Desde el equipo médico veterinario de Sanidad Animal de la Municipalidad de Bariloche emitieron una advertencia dirigida a la comunidad ante la circulación de una de las enfermedades más graves que pueden afectar a los perros: el parvovirus canino. Se trata de una patología de alta peligrosidad que requiere información precisa y acción inmediata para evitar consecuencias fatales.
“Se trata de una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a cachorros, aunque también puede presentarse en perros adultos no vacunados”, explicaron desde el área, subrayando la necesidad de reforzar las medidas de prevención, especialmente en animales jóvenes o con esquemas de vacunación incompletos.
El parvovirus canino se caracteriza por su agresividad y rápida evolución. Según detallaron, el virus ataca directamente el sistema digestivo y el sistema inmunológico de los animales, generando cuadros clínicos severos que, sin tratamiento oportuno, pueden derivar en la muerte.
Otro de los factores que agrava la situación es su capacidad de persistencia en el ambiente. Desde el equipo veterinario advirtieron que el virus puede sobrevivir durante meses en el suelo, objetos o superficies contaminadas, lo que facilita su propagación incluso sin contacto directo entre animales infectados.
En este contexto, los profesionales remarcaron la importancia de reconocer los signos clínicos de manera temprana para actuar con rapidez. “Es fundamental reconocer los signos tempranos”, señalaron, al tiempo que enumeraron los síntomas más frecuentes asociados a esta enfermedad.
Entre los principales indicadores se encuentran el decaimiento general y la falta de energía, la pérdida de apetito, vómitos persistentes y cuadros de diarrea que, en muchos casos, pueden presentar sangre. A estos síntomas se suman alteraciones en la temperatura corporal, que puede manifestarse tanto con fiebre como con valores por debajo de lo normal.
Ante la aparición de cualquiera de estos signos, desde Sanidad Animal recomendaron acudir de manera urgente a un profesional veterinario, entendiendo que la rapidez en la atención puede marcar la diferencia en la evolución del cuadro clínico.
En cuanto a las vías de contagio, explicaron que el virus se transmite principalmente a través del contacto con materia fecal de un animal infectado, aunque también puede propagarse de forma indirecta mediante objetos, calzado o manos contaminadas.
Por este motivo, se insiste en la necesidad de extremar las medidas de higiene, especialmente en hogares con cachorros, y evitar la circulación de animales sin esquema de vacunación completo en espacios públicos donde el riesgo de exposición es mayor.
En términos de prevención, los especialistas fueron categóricos al señalar que la vacunación constituye la herramienta más efectiva para evitar la enfermedad. El esquema debe iniciarse en los primeros meses de vida del animal y completarse de acuerdo a la indicación de un profesional.
Asimismo, recomendaron evitar el contacto de cachorros con perros desconocidos, no exponerlos a la vía pública sin protección inmunológica, mantener condiciones adecuadas de higiene y cumplir con controles veterinarios periódicos. “El cuidado de nuestros animales impacta directamente en la salud de toda la ciudad”, concluyeron, remarcando que informarse, vacunar y actuar a tiempo son claves para frenar la propagación del parvovirus.

















