La Dirección de Sanidad Animal de Bariloche consolidó una estrategia que combina educación, prevención y participación comunitaria para promover la tenencia responsable de animales de compañía. La iniciativa, denominada “Sembrando Valores, Protegiendo Vidas”, surgió a partir de la necesidad de complementar las políticas de castración con acciones educativas orientadas a modificar conductas y generar conciencia desde la infancia.
Según explicaron desde el área municipal, la propuesta nació tras una evaluación de la experiencia cotidiana del servicio. Aunque el municipio incrementaba el número de castraciones y respondía a denuncias vinculadas con maltrato animal y mordeduras, los conflictos continuaban repitiéndose. Esa realidad llevó al equipo técnico a concluir que el desafío no era únicamente sanitario, sino también cultural.
Esa mirada derivó en el desarrollo de una política pública que hoy posiciona a Bariloche entre los municipios argentinos que incorporan la educación como eje central de las políticas de bienestar animal. El objetivo es promover cambios de hábitos que contribuyan a una convivencia responsable entre las personas y sus animales de compañía.

El programa encuentra respaldo en la Ordenanza Municipal 1931-CM-09, normativa que regula la tenencia responsable de animales de compañía y establece la obligación de desarrollar programas permanentes de educación. Si bien esa disposición existía desde hacía años, recién comenzó a implementarse de manera sistemática con la puesta en marcha de “Sembrando Valores, Protegiendo Vidas”.
Las primeras actividades estuvieron dirigidas a jardines de infantes y contaron con la participación de la entonces Reina Nacional de la Nieve, Juana Saporiti, quien acompañó al equipo de Sanidad Animal en la lectura de cuentos destinados a generar espacios de reflexión sobre el cuidado de los animales, la adopción responsable, el abandono y el respeto por todas las formas de vida.
Aquella experiencia se convirtió en el punto de partida de un proyecto educativo que fue ampliando su alcance con el paso del tiempo. La iniciativa evolucionó desde actividades puntuales hacia una propuesta permanente que actualmente involucra a instituciones educativas, organismos municipales y espacios culturales de la ciudad.

Durante este año, el programa incorporó nuevas herramientas bajo la coordinación de la médica veterinaria Mara González Alvez, referente del área educativa de la Dirección de Sanidad Animal. Entre las novedades se destaca la elaboración del primer material didáctico diseñado íntegramente por profesionales del organismo municipal.
Con el acompañamiento del Concejo Deliberante de Bariloche, el cuadernillo comenzó a distribuirse en establecimientos educativos de distintos niveles. Desde el municipio informaron que ya fueron entregados más de mil ejemplares, con el propósito de que el contenido permanezca en las aulas y pueda ser utilizado como recurso pedagógico por los docentes.
El programa también desarrolló propuestas diferenciadas según las edades de los estudiantes. Para jardines de infantes y el primer ciclo del nivel primario se creó la obra de títeres “El Perro que Ladraba en Colores”, una producción que utiliza el teatro, la música y el humor para abordar contenidos relacionados con la adopción responsable, la vacunación, la castración, el abandono y el respeto hacia los animales.

La propuesta trascendió rápidamente el ámbito escolar y comenzó a presentarse en distintos espacios comunitarios de Bariloche, entre ellos la Biblioteca Municipal Alfonsín, el Puerto San Carlos, el Centro Cultural Macacha y la Junta Vecinal del barrio Unión, ampliando así el acceso de las familias a las actividades educativas.
En cada función participan Michi y Rocky, las mascotas institucionales de la Dirección de Sanidad Animal, que se convirtieron en figuras reconocidas por niños y niñas de la ciudad. Canciones, juegos, relatos y actividades participativas forman parte de una propuesta que busca transmitir conocimientos de manera lúdica y accesible.
Desde el área remarcaron que, en un contexto donde gran parte del entretenimiento infantil se desarrolla frente a pantallas, las presentaciones promueven el encuentro presencial, el intercambio entre generaciones y la construcción de valores vinculados al cuidado de los animales mediante experiencias compartidas.

