Este sábado 6 de septiembre, Bariloche se une a la celebración mundial del Día Internacional de los Buitres. El evento, organizado por el Grupo de Investigaciones en Biología de la Conservación (GrinBiC) del INIBIOMA (CONICET-Universidad Nacional del Comahue) en colaboración con la Administración de Parques Nacionales, se llevará a cabo a las 14:00 horas en la Sala Chonek del Museo de la Patagonia.
El objetivo es compartir con la comunidad algunos de los resultados de trabajos científicos realizados en los últimos años. Habrá charlas sobre diferentes temáticas relacionadas con los buitres, indagando temas que tienen que ver con sus movimientos, su reproducción, el estado sanitario, la relación con otras especies de carroñeros, entre otros.
El público podrá interactuar de primera mano con los especialistas de estas aves. Además, habrá actividades para los niños y niñas, con diversos juegos educativos y la participación de Evaristo, el cóndor; un títere digital que se proyecta y puede interactuar en vivo con los pequeños.
También, la jornada contará con la presencia de la cantora Anahí Mariluan, artista local y protagonista del documental Amiga del Cóndor, Mankewenüy, quien acompañará para “darle canto al que no tiene canto”, según sus propias palabras. También estará el Grupo de Voluntarios Lectores de la Biblioteca Pública Dr. Raúl Alfonsín, con la lectura de un texto alegórico que refleja y enaltece esta temática.

Es importante resaltar que este evento fué declarado de interés municipal (Resolución 503), destacando esta iniciativa que promueve la educación ambiental y el conocimiento científico generado en la ciudad, además de fortalecer el compromiso de la ciudadanía con la protección del patrimonio natural que nos rodea.
Se invita a toda la familia a formar parte de este festejo, donde no va a faltar un convite de salames y quesos del Club de la Picada, tortas, galletas, y demás agasajos culinarios de la panadería Don Federico. Además, se entregarán stickers coleccionables de Evaristo, impresos con el apoyo del Centro del Copiado. Se solicita a los asistentes traer su propio vaso para brindar por la conservación de los buitres.
En relación con esta fecha
El día internacional de los buitres es un evento que se realiza el primer sábado de septiembre desde hace 20 años. El año pasado se realizó en 119 lugares en todo el mundo y este año Bariloche se suma a los festejos con una propuesta para toda la comunidad. El objetivo es concientizar acerca de los peligros a los que se enfrentan el cóndor andino y otros buitres, como también promover medidas para su protección.

Estos animales cumplen un rol fundamental en la naturaleza: al alimentarse de carroña evitan la propagación de enfermedades y colaboran con el reciclaje de materia orgánica en los ecosistemas. Sin embargo, atraviesan serios problemas de conservación a nivel global. Alrededor del 70 % de las especies de buitres están amenazadas y experimentan importantes descensos en sus poblaciones a causa del impacto proveniente de actividades humanas. Son especialmente sensibles al envenenamiento ya sea con pesticidas, balas de plomo, antiinflamatorios o antibióticos utilizados en el ganado, entre otros. Por ello, el manejo del ganado es clave: en algunas regiones de Asia han llegado casi a extinguirse producto de la intoxicación por comer carne de ganado tratado con un antiinflamatorio que las personas también utilizamos, el diclofenac. Sumado a esto, los buitres del mundo sufren una agresiva persecución producto de prejuicios y miedos, la colisión con tendidos eléctricos, y la pérdida de fuentes de alimento, entre otras amenazas.

En Bariloche tenemos tres especies de buitres, el cóndor Andino, el jote de cabeza negra y el jote de cabeza colorada. Los jotes, de menor tamaño, cumplen un rol muy similar al cóndor: son aves netamente carroñeras que sobrevuelan grandes extensiones planeando para buscar animales muertos. Podemos verlos sobrevolando sobre la ciudad o los alrededores de la misma. El cóndor es una especie que está catalogada como vulnerable, lo que significa que, si no se revierten las amenazas actuales, puede pasar rápidamente a estar en peligro de extinción. Como ocurre con otros buitres, entre los riesgos más graves para el cóndor se encuentra el consumo de cebos envenenados. Estos cebos suelen colocarse para eliminar animales que las personas consideran dañinos para el ganado y los buitres son expertos en encontrar esas carroñas y consumirlas. El peligro es muy grande ya que es habitual que, sobre una misma carroña, se alimenten decenas de individuos (se han registrado hasta 70), por lo que, en un solo episodio de envenenamiento, se puede diezmar un gran porcentaje de toda la población local. Sumado a esto, suelen aparecer cóndores intoxicados con plomo, producto de alimentarse de remanentes de balas de plomo de la caza, por ejemplo de jabalíes y ciervos.

















