En un contexto donde los incendios forestales imponen desafíos crecientes, Bariloche avanza con obras clave para reforzar su capacidad de respuesta. La consolidación de un punto estratégico de carga de agua en el Paseo de la Compuerta marca un antes y un después en la logística de combate del fuego.
La intervención, impulsada por la Delegación Municipal del Cerro Catedral en conjunto con el SPLIF, permite abastecer hasta 4500 litros de agua en apenas cuatro minutos, optimizando los tiempos de reacción y fortaleciendo la protección de la comunidad ante eventuales emergencias.
“La Delegación Municipal del Cerro Catedral y el SPLIF consolidan un punto estratégico de carga en el Paseo de la Compuerta, logrando abastecer 4500 litros de agua en cuatro minutos para blindar a la comunidad frente al avance del fuego”, destacaron desde el ámbito municipal sobre una obra considerada clave en términos preventivos.

“El reloj marca el pulso de la supervivencia cuando las llamas asoman en el horizonte. En ese instante, cada segundo se transforma en la frontera entre la salvación y la pérdida”, señala el planteo que sustenta la iniciativa, en línea con una estrategia centrada en reducir al máximo los tiempos operativos.
La intervención se desarrolla en el Paseo de la Compuerta, frente a Virgen de las Nieves, donde el equipo de la Delegación Cerro Catedral, bajo la conducción de Gastón Muñiz, llevó adelante tareas de limpieza integral del terreno, eliminando vegetación invasiva y acondicionando el espacio para su uso operativo.

Según se detalló, “el personal transformó un terreno dominado por la retama y la vegetación espontánea en un centro de operaciones hídricas”, mediante la remoción de pinos y el desmalezamiento, permitiendo el acceso seguro de unidades pesadas.
En este punto, la operatoria alcanza niveles de alta eficiencia: “los camiones cisterna del SPLIF y los móviles de Bomberos Voluntarios ingresan, despliegan manguerotes y succionan el recurso del arroyo Gutiérrez. En apenas cuatro minutos, los tanques se completan con 4500 litros de agua”.

Uno de los aspectos más relevantes del dispositivo es su disponibilidad permanente. “Este punto de carga posee una virtud que lo distingue en la región: su capacidad es ilimitada”, ya que el arroyo Gutiérrez garantiza el suministro continuo durante todo el año, incluso en escenarios de sequía.
El trabajo articulado incluyó además la implementación de protocolos específicos y señalización. “Se establecieron protocolos de maniobra y se instaló cartelería específica que identifica el sector como zona exclusiva para vehículos de emergencia”, asegurando un funcionamiento ordenado y sin interferencias.

La recuperación del sector también responde a una política más amplia de puesta en valor del espacio público. “Lo que antes era un sector inaccesible, hoy es un espacio recuperado donde residentes y turistas comparten el entorno, conviviendo con una infraestructura diseñada para la seguridad civil”.
En paralelo, esta acción se complementa con otras obras estratégicas. “Con el helipuerto y los puntos de carga rápida funcionando en sintonía, Bariloche conforma una red de defensa que minimiza los tiempos de reacción”, consolidando un esquema integral frente a incendios forestales.

Finalmente, desde los equipos técnicos subrayaron el impacto operativo de la iniciativa: “la proximidad reduce el desgaste de las máquinas y permite un ciclo continuo de ataque al fuego”, posicionando al Paseo de la Compuerta como un nodo clave en la protección ambiental y urbana de la ciudad.

















