En una jornada que marca un antes y un después para la ciudad, San Carlos de Bariloche concretó este martes 14 de abril la llegada del horno crematorio destinado al Cementerio Municipal, una obra largamente esperada por la comunidad.
El arribo del equipamiento se enmarca en una política de modernización impulsada por la gestión del intendente Walter Cortés, con el objetivo de mejorar la prestación de servicios esenciales y dar respuesta a una demanda histórica de vecinos y vecinas.

“En una jornada histórica para la ciudad, este martes 14 de abril arribó a San Carlos de Bariloche el horno crematorio para el Cementerio Municipal, marcando un antes y un después en la prestación de servicios funerarios”, señalaron desde el ámbito municipal al confirmar la incorporación.
El equipo fue trasladado desde la ciudad de Caseros, en la provincia de Buenos Aires, en un operativo que demandó varios días de logística. “La carga se realizó el pasado jueves y el traslado comenzó el viernes por la mañana, arribando a la ciudad durante la madrugada del lunes”, detallaron, destacando además que el traslado se desarrolló sin inconvenientes.

Según relató el chofer Jorge, responsable del transporte, “el viaje se desarrolló con total normalidad, sin inconvenientes ni movimientos que comprometieran la integridad del equipo”, lo que permitió garantizar la llegada en condiciones óptimas para su posterior instalación.
Durante la mañana del martes, el horno fue trasladado desde el depósito hasta el Cementerio Municipal, donde “fue descargado con grúa y ubicado en el sector preparado por el personal municipal para su montaje, en una tarea compleja que se desarrolló sin inconvenientes”, cumpliendo con todos los protocolos de seguridad.

Se trata de un equipamiento de última generación: “un horno crematorio automático diseñado para operar de manera continua y con altos estándares de seguridad, eficiencia y cuidado ambiental”, que cuenta con un sistema de doble cámara de combustión que permite una quema completa “sin emisión de humos visibles ni olores, y con un proceso ambientalmente responsable”.
Además, el sistema “funciona de manera completamente automatizada mediante control digital”, lo que permite optimizar cada ciclo de uso, con una estructura de aproximadamente 10 toneladas que posiciona a Bariloche en un nivel tecnológico acorde a ciudades de mayor escala.

“La llegada de este equipamiento responde a una demanda histórica de la comunidad”, remarcaron, subrayando que esta incorporación forma parte de una política pública que busca “recuperar, modernizar y jerarquizar los espacios municipales”, consolidando servicios más eficientes y acordes a las necesidades actuales.



















