En el marco de los 44 años de la Guerra de Malvinas y del 30° aniversario de la tradicional vigilia, la comunidad de Bariloche volvió a reunirse para rendir homenaje a los veteranos y a los caídos en el conflicto del Atlántico Sur. La jornada estuvo atravesada por momentos de profunda emoción y memoria colectiva, en un encuentro que cada año convoca a vecinos y visitantes en el corazón de la ciudad.
Las actividades comenzaron a desarrollarse alrededor de las 18 horas en la plaza del Centro Cívico de Bariloche, impulsadas por el intendente Walter Cortés junto a veteranos locales de Malvinas. Desde ese momento, una multitud de vecinos y turistas de todas las edades se acercó al lugar para compartir mates, conversaciones y un sentido acompañamiento a los excombatientes.

El espacio público se transformó en un punto de encuentro donde el respeto y el recuerdo convivieron con diversas propuestas culturales y comunitarias. A lo largo de la tarde y la noche, la plaza no solo fue escenario de momentos de silencio y homenaje, sino también de actividades que permitieron reforzar el vínculo entre la comunidad y la causa Malvinas.
En ese contexto, el arte tuvo un papel central. Sobre el escenario se presentaron músicos y hacedores culturales locales que ofrecieron distintas interpretaciones musicales y expresiones de danza, generando un clima cargado de emoción entre los asistentes. Las interpretaciones, muchas de ellas vinculadas a la memoria histórica, conmovieron al público y acompañaron la espera hasta la medianoche.

El deporte también formó parte de las actividades organizadas para la vigilia. En homenaje a los veteranos se desarrolló una bicicleteada familiar y una carrera que recorrió las inmediaciones del Centro Cívico, convocando a numerosos vecinos, deportistas y familias que eligieron rendir tributo a través del esfuerzo físico y la participación comunitaria.
Uno de los momentos más significativos de la noche se produjo cuando el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, se acercó a la fogata encendida en la plaza junto al intendente Walter Cortés. Allí compartieron un espacio con los veteranos de Malvinas y dirigieron unas palabras al público presente.

Durante su intervención, el jefe comunal agradeció la presencia del mandatario provincial y el acompañamiento de la comunidad, destacando el crecimiento sostenido de la convocatoria año tras año. En ese marco, remarcó el compromiso de la ciudad con la memoria y la importancia de sostener espacios que mantengan viva la historia de Malvinas.
Asimismo, en representación del municipio, Cortés hizo entrega junto al gobernador de una placa conmemorativa como símbolo de reconocimiento a los veteranos. El gesto fue recibido con aplausos por parte de los presentes y se convirtió en uno de los momentos más emotivos del encuentro.

Por su parte, el gobernador Weretilneck puso en valor la necesidad de sostener viva la memoria histórica y el acompañamiento a los excombatientes y sus familias. Durante su mensaje expresó: “Malvinas nos enseña que hay cosas que nunca deben olvidarse”, al destacar el compromiso de seguir construyendo memoria colectiva.
En otro de los momentos destacados de la vigilia, el veterano de guerra Rubén Pablos agradeció el acompañamiento del municipio en la organización del acto y la presencia de la comunidad. “Esto es una fiesta del pueblo”, afirmó, al valorar el compromiso de vecinos y vecinas que cada año se acercan para mantener vivo el recuerdo.
Durante el acto también participaron autoridades legislativas locales. El presidente del Concejo Municipal de San Carlos de Bariloche, Gerardo Del Río, junto a concejales y otras autoridades, entregó un reconocimiento a los veteranos en el marco de los 30 años de la vigilia, que fue declarada de interés por el cuerpo legislativo.

A medida que la medianoche se acercaba, el clima de recogimiento fue ganando el ambiente entre los presentes. El inicio formal del homenaje permitió el abrazo simbólico de un pueblo que no olvida, mientras los veteranos portaron la llama de la memoria hasta el Museo Memorial Malvinas para continuar allí la vigilia.
Con una plaza colmada, Bariloche volvió a expresar su acompañamiento a los excombatientes en una de las fechas más significativas para la memoria nacional. La masiva participación de la comunidad dejó en claro que, a más de cuatro décadas del conflicto, el recuerdo de Malvinas sigue profundamente vivo en el sur argentino.

















