La Municipalidad de San Carlos de Bariloche finalizó la obra de cerramiento del predio donde funcionan el Vivero Municipal y el aserradero municipal, una intervención que incluyó la instalación de aproximadamente un kilómetro y medio de alambrado nuevo en todo el perímetro del espacio.
Los trabajos se realizaron con recursos propios del municipio y tuvieron como objetivo delimitar y proteger el predio, mejorando las condiciones de seguridad y funcionamiento de un sector considerado estratégico para diversas tareas vinculadas al mantenimiento de la ciudad.
La obra fue impulsada por el intendente Walter Cortés, quien señaló que el cierre completo del predio permitirá recuperar el control del lugar y evitar situaciones de robo, vandalismo o ingreso no autorizado que se registraban con frecuencia en el pasado.
El cerramiento perimetral comprende alrededor de un kilómetro y medio de alambrado instalado para delimitar todo el espacio municipal y evitar el ingreso permanente de personas y animales que durante años generaron inconvenientes en el funcionamiento cotidiano del lugar.

De acuerdo con lo explicado por el jefe comunal durante una recorrida realizada recientemente por el predio, la instalación del alambrado permitirá mejorar las condiciones de seguridad y evitar la sustracción de materiales y elementos utilizados para la producción.
En ese sentido, Cortés recordó que anteriormente era habitual el ingreso de personas al vivero, situación que derivaba en daños en las instalaciones, roturas en los invernaderos y la pérdida de herramientas o insumos de trabajo.
El predio donde se concretó la obra alberga dos áreas municipales clave: el Vivero Municipal y el aserradero municipal, espacios que cumplen un rol central en distintas tareas vinculadas al desarrollo urbano y al mantenimiento de espacios públicos.

En el vivero se producen plantas, flores y especies que luego son utilizadas para el embellecimiento de plazas, paseos y espacios verdes de la ciudad, contribuyendo al mantenimiento del paisaje urbano.
Por su parte, en el aserradero se trabaja la madera que posteriormente se destina a diferentes obras municipales, así como a programas sociales que requieren materiales para la construcción.
Desde este sector también se elaboran insumos destinados a la fabricación de casillas sociales de seis por seis metros, además de madera utilizada en delegaciones municipales, encofrados y otras intervenciones en la vía pública.

Trabajadores del predio explicaron que actualmente funcionan dos aserraderos desde donde se prepara la madera que luego se distribuye para distintas necesidades operativas del municipio.
Según indicaron, el nuevo cerramiento permitió mejorar de manera significativa las condiciones de seguridad del lugar, reduciendo los episodios de vandalismo o robo que se registraban con anterioridad.
Quienes desarrollan sus tareas diariamente en el vivero señalaron que el cierre del predio representa un cambio importante para el desarrollo del trabajo cotidiano y para la continuidad de los procesos de producción.

Una de las trabajadoras explicó que anteriormente se registraban robos frecuentes de herramientas, insumos o materiales que se utilizaban para la producción de plantas y el mantenimiento de las instalaciones.
También mencionó que en varias oportunidades se registraron daños en elementos fundamentales para el trabajo, como medias sombras utilizadas para proteger los cultivos, que eran retiradas o vandalizadas.
Estas situaciones obligaban a retirar diariamente las herramientas del predio para evitar que fueran sustraídas durante la noche, lo que implicaba mayores dificultades para la organización de las tareas.

Además, el ingreso constante de personas y animales, como caballos o perros, generaba inconvenientes para el desarrollo normal de las actividades y afectaba las condiciones de trabajo.
Con el predio ahora completamente cerrado y con presencia de seguridad nocturna, los trabajadores señalaron que la situación comenzó a modificarse y que se percibe un mayor orden en el lugar.
Desde el municipio indicaron que la finalización del alambrado forma parte de una serie de acciones orientadas a proteger las instalaciones municipales y garantizar el cuidado de los recursos públicos destinados a la ciudad.

















