Con una importante convocatoria de vecinos y visitantes, Colonia Suiza fue escenario el domingo 22 de marzo de una nueva edición de la Fiesta Nacional del Curanto, una celebración tradicional que pone en valor la identidad cultural y gastronómica de la región. La jornada reunió a familias, turistas y autoridades en un evento que combinó propuestas artísticas, música en vivo y el característico ritual del curanto, considerado el momento central de la festividad.
El encuentro contó con la presencia del intendente, quien asistió acompañado por integrantes de su equipo de gobierno. También participaron representantes de la Junta Vecinal de Colonia Suiza, quienes tuvieron un rol activo en la organización del evento y en la coordinación de las distintas actividades previstas para la jornada.
Las actividades comenzaron al mediodía con la recepción oficial de las autoridades y la apertura formal de la celebración. A partir de ese momento se desarrolló una variada programación artística que incluyó presentaciones de ballets folclóricos, bandas locales y agrupaciones musicales de distintos géneros, generando un clima festivo que se extendió durante toda la tarde.
Durante su intervención, Cortés dio la bienvenida a los presentes y destacó la importancia de mantener vigentes las tradiciones locales. En ese contexto, también anunció obras para la zona al señalar que “se va a continuar con el pavimento de la principal arterial de Colonia Suiza”, iniciativa que, según indicó, apunta a acompañar el crecimiento y desarrollo del sector.
Uno de los ejes centrales de la celebración fue la preparación del curanto, el tradicional método de cocción bajo tierra que combina carnes, verduras y otros ingredientes típicos. Este proceso, que implica un trabajo colectivo y una técnica transmitida de generación en generación, constituye uno de los símbolos culturales más representativos de la comunidad.
El momento más esperado por el público fue el denominado “destape del curanto”, cuando se retiraron las capas de tierra y hojas que cubren el horno subterráneo para revelar la comida ya cocida. La expectativa de los asistentes y el aroma de la preparación marcaron uno de los instantes más celebrados de la jornada.

Según señalaron los organizadores, este ritual no solo representa una práctica gastronómica tradicional, sino también una instancia de encuentro comunitario que convoca cada año a vecinos y visitantes interesados en conocer y compartir las costumbres de la región.
De esta manera, la Fiesta Nacional del Curanto volvió a consolidarse como uno de los eventos más representativos del calendario cultural barilochense, reafirmando su rol como espacio de encuentro que combina tradición, identidad local y participación comunitaria.


















