Con un acto cargado de emoción, reconocimiento y respeto por la historia local, San Carlos de Bariloche conmemoró este miércoles el Día del Montañés, una fecha que cada 5 de agosto rinde homenaje a los pioneros, rescatistas, guías, deportistas y trabajadores que forjaron la identidad montañesa de la ciudad. La ceremonia se desarrolló en la plaza del Centro Cívico y reunió a autoridades, instituciones y referentes de la actividad vinculada a la montaña.
La jornada comenzó con el tradicional izamiento del Pabellón Nacional, acompañado por los acordes de "Aurora", interpretados por la Banda Militar de la Escuela Militar de Montaña. Posteriormente, los presentes entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, dando inicio al acto oficial que recordó el legado de quienes contribuyeron al desarrollo de la cultura de montaña en Bariloche.
La ceremonia fue encabezada por la asesora letrada del Municipio, Yanina Sánchez; el director general de Relaciones Institucionales, Antonio Zidar; y el presidente del Club Andino Bariloche, Juan Pablo Ordóñez. También participaron concejales, el presidente del Tribunal de Contralor, Estanislao Cazaux, funcionarios municipales y provinciales, representantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, Parques Nacionales, SPLIF, bomberos voluntarios, asociaciones civiles, colectividades, abanderados y vecinos.
En representación del intendente Walter Cortés, quien se encontraba fuera de la ciudad, Antonio Zidar transmitió el saludo del jefe comunal y destacó el significado que tiene esta conmemoración para la gestión municipal. Durante su mensaje, vinculó los valores de la montaña con la tarea cotidiana de gobierno, resaltando el esfuerzo, la responsabilidad y la vocación de dejar obras y acciones que trasciendan en beneficio de las futuras generaciones.

"Primero y principal, hacer", expresó Zidar al recordar el espíritu de los pioneros que abrieron las primeras picadas, construyeron refugios y desarrollaron la infraestructura inicial de montaña utilizando las herramientas disponibles y priorizando el trabajo por encima de las diferencias.
El funcionario también hizo referencia al compañerismo que caracteriza a las actividades de montaña y aseguró que ese principio inspira la forma de trabajo impulsada por el Ejecutivo municipal. "En la montaña somos todos iguales y todos dependemos uno del otro", afirmó, al destacar la importancia de asumir responsabilidades colectivas y comprender que cada decisión repercute en el conjunto.
En ese contexto, Zidar sostuvo que reconocer los propios límites, dejar de lado los intereses individuales y priorizar el bien común son valores fundamentales tanto en la montaña como en la gestión pública. Además, indicó que la orientación marcada por el intendente Walter Cortés apunta a concretar las obras y acciones que la ciudad necesita, más allá de cualquier especulación política o electoral.
Por su parte, el presidente del Club Andino Bariloche, Juan Pablo Ordóñez, resaltó el espíritu explorador de quienes abrieron los primeros senderos y permitieron que nuevas generaciones pudieran descubrir y disfrutar las montañas de la región. Destacó que ese legado continúa vigente y constituye uno de los pilares de la identidad barilochense.

Ordóñez señaló además que durante las últimas décadas las actividades de senderismo y montaña experimentaron un importante crecimiento, lo que representa una oportunidad para el desarrollo turístico y deportivo, pero también plantea nuevos desafíos vinculados con la infraestructura, la seguridad y la conservación de los ambientes naturales.
El titular del Club Andino también puso en valor la dimensión espiritual que históricamente han tenido las montañas en distintas culturas y recordó especialmente a dos históricos colaboradores de la institución fallecidos recientemente. "Este será el primer Día del Montañés en muchos años sin la presencia de Vicente Ojeda", expresó al mencionar también a Alfredo Slipek, quienes fueron homenajeados junto a otros montañeses fallecidos durante el último año.
Tras el acto en el Centro Cívico, las actividades continuaron en el tradicional Cementerio del Montañés, donde se realizó la colocación de ofrendas florales y un homenaje a quienes dedicaron gran parte de su vida al montañismo, el rescate, la exploración y el desarrollo de esta actividad en la región.

El Día del Montañés se celebra cada 5 de agosto en coincidencia con el Día de Nuestra Señora de las Nieves, patrona de las actividades de montaña. La fecha constituye una oportunidad para reconocer el aporte histórico de los pioneros y reafirmar el vínculo que Bariloche mantiene con su entorno natural y con quienes contribuyeron a construir esa identidad.
La conmemoración reunió a instituciones públicas y privadas vinculadas al montañismo, consolidándose una vez más como uno de los actos tradicionales del calendario local, donde se destaca el compromiso de generaciones de vecinos con el cuidado de la naturaleza, la práctica responsable de las actividades de montaña y la preservación de una historia profundamente ligada al desarrollo de la ciudad.
Con este homenaje, Bariloche renovó el reconocimiento a quienes hicieron posible el crecimiento de la actividad de montaña y continúan transmitiendo, a través de su trabajo y experiencia, los valores de solidaridad, respeto, esfuerzo y compromiso que distinguen a una de las tradiciones más representativas de la región andina.