierno de Río Negro, la Unidad Provincial de Coordinación y Ejecución del Financiamiento Externo (UPCEFE), dependiente del Ministerio de Hacienda, gestiona la cooperación técnica, mientras que la Secretaría de Turismo, bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, aporta información sectorial y territorial.
Una estrategia para conectar regiones y destinos
Durante la misión provincial en Washington, la delegación mantuvo una reunión de trabajo con el equipo de Desarrollo Urbano y Turismo del Banco Mundial, encabezado por Federica Ranghieri, gerente de Desarrollo Urbano y Turismo para América Latina. El encuentro permitió profundizar el estudio de posibles corredores turísticos capaces de unir diferentes zonas de Río Negro y ampliar la circulación de visitantes.
Uno de los ejes abordados fue la posibilidad de generar productos que permitan distribuir el movimiento turístico durante una mayor cantidad de meses. La propuesta contempla aprovechar recursos y atractivos que ya existen en la provincia y, al mismo tiempo, identificar nuevas experiencias que puedan integrarse en circuitos de alcance regional o provincial.

Entre las opciones consideradas figuran una ruta del vino desde la cordillera hasta el mar, el desarrollo de propuestas vinculadas con la pesca deportiva y el turismo de montaña, además de experiencias relacionadas con la naturaleza. La intención es que estas alternativas puedan complementar la oferta actual y generar nuevos motivos de viaje hacia destinos que cuentan con posibilidades de crecimiento.
La planificación parte de una actividad que ya representa un componente relevante de la economía rionegrina. Según los datos difundidos por la Provincia, Río Negro dispone de más de 70.000 plazas de alojamiento, genera más de 24.000 empleos directos relacionados con el turismo y recibe aproximadamente 1,3 millones de pasajeros aéreos por año.
Qué inversiones necesita cada destino
El análisis conjunto con el Banco Mundial busca determinar qué tipo de inversión requiere cada destino en función de su nivel de desarrollo, la demanda existente y potencial y las principales dificultades que condicionan su crecimiento. La intención es evitar una planificación uniforme y establecer prioridades de acuerdo con las características particulares de cada región.

Entre los aspectos que serán evaluados se encuentran la infraestructura, la conectividad, los servicios básicos, los atractivos turísticos y las necesidades de capacitación. También se analizarán cuestiones vinculadas con la regulación, la promoción de inversiones y las herramientas disponibles para las micro, pequeñas y medianas empresas que forman parte de la cadena turística.
El estudio contempla además conocer el perfil de los visitantes, revisar los circuitos que actualmente integran la oferta provincial e identificar aquellos que podrían desarrollarse en el futuro. También se tendrá en cuenta el posicionamiento de cada destino y la viabilidad de los proyectos, con el propósito de orientar recursos hacia iniciativas que puedan generar mayor impacto económico y turístico.
La estrategia provincial apunta a que el crecimiento de la actividad no quede concentrado exclusivamente en los destinos que ya cuentan con mayor desarrollo. La conexión entre regiones, la incorporación de nuevos productos y la generación de condiciones para atraer inversiones buscan ampliar las oportunidades para prestadores, empresas y comunidades de distintos puntos de Río Negro.
Con esta agenda, el Gobierno provincial procura consolidar al turismo como una actividad con mayor presencia en las economías locales y con capacidad de generar empleo durante todo el año. El desafío será transformar el diagnóstico y las alternativas identificadas junto al Banco Mundial en proyectos concretos que permitan aprovechar de manera más equilibrada la diversidad de paisajes, atractivos, actividades y experiencias que ofrece Río Negro.