Las precipitaciones registradas durante la jornada del sábado generaron anegamientos en distintos sectores de Bariloche, lo que motivó el despliegue de un amplio operativo municipal destinado a liberar desagües y restablecer la circulación del agua en las zonas más afectadas de la ciudad.
Durante la jornada de ayer y las primeras horas de hoy, cuadrillas municipales trabajaron de manera sostenida en diversos puntos del ejido urbano luego de las intensas lluvias que provocaron acumulaciones de agua en calles y sectores bajos. Las intervenciones se concentraron especialmente en barrios como La Habana, El Frutillar, Nahuel Hue y Arrayanes.
De acuerdo con los registros preliminares, las precipitaciones alcanzaron valores cercanos a los 45 y 50 milímetros en pocas horas, un volumen que generó el desborde de canales de drenaje y anegamientos en distintas arterias. Frente a esta situación, los equipos municipales realizaron tareas de desobstrucción de desagües y apertura de canales alternativos para facilitar el escurrimiento.
Uno de los puntos que demandó mayor intervención fue el sector de calle La Habana y calle 1, donde la acumulación de agua obligó a restringir momentáneamente la circulación vehicular. En ese lugar también fue necesario instalar una bomba para acelerar el drenaje y reducir el nivel de agua acumulada.
En el marco del operativo participaron delegaciones municipales de distintos sectores de la ciudad, entre ellas Centro, Sur, Cerro Otto, Lago Moreno, El Cóndor y Cerro Catedral, que desplegaron sus cuadrillas para realizar tareas de limpieza de cunetas, liberación de desagües y apertura de canales de escurrimiento.

Delegados, jefes de cuadrilla y trabajadores municipales coordinaron durante varias horas las intervenciones en territorio para atender reclamos y asistir a los barrios más afectados por las precipitaciones. En algunos sectores también se sumaron brigadistas que colaboraron con las tareas de asistencia y drenaje.
Los operativos incluyeron la presencia de maquinaria y personal especializado, lo que permitió restablecer de manera progresiva la circulación del agua en los sectores más comprometidos por los anegamientos registrados tras las lluvias.

Desde el Municipio se advirtió que uno de los factores que suele agravar este tipo de situaciones es la presencia de residuos en cunetas y canales de drenaje. Elementos como pasto cortado, escombros, colchones y basura domiciliaria terminan siendo arrastrados por el agua durante las tormentas, generando obstrucciones.
Ante este escenario, se solicitó a los vecinos evitar arrojar residuos en cunetas, canales o márgenes de calles. Desde el gobierno local también destacaron el trabajo coordinado de las delegaciones y del personal municipal, y subrayaron la importancia de la colaboración comunitaria para mantener despejados los sistemas de drenaje y prevenir nuevos anegamientos.

















