El Parque Nacional Nahuel Huapi y la Dirección Regional Patagonia Norte de la Administración de Parques Nacionales (APN), junto a Circuito Verde Bariloche, realizaron este domingo 27 una jornada de restauración ambiental en el sendero al Mirador del lago Gutiérrez. La actividad se desarrolló en el marco de los trabajos de reestructuración, mantenimiento y generación de una nueva traza del recorrido, con el objetivo de recuperar sectores degradados y preservar la vegetación nativa.
La jornada contó con la participación de cerca de 30 personas, entre trabajadores de Parques Nacionales y voluntarios de Circuito Verde Bariloche, quienes llevaron adelante distintas tareas de recuperación y conservación. El trabajo conjunto permitió intervenir sectores afectados por la erosión y avanzar con acciones destinadas a mejorar las condiciones ambientales y de uso público de uno de los senderos del área Gutiérrez del Parque Nacional Nahuel Huapi.

Uno de los principales sectores intervenidos corresponde al antiguo recorrido del sendero, donde se habían desarrollado importantes procesos de erosión como consecuencia del tránsito de visitantes y de las características naturales del terreno. El desgaste provocó profundas cárcavas y pérdida de suelo, por lo que la restauración requirió medidas específicas para evitar que el deterioro continúe y permitir la recuperación progresiva del ambiente.
En ese sector fueron plantados 80 ejemplares provenientes de los viveros del Parque Nacional Nahuel Huapi. Entre las especies incorporadas se encuentran parrilla, coihue, laura, pañil, maqui, notro, radal y michay. Los ejemplares tienen entre tres y diez años de desarrollo y son resultado del trabajo sostenido de producción y cuidado realizado en los viveros del área protegida.

La plantación demandó una intervención cuidadosa debido a las características de la pendiente y a la acción de las lluvias. Para favorecer el establecimiento de los ejemplares y reducir el impacto del agua sobre el terreno se implementaron medidas orientadas a disminuir los procesos erosivos. De esta manera, la restauración busca no solo recuperar la cobertura vegetal, sino también contribuir a la estabilización de los sectores afectados.
Rescate de vegetación nativa
En el sector correspondiente a la nueva traza del sendero también se realizó un trabajo de rescate y trasplante de vegetación. En total fueron recuperadas cuidadosamente 70 orquídeas y 20 plantines de distintas especies nativas, entre ellas caña colihue, ciprés, maqui, laura, michay y coihue, que fueron trasladados a sectores cercanos dentro del mismo ambiente natural.

Los ejemplares fueron extraídos conservando el sustrato y el sistema radicular, luego acondicionados en paquetes y trasladados para su posterior establecimiento. La metodología permitió preservar parte de la vegetación existente en el área donde se desarrolla la nueva traza y favorecer su continuidad dentro del mismo ambiente, reduciendo el impacto de las obras sobre la flora nativa.
La definición del nuevo recorrido implica un trabajo técnico e interdisciplinario que contempla las características del terreno, la presencia de vegetación, la circulación de visitantes y las condiciones de seguridad. Estas variables son consideradas para establecer una traza que reduzca los impactos ambientales y, al mismo tiempo, permita mejorar las condiciones de utilización del sendero. El Parque Nacional destaca que el uso público debe desarrollarse de manera compatible con los objetivos de conservación del área protegida.

Otro de los aspectos considerados en la intervención está relacionado con las condiciones de seguridad del antiguo recorrido. Según se informó, el desgaste del terreno había contribuido a generar situaciones que derivaron en numerosas evacuaciones de personas lesionadas. A esto se sumaban, en algunos casos, la falta de equipamiento adecuado y de preparación física para afrontar las características del trayecto, factores que fueron contemplados al momento de proyectar la nueva traza.
La recuperación del sendero se sostiene a partir de la articulación entre distintas instituciones, trabajadores y voluntarios. Desde el proyecto se destacó especialmente el aporte de Circuito Verde Bariloche, organización que participa desde hace tiempo con voluntarios y conocimientos, así como el trabajo del guardaparque de la Seccional Gutiérrez, los equipos técnicos y las personas que acompañan las distintas etapas de la iniciativa.

Los trabajos continuarán con tareas de mantenimiento, recuperación del terreno y construcción de escalones en los sectores de mayor pendiente. De acuerdo con lo informado, se prevé que el sendero al Mirador del lago Gutiérrez pueda ser reabierto a fines de noviembre, una vez concluidas las intervenciones previstas y evaluadas las condiciones de seguridad. La recuperación apunta a compatibilizar el acceso de visitantes con la conservación del bosque y los valores naturales del Parque Nacional Nahuel Huapi.
