Hablar, escuchar y acompañar a tiempo son algunas de las principales herramientas que Río Negro busca reforzar este 10 de septiembre, Día para la Prevención del Suicidio. La fecha propone poner el foco en la posibilidad de intervenir ante situaciones de sufrimiento emocional y en la necesidad de facilitar el acceso a la atención profesional, especialmente cuando aparecen señales que pueden indicar una situación de riesgo.
La prevención no depende únicamente de una intervención sanitaria. Los vínculos familiares, sociales, educativos y comunitarios también pueden cumplir un papel relevante cuando una persona atraviesa una crisis. Por eso, uno de los objetivos de la jornada es reducir los prejuicios que suelen rodear a la salud mental y generar condiciones para que quienes necesitan ayuda puedan expresarlo sin temor a ser juzgados o discriminados.
En la provincia, la fecha fue incorporada mediante la Ley 5595, en consonancia con las conmemoraciones nacional e internacional. El marco plantea una mirada integral sobre la problemática y reconoce que las crisis emocionales pueden presentarse en diferentes circunstancias y afectar a personas de distintos ámbitos. Desde esta perspectiva, la prevención requiere respuestas articuladas y sostenidas.
Una de las recomendaciones centrales apunta a prestar atención a modificaciones significativas en el comportamiento o el estado de ánimo de alguien cercano. También deben tomarse con seriedad las expresiones relacionadas con la falta de deseo de continuar viviendo. Frente a estas situaciones, se aconseja acercarse desde la empatía, demostrar interés genuino y ofrecer compañía, evitando discusiones, reproches o respuestas que minimicen aquello que la persona está atravesando.

El acompañamiento también implica favorecer condiciones de seguridad mientras se procura asistencia especializada. Entre las medidas sugeridas se encuentra evitar que la persona permanezca sola ante una situación de crisis y retirar elementos que pudieran representar un riesgo. La intervención de familiares, amigos o personas cercanas no reemplaza la atención profesional, pero puede resultar determinante para facilitar el contacto con un servicio de salud.
En este sentido, el sistema sanitario plantea un abordaje que involucra distintas disciplinas. Psicología, Psiquiatría, Trabajo Social, Enfermería y Terapia Ocupacional, entre otras especialidades, forman parte de una estrategia interdisciplinaria contemplada por la Ley de Salud Mental. El propósito es que las situaciones de vulnerabilidad puedan ser abordadas desde diferentes dimensiones y no exclusivamente desde una perspectiva individual.

Otro de los ejes de la jornada es desarmar la idea de que mencionar el suicidio puede provocar o incrementar una conducta de este tipo. La comunicación responsable permite, por el contrario, abrir conversaciones y detectar necesidades de asistencia. Bajo esa premisa, el mensaje de prevención busca que el silencio no se convierta en una barrera para solicitar ayuda y que los entornos cercanos puedan actuar ante las primeras señales de alarma.
Dónde recurrir ante una situación de crisis
Quienes necesiten orientación pueden concurrir al Centro de Salud o al hospital más cercano. Si se presenta una emergencia o una situación de crisis que requiera una respuesta inmediata, se encuentra disponible el 911 y también puede acudirse directamente a la guardia hospitalaria. Además, funciona la Línea Nacional Gratuita de Orientación y Ayuda en Salud Mental 0800 999 0091.
Desde la provincia también se promueve el acceso a información sobre los recursos disponibles a través del área de Salud Mental Comunitaria y Consumos Problemáticos del Ministerio de Salud: salud.rionegro.gov.ar/salud-mental-comunitaria-y-consumos-problematicos. La fecha busca instalar una premisa que atraviesa las acciones de prevención: “Prevenir es hablar a tiempo”, entendiendo que escuchar sin juzgar, acompañar y acercar a una persona a la atención adecuada son acciones concretas para cuidar la vida.