La seccional Bariloche de Asociación Trabajadores del Estado volvió a denunciar públicamente a las autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica y del Centro Atómico Bariloche por presuntas conductas “antidemocráticas, antisindicales y desleales” en el marco de un conflicto que involucra denuncias por persecución gremial, impedimentos a la actividad sindical y despidos de trabajadores tercerizados.
En un comunicado difundido durante las últimas horas, ATE Bariloche apuntó directamente contra el presidente de CNEA, Martín Porro; el vicepresidente Luis Rovere; y el gerente del Centro Atómico Bariloche, Pablo Racciopi. Según señalaron desde el gremio, “ambos funcionarios se niegan a participar y continúan dilatando la audiencia convocada por la Secretaría de Trabajo de Río Negro”, prevista para el jueves 21 de mayo en la ciudad de Bariloche.
La organización sindical aseguró que las autoridades de CNEA y CAB estarían incurriendo en una violación de la Ley de Asociaciones Sindicales N.º 23.551, particularmente por acciones que, según denunciaron, buscan “amedrentar y disciplinar” al secretario general adjunto de ATE Bariloche. En ese contexto, el gremio sostuvo que existe una política de hostigamiento hacia representantes sindicales y trabajadores vinculados al sector.
Uno de los puntos centrales del reclamo está relacionado con el despido del trabajador Luis Urra. Desde ATE afirmaron que hubo “complicidad con la empresa Grub S.A. para despedir al compañero Luis Urra”, al tiempo que acusaron a las autoridades de negar “la responsabilidad solidaria que les corresponde respecto de los trabajadores tercerizados en esta institución nacional”.
El comunicado también denuncia restricciones al ejercicio de la representación gremial dentro del Centro Atómico Bariloche. Según indicaron, las autoridades “niegan el ingreso al Centro Atómico Bariloche a los dirigentes sindicales de la Seccional Bariloche del Consejo Directivo Provincial y de la CTA Autónoma”, lo que —aseguran— impide desarrollar tareas de “representación, organización y defensa de las/os trabajadores afiliados a dicha asociación”.
Desde el sindicato vincularon además el conflicto local con el escenario político y laboral nacional. “La práctica de Rovere y Racciopi no está aislada del contexto nacional que pretende con la reforma laboral hacer retroceder décadas los derechos de la clase obrera y la indefensión de los/as trabajadores frente a la patronal”, señalaron en el documento difundido públicamente.
ATE Bariloche sostuvo que existen antecedentes recientes que, a su entender, reflejan este escenario de conflictividad laboral. En ese sentido, mencionaron “el despido de trabajadores de limpieza en CAB y de profesionales médicos en INTECNUS”, como ejemplos de medidas que consideran parte de un proceso de ajuste y debilitamiento de derechos laborales en organismos e instituciones vinculadas al sector científico y tecnológico.
Frente a esta situación, el gremio exigió “la inmediata reincorporación de Luis Urra a su puesto de trabajo” y reclamó que las autoridades de CNEA y CAB “se presenten de buena fe a la audiencia convocada por la Secretaría de Trabajo de Río Negro”. Además, solicitaron “el pleno respeto a la Ley 23.551”, especialmente al artículo 6, que establece que “los poderes públicos y, en especial, la autoridad administrativa del trabajo, y los empleadores deberán abstenerse de limitar la autonomía de las asociaciones sindicales”.
Finalmente, desde ATE Bariloche remarcaron que “no acepta persecución sindical” y ratificaron su postura en defensa de la organización gremial y la representación de trabajadores y trabajadoras. El conflicto mantiene tensión dentro del ámbito laboral del Centro Atómico Bariloche y podría escalar en caso de no avanzar instancias de diálogo entre las partes involucradas.

















