Foto: Eugenia Neme
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) advirtió que el sector de Parques Nacionales se encuentra en un estado de gran preocupación por el avance del Gobierno nacional sobre la protección y conservación de los bienes comunes y el vaciamiento de las políticas de preservación del ambiente, especialmente por el proyecto de modificación de la Ley de Glaciares. También exigió mayor presupuesto, apertura de las paritarias sectoriales y un aumento urgente para las y los trabajadores.
“Las y los trabajadores de la conservación expresamos nuestro rechazo categórico al proyecto de modificación presentado por el Gobierno porque significa un gran retroceso en materia de cuidado y protección de los recursos hídricos del país. El Ejecutivo nacional junto a sus aliados provinciales ponen sobre la mesa una falsa discusión: “Minería sí o no” y “federalismo sí o no”. Según el relato, aceptar la modificación o rechazarla implica ponerse de un lado en esas dos brechas.
El rechazo a este proyecto implica mantener la protección sobre el 1% de la superficie de la Cordillera de los Andes, sectores identificados como áreas glaciares y periglaciares los cuales ya se encuentran catalogados dentro del inventario del Instituto Argentino de Nivoligía, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA)”, expresaron desde la Coordinación nacional de Delegadas y Delegados ATE Parques Nacionales.
Para ATE el avance sobre las funciones del IANIGLA en su rol federal y de estandarización de criterios, sienta un grave precedente para los organismos nacionales del sector. Existe una avanzada sobre los bienes comunes que se expresa en despidos y jubilaciones compulsivas – ya perdió alrededor del 20% de la planta funcional de la Administración de Parques Nacionales – ; en la paralización de la carrera profesional, por la falta de convocatoria a la apertura de los sectoriales de combatientes de incendios forestales ni Guardaparques; en los bajos salarios y falta de respaldo y apoyo institucional a las y los trabajadores en el cumplimiento de sus tareas – no hay ley o reglamentación que proteja frente a los riesgo basados en fenómenos naturales (por ejemplo, el Caso Lolen) -; en el cierre del Centro de Formación y Capacitación en Áreas Protegidas (CFyCAP) y su disponibilidad a la venta; en la contratación de asesores de funcionarios ‘amigos’ y sin experiencia y el reparto de pagos extra entre las propias autoridades con función ejecutiva (miembros del directorio, directores nacionales, intendentes); entre otras.
Por eso ATE demandó a las autoridades aumentar el presupuesto, nuevas contrataciones para cada área protegida; aumento salarial; aplicación de un plus salarial compensatorio para las y los trabajadores de Parques Nacionales; apertura de las sectoriales paritarias para Brigadistas y Guardaparques; aumento urgente a combatientes de incendios forestales y régimen jubilatorio acorde; continuidad de la carrera de todos los sectoriales y reparto equitativo de las unidades retributivas.
Vaciamiento y desamparo en Parques Nacionales. El ambiente y nuestros bienes comunes en riesgo
El día de ayer miércoles, en este mismo lugar nos convocamos en asamblea trabajadores/as de las diversas áreas de Parques Nacionales presentes en Bariloche. Si bien la convocatoria surgió de ATE, se unieron compañeros/as de distinta afiliación sindical y personal no agremiado, hecho que evidencia la situación crítica que estamos viviendo.
Desde ATE venimos denunciando y alertando hace meses la situación de la APN en general. Hemos perdido en los últimos 2 años el 20% de nuestro personal. Ello se ha dado tanto por despidos, como por retiros, jubilaciones y, más complejo aún, por renuncias. Ante la falta de recomposición salarial el personal calificado busca otros trabajos y los guardaparques optan por el retiro en lugar de la continuidad. Los Brigadistas aún siguen reclamando el aumento solicitado luego de dejar todo durante meses en cada incendio. Profesionales y administrativos de sobrada experiencia hacen Uber post oficina o venden comida a sus compañeros/as para subsistir. Ahora como frutilla del postre quieren aplicar un retiro voluntario en el cual podremos perder a compañeros de vastísima experiencia sin recambio alguno.
A este cuadro paupérrimo se le suma una situación de acefalía sin precedentes en el organismo, situación en la que se encuentran muchas intendencias, direcciones y coordinaciones en todo el país. Aquí mismo en Bariloche la situación es crítica, con una intendencia dirigida a la distancia, coordinaciones acéfalas, jefaturas sin jefes.
La Dirección Regional Patagonia Norte, encargada entre otras cosas de asesorar técnicamente en materia de conservación e impacto ambiental a las Áreas protegidas de todo Norpatagonia lleva un año sin director designado. Esta falta de cargos jerárquicos o la cobertura de los mismos con perfiles no idóneos en materia de Conservación afecta profundamente el funcionamiento del organismo, que de por si se encuentra en el nivel mínimo de flotación. No hay claridad en las líneas de acción a seguir, no hay priorización para abordar las innumerables tramitaciones que nos llegan día a día, no alcanza el personal para abordar las tareas y para tener presencia en el territorio. Parques es un barco a la deriva y los trabajadores nos sentimos como la orquesta del titanic.
