Tres equinos fueron rescatados durante la noche en el barrio El Pilar I de San Carlos de Bariloche, luego de una denuncia ingresada al 103 que alertó sobre la presencia de animales sueltos en la vía pública. Los ejemplares fueron trasladados al Resguardo Municipal, donde posteriormente fueron examinados por profesionales del área de Sanidad Animal.
La intervención estuvo a cargo del equipo de Inspección de Fauna Urbana, que logró localizar y poner a resguardo a los tres animales. Durante la evaluación veterinaria realizada posteriormente se constató un marcado deterioro de la condición corporal, con signos compatibles con cuadros de desnutrición severa.
A la situación sanitaria se sumó una irregularidad vinculada con la identificación de los equinos. Según informó el Municipio, ninguno de los tres animales contaba con patente equina y tampoco presentaba una marca visible que permitiera establecer su identificación.
La Ordenanza 392-CM-94 regula en San Carlos de Bariloche la tenencia de ganado mayor y menor y contempla específicamente las obligaciones vinculadas con la tenencia de equinos. Entre ellas se encuentra la patente equina, como mecanismo destinado a permitir la identificación de los animales y establecer responsabilidades sobre su cuidado.

Desde el Municipio remarcaron que la identificación constituye parte de las obligaciones vinculadas con la tenencia responsable. Esto implica garantizar alimentación suficiente, atención sanitaria, bienestar, condiciones adecuadas de alojamiento y manejo, además de evitar que los animales permanezcan sueltos en calles y otros espacios públicos.
Tres animales con distintos grados de deterioro
El examen veterinario permitió establecer diferentes niveles de compromiso entre los tres equinos. La yegua mora, de aproximadamente dos años, presentó un score corporal de 1/5, compatible con una condición corporal extremadamente deficiente.
Además, el animal presentó laceraciones y heridas cortantes en proceso de cicatrización en el miembro posterior derecho, particularmente sobre la cara interna de la región del muslo. También se detectaron lesiones similares en la zona ventral del pecho. De acuerdo con la evaluación profesional, su pronóstico es reservado y quedará sujeto a su evolución.

El segundo animal, un tobiano lobuno macho castrado de aproximadamente diez años, presentó un score corporal de 2/5. Durante el examen no se observaron lesiones externas visibles, aunque los veterinarios determinaron un marcado deterioro de la condición corporal, con una importante disminución de las reservas corporales y de la masa muscular.
El tercer equino, un tobiano gateando macho sin castrar de aproximadamente dos años, fue el que presentó el cuadro de mayor gravedad. Con un score corporal de 1/5, los profesionales determinaron una situación de caquexia extrema, además de distintas áreas de alopecia en el anca, la grupa, las orejas y la paleta, entre otras regiones.
En este ejemplar también se observaron lesiones cortopunzantes en el morro superior e inferior, con compromiso de las encías a nivel del maxilar, la región incisiva y la mandíbula. Durante la evaluación presentó sensorio deprimido y mucosas pálidas, signos compatibles con un importante compromiso de su estado general.

Frente a este cuadro, Sanidad Animal puso en marcha un protocolo de recuperación nutricional progresiva para los tres animales. El tratamiento incluye además la atención de las lesiones detectadas y un seguimiento permanente de la evolución clínica, debido al grado de deterioro que presentan los ejemplares.
La jefa de Quirófano de Sanidad Animal, Noemí Cifre, explicó que los scores corporales de 1/5 y 2/5 observados en los equinos representan “una pérdida marcada de reservas adiposas y masa muscular, compatible con desnutrición severa”. Sobre el animal más comprometido, señaló que presenta “caquexia extrema, sensorio deprimido, mucosas pálidas” y lesiones en la región oral, por lo que su pronóstico es “reservado a grave”.
La profesional también indicó que la recuperación de animales que llegan con este nivel de deterioro requiere tiempo y una respuesta individual al tratamiento. En ese sentido, precisó que el abordaje contempla una alimentación progresiva y controlada, tratamiento de las lesiones y monitoreo clínico permanente para evaluar diariamente la evolución de cada ejemplar.
Denuncia por presunto maltrato animal
La situación será puesta en conocimiento del Ministerio Público Fiscal mediante la correspondiente denuncia por presunto maltrato animal. De esta manera, será la Justicia la que deberá determinar si existieron responsabilidades y, en ese caso, establecer las medidas que correspondan.

La Ley Nacional 14.346 contempla entre las conductas consideradas como maltrato animal la falta de alimentación en cantidad y calidad suficiente y el sometimiento de animales a trabajos cuando no se encuentran en condiciones físicas adecuadas. La evaluación de una eventual infracción y sus responsabilidades quedará en manos de las autoridades judiciales competentes.
El director general de Sanidad Animal, Pablo Daniel Roque, cuestionó la situación y sostuvo que “quien decide tener un caballo tiene la obligación de cuidarlo, alimentarlo, identificarlo y evitar que termine suelto en la vía pública”. También advirtió sobre el riesgo que implica la presencia de equinos sin control en calles, avenidas o rutas, tanto para los propios animales como para quienes circulan por esos sectores.
“Un equino suelto en una calle, una avenida o una ruta no solamente está en riesgo: puede provocar un accidente y poner en peligro la vida de otras personas”, afirmó Roque, quien además señaló que el Municipio continuará interviniendo ante este tipo de situaciones, resguardando a los animales y poniendo la información correspondiente a disposición de la Justicia.