La Feria Wenu Lafken, impulsada por la Comunidad Mapuche Millalonco-Ranquehue junto a vecinos y vecinas de Villa Los Coihues, se consolida como un nuevo punto de encuentro productivo y cultural en San Carlos de Bariloche. El espacio comenzó a desarrollarse el pasado 6 de diciembre y funciona todos los domingos, de 10 a 20 horas, en el sector conocido como Puente Negro, sobre la ruta provincial 82.
La iniciativa se desarrolla en un área estratégica ubicada entre la Virgen de las Nieves y el lago Gutiérrez, en una zona de alto tránsito turístico y recreativo. Allí, productores y productoras locales ofrecen una amplia variedad de elaboraciones propias, fortaleciendo los circuitos cortos de comercialización y promoviendo el consumo de productos regionales.
La feria propone un recorrido diverso que incluye artesanías, frutas y verduras de estación, miel y derivados, cosmética natural, plantas, tejidos, alimentos para el mate y distintas propuestas gastronómicas. Todos los productos son elaborados por emprendedores locales, con una fuerte impronta artesanal y territorial.

Laura Ranquehue, integrante de la Comunidad Mapuche Millalonco-Ranquehue y coordinadora de la feria, explicó que el proyecto tiene un largo proceso de gestación. Según detalló, la iniciativa surge a partir de la necesidad de contar con un espacio físico estable para la venta de la producción agrícola y artesanal que se desarrolla en el territorio.
Ranquehue señaló que la comunidad produce frutas, dulces, conservas y otros alimentos, y que la falta de un punto de comercialización había llegado incluso a limitar la siembra. Frente a esa situación, comenzó a tomar forma la idea de crear una feria que permitiera visibilizar y sostener el trabajo productivo local.
El proyecto empezó a trabajarse hace aproximadamente dos años, en conjunto con vecinos del sector que ya desarrollaban emprendimientos propios. Entre ellos, productores de panificación y emprendedoras artesanales que vendían de manera informal sobre la ruta, y que encontraron en la feria una oportunidad para organizarse colectivamente.

La feria fue pensada como un espacio distinto a otras propuestas existentes en la ciudad, integrando productos locales con identidad Mapuche y una lógica comunitaria. Si bien se intentó ponerla en marcha en 2024, recién en esta temporada de verano fue posible concretar su apertura.
Un aspecto central del proyecto es que el predio donde funciona la feria forma parte del territorio de la comunidad Millalonco-Ranquehue. Esta condición, según explicaron desde la organización, brinda mayor seguridad y autonomía para desarrollar la iniciativa y proyectar su crecimiento a futuro.

En cuanto a la participación, la convocatoria inicial estuvo orientada a emprendedores Mapuche con producción propia, aunque el espacio también está abierto a productores no Mapuche que compartan la misma lógica de trabajo artesanal y local. Actualmente participan elaboradores de miel, tejidos, plantas ornamentales y suculentas, entre otros rubros.
Ranquehue destacó especialmente la presencia de mujeres Mapuche que realizan tejidos a crochet y a palillo, con diseños fuertemente vinculados al territorio y a la identidad cultural. También valoró la participación de personas mayores, para quienes la feria representa una oportunidad concreta de comercialización.

La oferta gastronómica incluye tortas fritas, tortillas, chipá, chipaguazú y sopa paraguaya, elaboradas por integrantes de la comunidad y emprendedoras invitadas. Además, se suman propuestas de accesorios textiles, materas y artículos confeccionados a mano.
Por el momento, la feria funciona exclusivamente los domingos, durante toda la jornada. Desde la organización señalaron que la elección del día responde a la cantidad actual de productores, aunque la intención es ampliar la propuesta a medida que se incorporen nuevos emprendimientos.

A partir de este domingo 11 de enero, la feria incorporará además la entrega de bolsones de verduras agroecológicas provenientes de una chacra de El Bolsón. Se trata de un sistema de puntos fijos que permitirá sumar productos frescos y fortalecer el vínculo con otras experiencias productivas de la región.
La iniciativa contempla que, en una segunda etapa, los visitantes puedan realizar pedidos anticipados de bolsones agroecológicos y retirarlos directamente en la feria, consolidando un esquema de consumo responsable y de apoyo a la producción territorial.

Desde su puesta en marcha, la Feria Wenu Lafken ha recibido una respuesta positiva tanto de turistas como de vecinos y vecinas de Bariloche. Según relataron desde la organización, las devoluciones del público han sido alentadoras y destacan la calidad de los productos y el ambiente del espacio.
Finalmente, la coordinadora de la feria subrayó que el proyecto cuenta con el acompañamiento de la Junta Vecinal y del municipio de Bariloche. Afirmó que el objetivo es sostener y hacer crecer la feria como un espacio necesario para la comunidad y para la visibilización del trabajo productivo y cultural Mapuche en la ciudad. En ese sentido, Ranquehue aprovechó para expresar un agradecimiento especial a quienes forman parte del proceso desde sus inicios. “Me gustaría agradecer a todos los artesanos y productores que están acompañando desde el inicio este proyecto”, señaló, y destacó el compromiso sostenido de quienes apostaron a la feria cuando aún era solo una idea en construcción colectiva.