Esta desidia no puede entenderse de otra forma que no sea la de una estrategia de vaciamiento, de desprestigio y desjerarquización del organismo. A pesar de todo ello, a Parques Nacionales lo seguimos sosteniendo los trabajadores/as. Los mismos que no poseen reglamentación o legislación para protegerse ante accidentes naturales en áreas agrestes y somos enjuiciados ante un evento trágico. Los mismos que tenemos la carrera congelada sin posibilidad de avance a pesar de sumar años de experiencia y formación. Somos quienes con salarios míseros soportamos, y por convicción, resistimos muchas veces las presiones para dictaminar o priorizar ciertos trámites, opinar en un sentido específico, rever u omitir posturas técnicas y profesionales. Situaciones que, de permearnos, generarían un serio riesgo a la conservación. No se puede supeditar a cuestiones meramente políticas y de conveniencia la planificación, el análisis, fiscalización, aprobación y/o seguimiento de proyectos (sean obras, investigaciones, proyectos de flora / fauna). No se puede desautorizar y quitar funciones a las áreas específicas buscando voces amigas en ONGs de dudosa reputación que persiguen sus propios intereses y no los que debiera tener el Estado Nacional.
Todo esto, forma parte del lento pero contínuo vaciamiento del organismo que se inició en diciembre de 2023. Un vaciamiento que hoy día incluso pone de remate las instalaciones de formación de APN en Embalse, esas en las que tanto se invirtió para la formación de Guardaparques, técnicos y profesionales. No se trata de hechos aislados o que ocurran solamente en parques nacionales, sino que esta realidad se inserta en una política de vaciamiento del Estado y sus organismos científico técnicos y en un ataque furibundo a la política ambiental y a todo lo relacionado con la conservación. Evidencia de ello es la modificación que quieren realizar a la ley de glaciares.
Al respecto, desde esta representación gremial, y en nuestro rol de trabajadores/as de la conservación, expresamos nuestro categórico rechazo a la misma. El proyecto de modificación presentado significa un gran retroceso en materia de cuidado y protección de los recursos hídricos del país. El gobierno nacional junto a sus aliados provinciales ponen sobre la mesa una falsa discusión: “Minería sí o no” y “federalismo sí o no”. Según el relato, aceptar la modificación o rechazarla implica ponerse de un lado en esas dos brechas. La realidad es que el rechazo a este proyecto implica mantener la protección sobre el 1% de la superficie de la cordillera de los andes, sectores identificados como áreas glaciares y periglaciares los cuales ya se encuentran catalogados dentro del inventario del IANIGLA. No implica una definición sobre la minería en sí misma sino sobre dicha explotación en estos sitios de alta sensibilidad e importancia para todo el ambiente, la población y en consecuencia su salud. Las autoridades nacionales y provinciales aducen federalismo y propiedad de los recursos naturales, pero eligen callar que las cuencas hídricas no conocen de límites provinciales, y que el bienestar de la sociedad, su salud y su futuro, tiene que garantizarse con políticas de Estado para todo el territorio Nacional. Los promotores de este proyecto hablan de capacidades en cada provincia para realizar análisis específicos sobre cada glaciar y área periglaciar para determinar su carácter estratégico, pero omiten aclarar que la ley no especifica que es “carácter estratégico” y no dicen que tener tantos criterios como provincias con glaciares implica inevitablemente la destrucción de cientos de km2 de estos por falta de un criterio unificado y federal de evaluación como el que el IANIGLA provee. En efecto, el IANIGLA (organismo nacional que la modificación de la ley de glaciares busca desjerarquizar), y Parques Nacionales comparten el mismo espíritu: la protección de bienes comunes, de ambientes estratégicos y únicos, que aseguran calidad de vida para toda la población del país. Como trabajadores/as de Parques Nacionales no podemos dejar de alertar que este avance sobre las funciones del IANIGLA en su rol federal y de estandarización de criterios, sienta un grave precedente para organismos nacionales como el nuestro.
Lentamente Parques va entrando en terapia intensiva. Como se da de a poco y en un marco mucho más complejo, quizás se hace menos perceptible para la población en general, pero la situación es grave. Por eso nos pareció importante hacer este pronunciamiento, para informar a la sociedad toda sobre el avance del gobierno de Javier Milei sobre la protección y conservación de nuestros bienes comunes, patrimonio de todos los/as argentinas/os.
Por todo esto y a fin de revertir esta situación demandamos urgente:
- Más presupuesto para más contrataciones en cada área protegida
- Aumento salarial para dejar de expulsar trabajadores/as. Aplicación de un plus salarial compensatorio para los trabajadores/as de Parques Nacionales.
- Apertura de las sectoriales paritarias de Brigadistas y Guardaparques para garantizar su carrera.
- Aumento urgente a combatientes de incendios forestales y régimen jubilatorio acorde.
- Continuidad de la carrera de todos los sectoriales.
- NO AL CIERRE DE LAS AREAS DE FORMACIÓN EN EMBALSE
- No a los retiros voluntarios
- APOYO URGENTE A LOS TRABAJADORES/AS AFECTADOS POR LA CAUSA LOLEN E IMPULSO DE UNA LEGISLACIÓN QUE PONGA A LOS TRABAJADORES AL REPARO DE LAS CONSECUENCIAS DE FENÓMENOS NATURALES Y RIESGOS INHERENTES A ÁREAS AGRESTES
En Parques Nacionales FALTA PERSONAL; falta estabilidad; faltan salarios, y falta dignidad en las condiciones laborales.
Somos un organismo fundamental para proteger nuestros bienes comunes y el ambiente. Por ello y como trabajadores de la conservación RECHAZAMOS LA MODIFICACIÓN DE LA LEY DE GLACIARES, la ley de Glaciares NO SE TOCA

















