La renovada calle La Habana quedó habilitada al tránsito este viernes luego de completarse las tareas de pavimentación, en una obra que había sido reclamada durante años por vecinos del sector. El acto de puesta en funcionamiento fue encabezado por el intendente Walter Cortés, quien estuvo acompañado por integrantes de su equipo de gobierno.
La habilitación oficial se concretó durante la jornada del viernes 13 de marzo y permitió que la arteria comience a utilizarse con circulación plena de vehículos y peatones. De esta manera, la obra pasa a formar parte de la red vial urbana de San Carlos de Bariloche, mejorando la conectividad en el barrio.
Durante la actividad, el jefe comunal destacó que la concreción del pavimento representa una respuesta a una demanda histórica de los vecinos y señaló que la intervención busca mejorar las condiciones de tránsito y el acceso a los distintos sectores del barrio.
En ese sentido, Cortés sostuvo que la obra no solo implica una mejora en la infraestructura vial, sino también un avance en la calidad de vida de quienes viven en el lugar, al facilitar desplazamientos más seguros y cómodos.
El intendente también valoró el trabajo realizado por el equipo municipal encargado de la ejecución de los trabajos y señaló que este tipo de intervenciones se llevan adelante con recursos disponibles, priorizando obras que tengan impacto directo en la vida cotidiana de la comunidad.
La apertura al tránsito representa el paso final de una intervención que transformó por completo esta arteria, mejorando el ordenamiento vehicular y las condiciones de seguridad vial en un sector con importante circulación.

Según se informó, la obra comprendió un total de 14 cuadras ejecutadas con hormigón H30 producido en la planta municipal, una característica que permite garantizar mayor durabilidad y resistencia frente al tránsito y las condiciones climáticas de la región.
Los trabajos demandaron aproximadamente 2.000 metros cúbicos de hormigón y más de 1.600 metros cúbicos de movimiento de suelos, además de la utilización de maquinaria y personal municipal que participaron en las distintas etapas de la obra.
La intervención incluyó además la construcción de cordones, la instalación de reductores de velocidad y la colocación de señalización vial, elementos que contribuyen al ordenamiento del tránsito y a reforzar las condiciones de seguridad en la zona.
Durante la ejecución de los trabajos también se realizaron tareas pluviales preventivas, con la colocación de tubos que formarán parte de un futuro sistema de entubado para el escurrimiento del agua.
Para los vecinos del sector, la pavimentación de la calle representa una mejora significativa, ya que durante años debieron convivir con dificultades para circular debido al barro en épocas de lluvia y al polvo durante los meses secos.

Con la finalización de la obra, el barrio suma una infraestructura que facilita el acceso a viviendas, comercios y servicios, además de fortalecer la conectividad interna del sector.
La jornada marcó así el inicio de una nueva etapa para el barrio, con una obra que deja atrás años de reclamos y que desde ahora forma parte de la dinámica cotidiana de circulación en la zona.
Desde el municipio indicaron que este tipo de intervenciones se inscriben dentro del plan de pavimentación que la gestión local impulsa en distintos barrios de la ciudad, con el objetivo de mejorar la infraestructura urbana y acompañar el crecimiento de Bariloche.

















