En un sector históricamente postergado en materia de infraestructura peatonal, la Municipalidad de Bariloche continúa ejecutando obras que buscan dar respuesta a demandas sostenidas de los vecinos. Este viernes, los trabajos sobre calle Carriego registraron un nuevo avance, consolidando una intervención clave para mejorar la transitabilidad en el barrio El Cóndor.
La obra, que se desarrolla a buen ritmo, apunta a transformar de manera progresiva la circulación en la zona, brindando mayor seguridad y ordenamiento en un sector donde la falta de veredas representaba una dificultad cotidiana, especialmente durante condiciones climáticas adversas.
En esta etapa, se ejecutaron 72 metros de hormigón, lo que permitió avanzar significativamente en el trazado previsto. Para llevar adelante estos trabajos, se utilizaron dos camiones mixer que aportaron un total de 14 metros cúbicos de material, garantizando continuidad en la obra.

Las tareas estuvieron a cargo de la cuadrilla de la Delegación El Cóndor, bajo la conducción de su titular, Jaime Breca, quien supervisa un esquema de intervención sostenido en el territorio. En paralelo, agentes de la Subsecretaría de Tránsito y Transporte acompañaron el operativo, ordenando la circulación vehicular y asegurando condiciones de trabajo adecuadas.
Desde el Municipio señalaron que esta intervención forma parte de un plan integral sobre calle Carriego, orientado a resolver una problemática histórica del barrio El Cóndor y sectores aledaños, donde la ausencia de infraestructura peatonal adecuada impactaba directamente en la movilidad diaria de los vecinos.

La obra se ejecuta con recursos propios municipales, tanto en la provisión de materiales como en la mano de obra, lo que refleja una política activa de inversión en infraestructura urbana y una presencia sostenida del Estado en los barrios.
En este sentido, destacaron que el trabajo diario de los equipos municipales en distintos puntos de la ciudad permite avanzar en soluciones concretas que, aunque puedan parecer menores, resultan fundamentales para mejorar la calidad de vida, consolidando un esquema de intervención cercano a las necesidades reales de la comunidad.


















