La comunidad Mapuche Lof Inalef, asentada en la Rinconada de Inalef del paraje rural de Mallín Ahogado, en Río Negro, emitió un comunicado urgente en el que denunció haber recibido una sentencia de desalojo dictada por la jueza Paola Bernardini y aseguró que la resolución desconoce sus derechos ancestrales sobre el territorio.
Desde la comunidad señalaron que fueron intimados a abandonar el lugar en un plazo de 30 días y cuestionaron al empresario y ex funcionario Félix Argentino Merino, a quien acusaron de impulsar el proceso con fines inmobiliarios.
En el comunicado, el Lof Inalef sostuvo que la medida representa “una violación flagrante de los derechos de los pueblos originarios” y recordó antecedentes de conflictos territoriales ocurridos en 1982 y 1997 en el mismo espacio ancestral. Además, exigieron la suspensión inmediata del desalojo y el reconocimiento de sus derechos históricos sobre las tierras, al tiempo que afirmaron que permanecerán en el lugar.
COMUNICADO URGENTE
Desde el Lof Inalef, territorio ancestral ubicado en la Rinconada de Inalef, paraje rural de Mallín Ahogado (Río Negro), hacemos este llamado urgente dirigido a pu peñi, pu lamgen, pu compuche, hermanos mapuches y no mapuches, organizaciones de derechos humanos, medios de comunicación y toda la sociedad.

Hemos recibido una sentencia de desalojo dictada por la jueza Paola Bernardini, que pretende desconocer nuestra existencia histórica y calificarnos como simples “ocupantes”. Esta resolución ignora deliberadamente la realidad: el verdadero intruso es Félix Argentino Merino, quien ha adquirido estas tierras con fines puramente inmobiliarios y lucrativos. Se nos ha otorgado un plazo de solo 30 días para abandonar el lugar.
Esta orden judicial constituye una violación flagrante de los derechos de los pueblos originarios. Borra nuestra historia, ignora nuestras leyes y comete un agravio intolerable contra nuestra comunidad y las normas que deberían protegernos.
No es la primera vez que sufrimos despojos en este territorio:
- En 1982, despojaron a nuestra madre de tierras ubicadas a solo 1 kilómetro al sur, dentro del mismo espacio ancestral.
- En 1997, justo tras el fallecimiento de nuestro abuelo Pedro José Inalef —momento de máxima vulnerabilidad para nuestra familia—, este mismo Félix Argentino Merino, entonces intendente, llegó acompañado de policía y una abogada para desalojarnos sin juicio, sin pruebas y sin ningún tipo de proceso legal. Solo logramos reivindicar nuestro territorio en el año 2018, después de 21 años de lucha.
Hoy, este ex funcionario repite su estrategia: impulsa un nuevo desalojo con el único objetivo de vender estas tierras y obtener ganancias personales, sin importarle su valor espiritual, cultural ni familiar. Para nosotros, estas tierras no son bienes negociables: son una reserva invaluable que nos dejaron nuestros abuelos, un legado sagrado destinado a nuestro sustento, protección y continuidad como pueblo. Es nuestra identidad, nuestra vida y el único espacio donde nuestras nuevas generaciones pueden crecer con dignidad y arraigo.
Desalojarnos no significa solo perder nuestro hogar: significa romper nuestra conexión con la tierra, borrar nuestras prácticas ancestrales y atacar directamente nuestra existencia como pueblo originario. Es, sobre todo, privar a nuestros niños y niñas del derecho a vivir y desarrollarse en su propio territorio.
Exigimos con urgencia:
- La inmediata suspensión de la sentencia de desalojo dictada por la jueza Paola Bernardini.
- El reconocimiento pleno de nuestros derechos ancestrales, históricos y legítimos sobre este territorio.
Nuestra postura es clara e innegociable: no nos iremos. Aquí están nuestras raíces, aquí está nuestra historia y aquí permaneceremos.
Marichiweuuuuu! Marichiweuuuuu!
Lof Inalef
Martes 26 de mayo de 2026

















