En el marco del programa Sanidad Animal + Cerca, el Municipio continúa impulsando el espacio informativo “Consejos que Cuidan”, una iniciativa semanal orientada a acercar a la comunidad herramientas prácticas vinculadas al cuidado de los animales de compañía y su relación con la salud pública. La propuesta busca promover hábitos responsables que contribuyan a prevenir enfermedades y mejorar la convivencia entre personas y animales.
En esta oportunidad, la campaña pone el foco en la hidatidosis, una enfermedad que, según advierten desde el equipo veterinario municipal, suele pasar desapercibida pero representa un problema sanitario relevante. Desde el área explicaron que se trata de una zoonosis, es decir, una patología que puede transmitirse de los animales a los seres humanos.
De acuerdo con la información difundida por el municipio, el parásito responsable de la enfermedad puede alojarse en el intestino de los perros sin provocar síntomas visibles, lo que dificulta su detección temprana. En ese sentido, los especialistas señalaron que el animal puede portar el parásito durante largos períodos sin que sus dueños adviertan signos de enfermedad.
El riesgo para las personas aparece cuando, a través de prácticas cotidianas, se entra en contacto con el ciclo de transmisión del parásito. Según explicaron desde el equipo veterinario, el problema suele originarse en hábitos comunes tanto en ámbitos rurales como urbanos vinculados a la alimentación de los perros.
En particular, una de las principales vías de contagio está relacionada con el consumo de vísceras crudas por parte de los animales. “La principal vía de transmisión está vinculada a prácticas comunes en ámbitos urbanos y rurales: alimentar a los perros con vísceras crudas o permitirles el acceso a restos de faena de ovejas o cabras”, indicaron desde el área de Sanidad Animal.
Cuando un perro consume órganos de animales infectados, puede desarrollar el parásito y posteriormente eliminar sus huevos en el ambiente a través de la materia fecal. Estos huevos pueden contaminar el suelo, el agua e incluso los alimentos, generando un riesgo sanitario para la población.
En ese contexto, desde el municipio advirtieron que las personas pueden exponerse al contagio sin advertirlo, ya que el contacto con superficies o alimentos contaminados puede formar parte de la vida cotidiana. Por este motivo, los especialistas remarcaron la importancia de reforzar las medidas de prevención.
Otro de los aspectos que vuelve compleja a esta enfermedad es su evolución en humanos. Según explicaron desde el equipo veterinario municipal, la hidatidosis puede desarrollarse de manera silenciosa durante años antes de manifestar síntomas clínicos.
Con el tiempo, la enfermedad puede provocar la formación de quistes en órganos como el hígado o los pulmones, lo que en muchos casos requiere tratamientos prolongados o intervenciones quirúrgicas. Por esta razón, desde el área de Sanidad Animal subrayaron que “la prevención es la herramienta más importante” para evitar su propagación.
Entre las principales recomendaciones difundidas por el municipio se destacan no alimentar a los perros con achuras crudas —especialmente de ovejas o cabras— y desparasitarlos cada 45 días con Praziquantel, siempre bajo indicación veterinaria. También se aconseja lavar adecuadamente frutas y verduras antes de consumirlas, utilizar agua potable y lavarse las manos con agua y jabón después de tocar un perro y antes de manipular alimentos.
Asimismo, se recomienda disponer correctamente las vísceras de animales faenados colocándolas en una fosa con tapa y fuera del alcance de los perros, y evitar que los niños lleven tierra o arena a la boca en espacios que puedan estar contaminados. Desde el municipio señalaron que la iniciativa “Consejos que Cuidan” continuará difundiendo semanalmente información preventiva con el objetivo de fortalecer la tenencia responsable y promover una comunidad más saludable en San Carlos de Bariloche.

















