Investigadores del CONICET coordinan en Argentina el proyecto Snapshot, una iniciativa que forma parte de una red internacional destinada al monitoreo estandarizado de la biodiversidad. La propuesta utilizará cámaras trampa y un protocolo común para reunir registros comparables de mamíferos terrestres en diferentes ecorregiones del país, con el objetivo de generar información que permita estudiar la distribución y actividad de las especies y aportar evidencia para su conservación.
Snapshot comenzó a desarrollarse en Estados Unidos en 2019 y posteriormente se extendió hacia distintas regiones del mundo, entre ellas Japón, Europa y varios países de Sudamérica. La red continúa incorporando nuevas iniciativas en Colombia, Paraguay, Uruguay y Argentina, con la finalidad de construir una base de datos internacional que permita analizar los cambios en las comunidades de mamíferos a partir de relevamientos realizados de manera periódica.

En Argentina, una de las coordinadoras es Ilaria Agostini, investigadora del CONICET en el Departamento de Conservación y Educación Ambiental del Parque Nacional Nahuel Huapi. La especialista explicó que existen numerosos grupos de investigación que produjeron información relevante sobre mamíferos mediante estudios locales y regionales, aunque advirtió que “muchas veces los resultados no pueden compararse directamente debido a diferencias en los métodos utilizados”.
El proyecto busca abordar esa dificultad mediante un protocolo estandarizado que establece criterios comunes para la configuración de las cámaras, el diseño de los muestreos y los períodos de relevamiento. De esta manera, los registros obtenidos en distintos lugares podrán ser analizados bajo parámetros similares y contribuir a estudios de mayor escala sobre las poblaciones y comunidades de mamíferos.

Datos comparables para estudiar los cambios
Sergio Lambertucci, investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (INIBIOMA, CONICET-UNCo), señaló que muchas estimaciones de tendencias poblacionales se realizan actualmente con información “no sistemática y parcial” debido a la falta generalizada de datos, especialmente en el sur global. En ese contexto, Snapshot pretende generar información sistemática que pueda sostener investigaciones ecológicas y estrategias de conservación.

Las cámaras trampa constituyen una herramienta especialmente útil para estudiar mamíferos terrestres medianos y grandes, debido a que permiten obtener registros de especies cuya observación directa puede resultar compleja. Sus hábitos esquivos o nocturnos dificultan en muchos casos los relevamientos tradicionales, mientras que estos dispositivos posibilitan registrar su presencia, distribución y actividad en diferentes ambientes.
Agostini destacó que una de las principales fortalezas de la iniciativa reside en el trabajo colectivo. Según explicó, permitirá que “muchos grupos estén trabajando con un mismo enfoque y produzcan una base de datos de una escala que sería muy difícil de alcanzar mediante proyectos individuales”. A partir de esa información, los investigadores podrán abordar preguntas ecológicas y problemas de conservación a escalas más amplias.

Entre los procesos que podrán analizarse se encuentran el modo en que las especies utilizan los distintos ambientes, sus patrones de actividad, los factores que condicionan su distribución y las transformaciones que atraviesan las comunidades de mamíferos con el paso del tiempo. También se prevé estudiar el impacto de las actividades humanas, los cambios en el uso del suelo, las invasiones biológicas, los efectos del cambio climático y la efectividad de las áreas protegidas.
Para Lambertucci, el objetivo de largo plazo es que la red alcance una dimensión global. “En un futuro cercano esperamos que Snapshot sea realmente global”, sostuvo el investigador, al señalar que esa expansión permitiría disponer de información de la red para responder preguntas ecológicas y diseñar estrategias de manejo y conservación, de manera similar a otras bases de datos internacionales de biodiversidad.

Una campaña para ampliar el monitoreo
Snapshot Argentina también busca fortalecer la cooperación científica entre investigadores y grupos de distintas regiones. Lambertucci sostuvo que sumarse a la red implica “ampliar el grupo de colaboradores académicos con los que se interactúa” y destacó que la reciente creación de la iniciativa argentina ya permitió incorporar al país a trabajos científicos internacionales y a la presentación de fondos destinados a incrementar la colaboración entre grupos latinoamericanos.

El desarrollo de Snapshot Argentina surgió del trabajo conjunto entre Lambertucci y Roland Kays, investigador del Museo de Ciencias Naturales de Carolina del Norte, en Estados Unidos. A este vínculo se sumó el intercambio con investigadores de Chile, particularmente con Eduardo Silva-Rodríguez, coordinador de Snapshot Chile, lo que permitió avanzar en la articulación regional de la propuesta.

La primera campaña de monitoreo en Argentina está prevista para comenzar a principios de octubre. El equipo coordinador, integrado por Lambertucci, Agostini y Sebastián Ballari, investigador del CONICET en el Parque Nacional Nahuel Huapi, busca sumar grupos interesados en participar.

Además, está prevista la publicación de un trabajo que reúna los datos nacionales y reconozca la participación de los investigadores y equipos responsables de los relevamientos. Como parte de la convocatoria, se realizará un webinar el 21 de septiembre, de 10 a 11:30, destinado a explicar el protocolo común de Snapshot Argentina y las condiciones para incorporarse al monitoreo.
Más información del protocolo e inscripción aquí: https://snapshot-argentina.
