Cada 1° de septiembre se celebra el Día del Ferroviario Rionegrino, una fecha destinada a reconocer la tarea de los trabajadores que sostienen el funcionamiento del sistema ferroviario provincial. En Río Negro, el tren representa además un elemento vinculado con la identidad, la integración territorial y el desarrollo de las distintas regiones, conectando localidades desde la costa atlántica hasta la cordillera.
La fecha conmemora el aniversario de la decisión adoptada en 1993, cuando Río Negro asumió la gestión del Tren Patagónico. Aquella determinación permitió sostener la continuidad del servicio, preservar los puestos de trabajo y mantener en funcionamiento una infraestructura considerada estratégica para la conectividad y el desarrollo futuro de la provincia.
Desde entonces, el ferrocarril pasó a ocupar un lugar central en la identidad rionegrina y en la comunicación entre localidades del territorio. El servicio ferroviario permite vincular pueblos con centros urbanos y, al mismo tiempo, constituye parte de una tradición que se transmite entre generaciones y que tiene impacto tanto en la actividad turística como en la economía regional.
Actualmente, el servicio de larga distancia del Tren Patagónico une 12 estaciones a lo largo de su recorrido: Viedma, San Antonio Oeste, Valcheta, Ramos Mexía, Sierra Colorada, Los Menucos, Maquinchao, Ingeniero Jacobacci, Clemente Onelli, Comallo, Pilcaniyeu y San Carlos de Bariloche. La conexión atraviesa diferentes paisajes y regiones de la provincia y constituye una alternativa de transporte para las comunidades ubicadas sobre el corredor ferroviario.

La propuesta ferroviaria provincial también incluye otras modalidades. El Tren Rionegrino cuenta con un servicio regional, mientras que el Tren Turístico está orientado a la contemplación del paisaje y la experiencia vinculada al recorrido. A esto se suma La Trochita, considerada parte del patrimonio histórico ferroviario, con su tradicional formación a vapor recorriendo sectores de la Estepa rionegrina.
El sistema ferroviario también cumple una función vinculada con la producción. A través del tren de carga, se acompaña el movimiento de distintos productos y actividades económicas de Río Negro, contribuyendo a la integración entre la cordillera, la estepa y la costa atlántica. De esta manera, el ferrocarril trasciende su función como medio de transporte de pasajeros y forma parte de la estructura productiva provincial.

“Ser ferroviario rionegrino forma parte de un legado”, se destacó desde la Provincia, al poner en valor la tarea cotidiana de quienes trabajan en el sistema. En esa línea, se remarcó que la labor de los trabajadores no solamente permite sostener los servicios actuales, sino también mantener abierta la posibilidad de ampliar y fortalecer la conectividad ferroviaria en el territorio.
Desde el Gobierno provincial señalaron que, mediante políticas públicas y acciones destinadas al sector, Río Negro mantiene su apuesta por el tren como herramienta para el desarrollo de la producción, el turismo y la integración territorial. La mirada oficial ubica al sistema ferroviario como un elemento estratégico para conectar comunidades y favorecer la circulación de personas y bienes a lo largo de la provincia.

En el Día del Ferroviario Rionegrino, el reconocimiento alcanza a los trabajadores que diariamente sostienen la actividad y mantienen vigente una tradición iniciada hace décadas. “El esfuerzo realizado a diario permite mantener vivo al tren, como parte fundamental en la historia, en la identidad y el desarrollo provincial”, señalaron desde Río Negro, en una jornada que vuelve a poner en primer plano el papel del ferrocarril en la integración entre el mar y la cordillera.