Mientras continúa la expansión de la obra de títeres, el equipo municipal trabaja en un nuevo dispositivo educativo destinado a estudiantes del segundo ciclo del nivel primario. La propuesta será presentada próximamente y buscará adaptar los contenidos a las necesidades y desafíos propios de esa etapa escolar.
Las acciones se desarrollan de manera articulada entre la Dirección de Sanidad Animal, la Subsecretaría de Cultura del Municipio y docentes del Ministerio de Educación, conformando una red de trabajo que permitió ampliar el alcance territorial del programa y fortalecer su presencia en distintos ámbitos de la comunidad.
La estrategia educativa también incorporó herramientas digitales. Durante este año, el área puso en funcionamiento un canal oficial de YouTube donde profesionales veterinarias producen contenidos audiovisuales destinados a difundir información sobre zoonosis y tenencia responsable.
Los videos son proyectados diariamente en la sala de espera del quirófano municipal mientras las familias aguardan la castración de sus animales. Las producciones explican, mediante un lenguaje sencillo, aspectos vinculados con enfermedades como rabia, hidatidosis, leptospirosis, triquinosis, brucelosis y parasitosis, además de permanecer disponibles para toda la comunidad a través de internet.
La presencia institucional también se extiende a los principales eventos populares de Bariloche. Durante la Fiesta Nacional de la Nieve, la Fiesta del Chocolate, las celebraciones navideñas y otras convocatorias masivas, Michi y Rocky recorren los espacios públicos promoviendo mensajes relacionados con la prevención del maltrato animal y la convivencia responsable.

El director de Sanidad Animal, Pablo Roque, sostuvo que la educación se convirtió en el eje principal del modelo de gestión del área. “Las castraciones son indispensables, pero por sí solas nunca van a resolver el problema. Si un niño aprende desde pequeño qué significa ser un tutor responsable, probablemente nunca abandone un animal, nunca permita el maltrato y comprenda que la salud animal también forma parte de la salud pública. Nosotros estamos convencidos de que educar hoy es prevenir los conflictos de los próximos veinte años”, afirmó.
Roque explicó además que esa visión impulsó la elaboración de dos iniciativas legislativas, una destinada a la Legislatura de Río Negro y otra al Concejo Deliberante de Bariloche, con el objetivo de incorporar la educación sobre tenencia responsable de animales como contenido obligatorio dentro de la currícula escolar, mediante materias o talleres específicos. “Queremos que deje de depender de la voluntad de un gobierno o de un funcionario. Así como enseñamos educación vial o educación ambiental, creemos que la convivencia responsable con los animales también debe formar parte de la formación ciudadana”, señaló.
En paralelo, el municipio continúa fortaleciendo el segundo pilar de su estrategia: la castración masiva, gratuita y descentralizada. Mientras la sede central de Sanidad Animal avanza con una ampliación de 40 metros cuadrados para incrementar su capacidad operativa, el quirófano móvil ya recorrió más de veinte puntos de Bariloche acercando el servicio a barrios donde el acceso resultaba históricamente más complejo.
Como parte de las actividades abiertas a la comunidad, la Dirección de Sanidad Animal invitó a participar de una nueva función de “El Perro que Ladraba en Colores”, que se realizará el sábado 8 de agosto a las 16 en la Biblioteca Municipal Alfonsín. La actividad será gratuita, con cupos limitados. Las entradas podrán retirarse hasta el viernes, de 9 a 15, en la sede de Sanidad Animal o una hora antes del espectáculo en la biblioteca, hasta completar la capacidad de la sala. “Queremos que cada vez más familias vivan esta experiencia. Aprender a cuidar a los animales también puede ser divertido, emocionante y una oportunidad para compartir tiempo de calidad con los chicos. Los esperamos para seguir sembrando valores que protejan vidas”, concluyó Roque.