Tras semanas de reclamos y visibilización por parte de la comunidad educativa, el Centro de Educación Técnica (CET) N° 2 de Bariloche logró avances concretos en materia de calefacción, aunque la situación edilicia general continúa generando preocupación entre docentes, estudiantes y familias.
La intervención del Consejo Escolar Zona Andina permitió restablecer el funcionamiento de sistemas clave en el establecimiento, pero lejos de resolverse de manera integral, la institución aún enfrenta múltiples deficiencias estructurales que afectan el normal desarrollo de las actividades.
Según se informó, “a partir de las gestiones realizadas y de la visibilización sostenida del problema, el Consejo Escolar Zona Andina llevó adelante trabajos que permitieron restablecer el funcionamiento de la calefacción en sectores clave de la institución”, marcando un avance significativo tras reiterados reclamos.
En ese marco, “se realizó el recambio de calderas en los talleres de Mecánica, Fundición y Herrería, dando respuesta a uno de los reclamos más urgentes que afectaba el desarrollo de las actividades”, lo que permitió retomar condiciones mínimas para el dictado de clases en esos espacios.
Sin embargo, la comunidad educativa advirtió que “persisten diversas problemáticas edilicias que requieren pronta solución”, entre ellas “vidrios rotos en distintos espacios, el estado de los mingitorios en los baños de varones, goteras en el aula de Automatización y la necesidad de limpieza de pluviales”, situaciones que continúan impactando en la vida cotidiana de la institución.
Particular preocupación genera la situación sanitaria en el edificio, ya que “la cámara séptica ubicada en el hall del patio principal, sector donde los estudiantes almuerzan”, presenta inconvenientes pese a intervenciones recientes: “si bien se realizó un sellado, los olores cloacales continúan, trasladándose incluso hacia los baños”. Ante esto, el secretario del Consejo Escolar Zona Andina, Santiago Velázquez, propuso “la realización de una obra de ventilación de dicha cámara, mediante la instalación de caños con salida al exterior”, una solución que aún se encuentra pendiente de ejecución.
Desde la comunidad educativa remarcaron que “valoramos los avances logrados hasta el momento, pero consideramos fundamental que se dé continuidad a las obras necesarias para garantizar condiciones dignas y adecuadas para enseñar y aprender”, al tiempo que destacaron que “la participación activa de las familias y de toda la comunidad” ha sido clave para visibilizar la problemática y avanzar en la búsqueda de respuestas.

















