En la granja ubicada en Circuito Chico, el Municipio de Bariloche concretó la segunda adopción responsable de un equino rescatado, en el marco de un programa impulsado para promover el bienestar animal y brindar una nueva oportunidad a caballos que atravesaron situaciones de abandono o riesgo. La entrega de “Kairo” se realizó este jueves y contó con la participación del equipo de la Dirección General de Sanidad Animal.
La jornada estuvo marcada por la emoción y el compromiso de quienes integran el área municipal encargada del cuidado de los equinos rescatados. Del encuentro participó el equipo encabezado por el director Pablo Roque, quien acompañó el proceso de adopción y destacó el trabajo sostenido que se realiza en el predio municipal para la recuperación de estos animales.
Roque explicó que “Kairo fue rescatado tras ser encontrado suelto en la vía pública y trasladado al Parque Municipal Llao Llao, donde permanece el alojamiento municipal de equinos”. Allí, según detalló, el animal recibió “atención veterinaria integral y un plan de recuperación nutricional que aún continúa”, tratamiento que ahora deberá seguir la familia adoptante con acompañamiento profesional.
El funcionario remarcó que el objetivo del programa es brindar a los caballos una oportunidad de recuperación y reinserción en un entorno adecuado. “La idea del programa de adopción responsable es que estos animales puedan recuperarse y luego integrarse a una familia que garantice su bienestar”, indicó.
En ese sentido, Roque subrayó que la tenencia responsable implica cumplir con condiciones específicas para garantizar la seguridad del animal y de la comunidad. Entre ellas mencionó contar con refugio adecuado, alimentación, acceso permanente al agua y mantener al equino dentro de un predio cerrado, evitando su permanencia en la vía pública. “Un caballo de 500 o 600 kilos suelto puede generar accidentes graves”, advirtió.

Antes de concretar cada adopción, el municipio realiza un proceso de evaluación que incluye entrevistas, análisis del entorno y seguimiento posterior de cada caso. Actualmente, más de 40 personas integran el primer registro municipal de adoptantes de equinos, lo que permite estudiar cada situación “caballo por caballo” hasta asegurar que el destino sea el adecuado para el animal.
Desde el área también señalaron que este programa forma parte de una política pública impulsada por la gestión del intendente Walter Cortés, que permitió fortalecer el trabajo municipal mediante la incorporación de equipamiento específico, como el carro de traslado de equinos. Esta herramienta resulta clave para intervenir ante caballos sueltos en la vía pública y mejorar tanto la seguridad vial como las condiciones de vida de los animales.

La segunda adopción tuvo como protagonista a Micaela, una joven que relató cómo se generó el vínculo con el caballo. “Lo conocí cuando fui por primera vez al lugar donde están los caballos en la Municipalidad. Estaba enfrente de una cerca, me acerqué y lo empecé a acariciar… y ahí lo conocí”, contó. Según relató, desde ese momento “fue amor a primera vista”. La joven, que practica equitación, aseguró que siempre soñó con tener su propio caballo: “Es mi primer caballo, lo soñé desde chica”.
Mientras tanto, el programa de adopción responsable continúa avanzando. Desde el municipio indicaron que actualmente se trabaja en el proceso de vinculación para otros tres equinos rescatados, mientras semana a semana ingresan nuevos animales al predio municipal. La iniciativa busca ofrecer soluciones sostenidas frente a una problemática creciente, promoviendo la recuperación de los caballos y su integración a familias comprometidas con su cuidado.

















