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Río Negro

Sarna ovina: refuerzan la prevención sanitaria para proteger las majadas en Río Negro

La sarna ovina constituye uno de los principales problemas sanitarios para la producción de ovinos en la Patagonia, por lo que la prevención, el control y la detección temprana resultan fundamentales para reducir su propagación. En Río Negro, la Provincia desarrolla acciones junto a productores y organismos sanitarios para conocer la situación de cada establecimiento y actuar ante la aparición de posibles casos.

La enfermedad es provocada por un parásito externo que puede resultar difícil de detectar a simple vista. Entre los principales indicios se encuentran la caída de lana, la picazón y la aparición de costras en los animales. Ante estos signos, se recomienda consultar y realizar las acciones sanitarias correspondientes para determinar rápidamente si existe presencia de la enfermedad.

El abordaje sanitario se desarrolla junto con los productores a través de comisiones sanitarias locales, espacios en los que se comparte información técnica y se analiza la situación de cada zona. A partir de ese diagnóstico se determinan las medidas necesarias para prevenir nuevos contagios y contener los focos detectados.

Como parte de las herramientas disponibles, Río Negro cuenta desde hace más de un año con una bañera móvil, destinada a brindar asistencia directamente en los establecimientos productivos. A esta alternativa se suman líneas de financiamiento orientadas a la reparación de bañeras fijas, con el objetivo de facilitar las tareas de tratamiento sanitario de las majadas.

En distintos puntos de la provincia también se implementan acciones para contener focos de sarna ovina. Entre las zonas mencionadas se encuentran los departamentos Bariloche, Pilcaniyeu, Ñorquinco, El Cuy y 25 de Mayo. Estos trabajos se realizan de manera articulada con el SENASA, intendencias, comisiones de fomento y el Ente de la Región Sur.

La sarna ovina es una enfermedad de denuncia obligatoria, de acuerdo con la Resolución 675/2016, que establece el Marco Regulatorio para la Sarna Ovina. Ante cualquier sospecha o indicio, los productores deben realizar la correspondiente denuncia ante la oficina local del SENASA que tenga jurisdicción sobre el establecimiento donde se encuentran los animales.

Desde los organismos sanitarios remarcaron que la detección temprana permite definir una estrategia de intervención acorde con la situación de cada establecimiento. “Identificar rápidamente la presencia de sarna ayuda a evitar nuevos contagios y a cuidar la sanidad de las majadas de toda la provincia”, señalaron al destacar la importancia de actuar ante los primeros signos.

Entre las principales medidas preventivas se recomienda aislar durante al menos 21 días a los animales nuevos antes de incorporarlos a la majada y utilizar productos inyectables para controlar la propagación hasta la llegada de la temporada de baños. También se aconseja realizar dos baños de inmersión, separados por diez días y utilizando productos aprobados por el SENASA, además de desinfectar herramientas, instalaciones y ropa de trabajo después de la esquila y antes de ingresar a otro establecimiento.