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Bariloche

Club Andino Bariloche celebró sus 95 años con nuevos proyectos y desafíos

El Club Andino Bariloche celebró sus 95 años de historia con un tradicional desayuno aniversario, que reunió a integrantes de la institución y permitió realizar un balance de las actividades desarrolladas durante el último año. El encuentro también sirvió para presentar los principales proyectos previstos para una nueva etapa, entre ellos la construcción de un muro de escalada en el terreno ubicado en el kilómetro 6.

Durante la celebración estuvieron presentes el presidente del Club Andino Bariloche, Juan Pablo Ordóñez; el secretario, Daniel Azzarri; la tesorera, Genoveva Eguren; y los vocales María Berta Sebastán y Axel Santini. La actividad mantuvo la tradición de utilizar el aniversario como una instancia para reconocer a quienes forman parte de la trayectoria de la institución y plantear los objetivos para los próximos años.

En ese marco, Ordóñez compartió con los socios una reflexión sobre el presente y el futuro de la entidad. “En los cumpleaños uno mira al pasado y se fija qué funcionó para luego mirar hacia el futuro. Y creo que fue un muy buen año para el Club Andino”, sostuvo el presidente, quien destacó la concreción de proyectos que durante años habían presentado dificultades.

Uno de los principales logros mencionados durante el encuentro fue la regularización dominial del terreno situado en el kilómetro 6, un proceso que, según explicó la institución, se extendió durante aproximadamente cuatro décadas. La obtención de la escritura permitió cerrar una etapa de incertidumbre y abrió la posibilidad de proyectar nuevas instalaciones.

“Ese lugar estuvo en una situación incierta durante cuarenta años y ahora conseguimos hacer todos los trámites que permiten registrarlo”, explicó Ordóñez. En esa línea, consideró que la concreción del trámite constituye “un paso enorme” porque permite pensar en nuevos proyectos destinados tanto a los socios como a la comunidad.

El primer emprendimiento previsto para ese predio será la construcción de un muro de escalada, una iniciativa que busca ampliar y facilitar el acceso a esta actividad. Actualmente, el Club Andino cuenta con un espacio para la práctica en la Escuela Militar de Montaña, institución a la que la entidad agradeció por facilitar sus instalaciones.

“Hoy contamos con un espacio en la Escuela Militar de Montaña, que nos recibe con los brazos abiertos, pero sabemos que el acceso al cuartel tiene algunas dificultades vinculadas a la seguridad”, señaló Ordóñez. Por ese motivo, explicó que el objetivo es disponer de un lugar propio que resulte “más abierto y accesible para todos”.

El crecimiento institucional también quedó reflejado en la evolución de la cantidad de asociados. Según los datos compartidos durante el aniversario, durante el último año se incorporaron 300 nuevos socios, llevando el padrón a alrededor de 2.800 personas.

“En el último año se incorporaron 300 socios nuevos y hoy tenemos alrededor de 2.800 socios. Es el tercer año consecutivo en el que crecemos más de un 10%”, afirmó el presidente. Para la conducción del Club, este incremento constituye un indicador del interés de vecinos y aficionados por desarrollar actividades vinculadas con la montaña.

El aumento de socios se produce paralelamente a una mayor presencia de personas en los espacios naturales de la región, tanto durante el verano como en la temporada invernal. Esta situación genera nuevos desafíos para una institución que participa en actividades vinculadas con el acceso seguro a la montaña y el desarrollo de infraestructura.

Uno de los aspectos que genera preocupación está relacionado con el tratamiento de los efluentes cloacales en los refugios de montaña. Ordóñez explicó que el crecimiento de visitantes plantea la necesidad de revisar la infraestructura existente y avanzar en soluciones que permitan acompañar la actividad de manera sustentable.

“Se multiplicó la gente que va a la montaña y eso pone en tensión toda la infraestructura que tenemos”, sostuvo. En ese contexto, indicó que el Club Andino mantiene conversaciones con Parques Nacionales para analizar alternativas y encontrar respuestas conjuntas a las necesidades que plantea el incremento de visitantes.

La expansión del uso de la montaña también llevó a la institución a plantear la necesidad de diversificar los recorridos disponibles. Según explicó Ordóñez, actualmente existe una concentración de visitantes en determinados sectores, una situación que puede generar una presión creciente sobre esos espacios.

“La gente se concentra en los mismos lugares y tenemos que ofrecer más alternativas”, planteó. En ese sentido, consideró necesario evaluar la posibilidad de habilitar nuevos senderos y generar otros espacios de uso recreativo para distribuir la circulación y ampliar las opciones para quienes recorren la cordillera.

Otro de los objetivos señalados durante el aniversario está relacionado con la incorporación de jóvenes a la vida institucional. El presidente reconoció que se trata de uno de los desafíos pendientes y destacó la necesidad de generar espacios que permitan a las nuevas generaciones asumir un papel activo dentro del Club.

“Nos cuesta traer a la juventud, pero estamos viendo que hay muchos jóvenes que se acercan y que empiezan a encontrar su lugar dentro del Club”, afirmó Ordóñez. La conducción considera que el recambio generacional resulta necesario para garantizar la continuidad de la institución y de las actividades que desarrolla.

El funcionamiento del Club Andino Bariloche se sostiene además mediante una estructura integrada por la Comisión Directiva y 12 subcomisiones, que trabajan durante el año en diferentes áreas. Entre ellas, la Comisión de Auxilio ocupa un lugar destacado por las tareas que desarrolla ante situaciones de emergencia en la montaña.

“La Comisión de Auxilio es quizás la más noble. Es la que se carga la mochila al hombro cuando hay que salir a buscar a alguien”, expresó Ordóñez. El presidente vinculó esa tarea con el espíritu de la institución y con una de las responsabilidades históricas del Club en relación con la seguridad de quienes realizan actividades en ambientes de montaña.

Durante el encuentro también se puso en valor el trabajo voluntario que sostiene buena parte de las actividades institucionales. “Detrás de cada logro y de cada proyecto hay un equipo de personas que trabaja de manera desinteresada”, afirmó Ordóñez, quien remarcó que el funcionamiento cotidiano del Club depende del compromiso de quienes destinan parte de su tiempo a la organización.

Reconocimientos por la trayectoria y el aporte al Club

Como parte de la celebración por los 95 años del Club Andino Bariloche, la institución realizó además una serie de reconocimientos a personas vinculadas con su historia y con su presente. La ceremonia permitió destacar aportes institucionales y deportivos considerados relevantes para la entidad.

En ese marco, fueron nombrados socios benefactores Jimena Cabrera Vouillat e Ignacio García Solórzano, en reconocimiento al compromiso y al aporte realizado a la institución. La distinción se incorporó a las actividades previstas para conmemorar el aniversario.

También fueron reconocidos los atletas olímpicos Agustina Groezner, Franco Dal Farra, Mateo Sauma y Francesca Baruzzi, quienes representan al Club Andino Bariloche en competencias del máximo nivel internacional. La institución destacó así la trayectoria deportiva de sus representantes y su vínculo con la entidad.

Finalmente, Alicia Clotilde Fernández fue nombrada socia vitalicia, como reconocimiento a una trayectoria marcada por el compromiso y la pertenencia al Club Andino Bariloche. Con estas distinciones y con la presentación de sus nuevos proyectos, la institución celebró sus 95 años mirando hacia el futuro, con el desafío de sostener su crecimiento, ampliar las actividades de montaña y fortalecer la participación de las nuevas generaciones.