Una masiva caravana de solidaridad llegó este sábado 22 de agosto al territorio de la Lof Melo, en la zona de El Pedregoso, sobre la Ruta Nacional 40, entre San Carlos de Bariloche y Villa La Angostura. La movilización reunió a integrantes de comunidades Mapuche, organizaciones sociales, gremiales y políticas, vecinos y personas provenientes de distintos puntos de Río Negro, Neuquén y Chubut, con el objetivo de respaldar a las comunidades Melo y Kinxikew luego del operativo de desalojo realizado el miércoles 19. Según fuentes vinculadas a la organización, alrededor de mil personas participaron de la jornada y unos 300 vehículos llegaron hasta el lugar.
La convocatoria había sido impulsada desde Bariloche y Villa La Angostura, con concentraciones en la Terminal de Ómnibus y el Puente Las Piedritas, respectivamente. Desde ambos puntos, las columnas avanzaron hacia El Pedregoso para expresar su rechazo al procedimiento judicial y acompañar a las familias que permanecen en el territorio. La jornada incluyó además una marcha a caballo y distintas manifestaciones de solidaridad protagonizadas por comunidades y organizaciones de la región.

El operativo del miércoles alcanzó parcialmente a las comunidades Lof Kinxikew —Quintriqueo— y Lof Melo. De acuerdo con las informaciones difundidas durante esos días, las fuerzas de seguridad avanzaron sobre un sector correspondiente a Kinxikew, mientras que el procedimiento no pudo concretarse de la misma manera en el área donde permanece la Lof Melo. Las comunidades denunciaron, además, que una medida inicialmente prevista para el jueves 20 fue adelantada al miércoles 19 y que participaron fuerzas provinciales y federales.
Un conflicto territorial que lleva más de una década pero es histórico
Durante la jornada de solidaridad, las autoridades Mapuche volvieron a plantear que la disputa excede la discusión sobre la propiedad de un inmueble y la vincularon con un reclamo histórico por el reconocimiento de territorios ancestrales.

Los referentes reclamaron la apertura de canales de diálogo y ratificaron que continuarán con la defensa territorial. La Longko Amancay Quintriqueo, referente de la comunidad Kinxikew, también participó de las expresiones realizadas durante los últimos días y sostuvo la continuidad del reclamo.
Uno de los principales pedidos formulados por las comunidades fue el retiro de las fuerzas de seguridad que permanecían desplegadas en el sector y la conformación de una instancia de diálogo. En un comunicado difundido después del operativo, las Lof Melo y Kinxikew reclamaron al juez interviniente, Francisco Astoul Bonorino, y al gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, una mesa para abordar el conflicto. Según señalaron, en el lugar viven más de 30 familias y más de 40 niñas y niños.

La disputa se concentra en el denominado Lote Pastoril 42, conocido como El Pedregoso, un predio de aproximadamente 625 hectáreas ubicado en Paso Coihue. El conflicto judicial lleva más de una década y enfrenta las reivindicaciones territoriales de las comunidades con los derechos de propiedad invocados por particulares. En este contexto, uno de los planteos centrales de las comunidades es que cualquier decisión sobre el territorio debe contemplar el marco constitucional y los instrumentos nacionales e internacionales que reconocen derechos específicos a los pueblos originarios.

La movilización también puso en primer plano el pedido de que el conflicto sea abordado mediante mecanismos políticos y de diálogo, en lugar de profundizar la confrontación. Durante los últimos días, distintas organizaciones e instituciones expresaron preocupación por el operativo y reclamaron la apertura de canales de diálogo. Entre ellas, el Consejo Superior de la Universidad Nacional del Comahue pidió construir instancias de entendimiento y recordó las garantías contempladas por la Constitución Nacional, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo y otros instrumentos internacionales relacionados con los pueblos indígenas.
Con la caravana de este sábado, el conflicto territorial de las Lof Melo y Kinxikew volvió a ocupar un lugar destacado en la agenda regional. La presencia de cientos de personas en El Pedregoso representó un respaldo a las comunidades y trasladó a la ruta una disputa que permanece abierta en los ámbitos judicial y político. Mientras continúan las actuaciones vinculadas al conflicto, las autoridades Mapuche sostienen que la defensa territorial no concluyó con el operativo del miércoles y reclaman una salida que contemple sus derechos y el diálogo.
Las comunidades apuntaron contra el gobernador Figueroa y el juez
Durante los días previos a la caravana, las autoridades de las comunidades Lof Melo y Lof Kinxikew habían advertido sobre las consecuencias que, según su perspectiva, podría generar un nuevo avance compulsivo sobre el territorio. En ese marco, responsabilizaron al gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, y al juez Francisco Astoul Bonorino por lo que pudiera ocurrir ante un eventual desalojo. En un comunicado difundido después del operativo, calificaron la medida como “violenta” e “ilegal” y cuestionaron al magistrado y al Gobierno provincial por las consecuencias del procedimiento.

El planteo volvió a ser expresado durante la jornada del sábado, cuando los referentes Mapuche reclamaron el retiro de las fuerzas de seguridad y una instancia de diálogo. Las comunidades sostienen que la permanencia de familias, niñas, niños y adultos mayores en el lugar obliga a evitar una nueva intervención de la fuerza. En ese sentido, insistieron en el pedido dirigido a Figueroa y al juez Bonorino para que se detenga cualquier intento de desalojo compulsivo y se habilite una mesa de diálogo.
La advertencia se produjo luego de que el operativo del 19 de agosto avanzara sobre una parte del territorio correspondiente a la Lof Kinxikew, pero no pudiera concretar de la misma manera el desalojo en el sector ocupado por la Lof Melo. Las comunidades denunciaron que el procedimiento generó una situación de tensión y señalaron que las familias permanecen vinculadas al territorio. Las versiones sobre el desarrollo del operativo corresponden a los comunicados y expresiones difundidas por las comunidades y deberán ser contrastadas con las actuaciones judiciales y las explicaciones oficiales.

La magnitud de la convocatoria fue uno de los aspectos destacados por las propias comunidades, que habían llamado a habitantes de la región a acompañar el resguardo territorial. La llegada de vehículos provenientes de distintos puntos de Río Negro, Neuquén y Chubut superó, según expresaron referentes Mapuche, las expectativas iniciales y constituyó una demostración de solidaridad con las familias involucradas en la disputa.
La presencia de cientos de personas en El Pedregoso, junto con el acompañamiento de comunidades y organizaciones, mostró además que el conflicto trascendió el ámbito estrictamente judicial y adquirió una dimensión regional. La movilización permitió visibilizar el reclamo territorial y reunió a sectores diversos en torno al pedido de diálogo y al respeto de los derechos de los pueblos originarios.

Para las autoridades Mapuche, la jornada dejó también un mensaje político frente a quienes las comunidades señalan como responsables del intento de desalojo y del avance sobre territorios que reivindican como parte de su ocupación tradicional e histórica. La convocatoria fue presentada como una expresión de respaldo a la defensa territorial y como una señal de que las comunidades cuentan con acompañamiento regional.
En ese marco, los referentes reiteraron que continuarán defendiendo el territorio y reclamando una salida basada en el diálogo, mientras cuestionaron las decisiones judiciales y las políticas que, desde su perspectiva, pueden favorecer el desplazamiento de las comunidades. El conflicto entre las Lof Melo y Kinxikew, los particulares que invocan derechos de propiedad y las autoridades judiciales y políticas de Neuquén permanece abierto, con nuevos escenarios de negociación o confrontación todavía por definirse.


