Foto: Arbol de Pie
En el transcurso de la última semana, la Asociación Civil Árbol de Pie denunció públicamente la intervención con maquinaria pesada en la Laguna Fantasma, un humedal protegido ubicado a la altura del kilómetro 14 de la avenida Exequiel Bustillo, en el oeste de Bariloche, y cuestionó la forma en que se realizaron las tareas de limpieza y manejo del lugar.
Según el comunicado difundido por la organización ambientalista, durante los trabajos —que se llevaron a cabo a fines de enero de 2026— una retroexcavadora ingresó al sector inundable para abrir una trocha destinada al paso de camiones, lo que habría provocado daños en el suelo y en el ecosistema del área. Las tareas formaron parte de un operativo municipal ejecutado por cuadrillas de la Delegación Lago Moreno, dependiente de la Municipalidad de Bariloche, en el marco de acciones de mantenimiento y limpieza del predio.
Desde la entidad ambientalista advirtieron que la Laguna Fantasma está protegida como Área Intangible por la Ordenanza 0332-CM-94 y por disposiciones de la Carta Orgánica Municipal, por lo que cualquier intervención debería contar con planificación técnica específica y con la participación de organismos especializados en conservación. En ese sentido, señalaron que, según su información, no habrían intervenido áreas técnicas como la Dirección de Áreas Protegidas municipal ni organismos provinciales competentes en materia ambiental.

La organización cuestionó además declaraciones del subsecretario municipal responsable del área, quien habría defendido las tareas y anticipado su continuidad, y reclamó que cualquier acción futura en el humedal sea previamente evaluada por especialistas para evitar impactos sobre un ambiente considerado de alta fragilidad ecológica y con dinámica natural de inundación estacional.
LAGUNA FANTASMA - ANTES DE TOCAR UN ÁREA INTANGIBLE HAY QUE SABER HACERLO
Lamentablemente como nadie avisó, llegamos tarde al desastre.
Una cosa es controlar una especie invasiva, y otra cosa es meter una retroexcavadora en el medio de la Laguna, abriendo una trocha ancha para el paso de los camiones, destrozando el suelo cargado de vida, no sólo en el centro sino también al fondo del área inundable. Maquinaria que incluso invadió una propiedad privada, existiendo una denuncia penal.

Nosotros también hemos recorrido la Laguna, y hemos observado con profundo enojo el destrozo provocado por esa máquina.
Es lamentable también que, quien justifica estas acciones, sea la misma persona que, cuando era inspector de Bosques, acudía a infraccionar a quienes usaban la maquinaria pesada ante la denuncia de los vecinos, en muchos casos también ante nuestro llamado. Y realmente nunca hubo denuncias por una acción semejante, como fue destruir un área intangible, obtenida gracias el trabajo del Biólogo Bessera y un grupo de investigadores del CRUB.
Nos consta que no intervinieron ni emitieron permisos ni Bosques, ni el Área Técnica de la Dirección de Áreas Protegidas de la Municipalidad, que son quienes tienen los conocimientos y las atribuciones para definir y diseñar un plan de trabajo. En particular, la clasificación y la forma de retirar el material forestal cortado.

Durante días trabajó una retroexcavadora, dañando el ambiente natural que, aunque quieran impedirlo, dentro de poco tiempo comenzará de nuevo a inundarse naturalmente.
Es lamentable también ignorar que, lo que hoy es tierra arrasada tiene una vida frágil bajo la superficie, vida que vuelve con el agua, vida que debió ser protegida y respetada por el trabajo de la cuadrilla municipal.
El personal no tiene por qué estar al tanto de la debilidad de ese ambiente, solamente cumple órdenes.
El que sí sabe, o debería saber, porque es su responsabilidad por el cargo que detenta ahora, es el subsecretario Allen, que no sólo justifica lo actuado, sino que manifiesta que las tareas van a continuar.

La cuestión es bien clara, estamos hablando de un Área Intangible por Ord. 0332-CM-94 y según el Art. 186 de la Carta Orgánica Municipal.
Recomendamos al Sr. Allen que cumpla con eficiencia sus funciones, y antes de seguir interviniendo, que respete la obligatoriedad de solicitar las indicaciones del personal técnico capacitado, que debería no sólo determinar los ejemplares a retirar, en caso de ser necesario, sino también la forma de hacerlo, que no es arrasando todo con una topadora, respetando la fragilidad del ambiente.
Y recordando, de paso, la absoluta prohibición de actividades comerciales en el área protegida.
Asociación Civil Árbol de Pie Bariloche

















