Río Negro recibió un reconocimiento nacional por una propuesta desarrollada desde el Ministerio de Salud provincial para mejorar el acompañamiento de pacientes con cáncer de mama. El proyecto fue seleccionado entre las tres mejores experiencias en buenas prácticas de navegación de servicios de cáncer de mama, una estrategia orientada a facilitar el acceso al diagnóstico, tratamiento y seguimiento de las personas dentro del sistema público de salud.
La distinción correspondió al modelo de navegación y acompañamiento implementado en la provincia y fue otorgada en el marco de una convocatoria organizada por la Universidad del Paciente y la Familia. El reconocimiento fue anunciado durante el Workshop sobre implementación de programas de navegación en cáncer de mama, donde la experiencia rionegrina quedó entre las tres propuestas destacadas a nivel nacional.
Junto con Río Negro fueron reconocidos trabajos desarrollados por el Hospital Durán de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y por un equipo de la provincia de Mendoza. La propuesta provincial fue presentada por un equipo interdisciplinario integrado por Rolando Echeverría, Lucía Gómez, Iris Morales Villablanca y Silvia Roldán, coordinadora provincial de Cáncer y Cuidados Paliativos del Ministerio de Salud.
El equipo diseñó un protocolo estratégico destinado a identificar y reducir las barreras que pueden dificultar el acceso a la atención dentro del sistema público provincial. El objetivo es mejorar la articulación entre los distintos niveles de atención y acompañar a las pacientes durante las diferentes etapas del proceso, desde la detección de una imagen sospechosa hasta el tratamiento y el seguimiento posterior.
¿Qué es la navegación en cáncer de mama?
La navegación de pacientes con cáncer de mama consiste en un proceso de acompañamiento continuo e individualizado que busca orientar a cada persona a través de las distintas instancias de atención. El recorrido puede comenzar con una sospecha inicial o un hallazgo en una mamografía y continuar con la confirmación diagnóstica, el tratamiento y los controles posteriores.
Esta estrategia procura identificar y abordar de manera activa las dificultades que pueden generar interrupciones o demoras en la atención. Entre ellas se encuentran factores económicos y logísticos, como los costos del traslado o las grandes distancias geográficas, además de barreras culturales, educativas y emocionales relacionadas con el conocimiento de la enfermedad o los temores asociados al diagnóstico.
También se contemplan obstáculos vinculados con el funcionamiento del sistema sanitario, entre ellos las demoras administrativas y las dificultades de articulación entre los Centros de Atención Primaria de la Salud y los hospitales de mayor complejidad. El modelo de navegación busca intervenir sobre esas situaciones para evitar que las pacientes queden fuera del circuito o pierdan continuidad durante el proceso asistencial.
Entre las herramientas contempladas se encuentran la asignación de turnos protegidos, el seguimiento nominativo mediante sistemas de información como el SITAM y el acompañamiento personalizado. De acuerdo con el Ministerio de Salud, estas acciones permiten realizar un seguimiento más preciso de cada caso y favorecer un recorrido asistencial con menos interrupciones burocráticas.
Reducción de demoras y acompañamiento integral en Río Negro
La aplicación de este modelo adquiere particular relevancia en Río Negro debido a las características territoriales de la provincia y a la distribución de los recursos de alta complejidad. Actualmente, 12 hospitales cuentan con mamógrafos destinados al tamizaje, mientras que las distancias entre localidades y la dispersión poblacional plantean desafíos para garantizar un acceso homogéneo a los estudios y tratamientos.

El protocolo reconocido busca optimizar los circuitos de derivación y establecer un monitoreo nominal en tiempo real mediante el Sistema de Información para el Tamizaje de Cáncer (SITAM). De esta manera, se pretende contar con información actualizada sobre cada paciente y facilitar la identificación de posibles demoras durante las diferentes etapas del proceso de atención.
Entre las metas establecidas por el programa se encuentra alcanzar la resolución diagnóstica en un período inferior a 30 días luego de la detección de una imagen sospechosa. A su vez, el protocolo plantea como objetivo que el inicio del tratamiento se produzca dentro de un plazo estimado de entre 30 y 45 días, de acuerdo con las características de cada caso y las indicaciones médicas correspondientes.
La coordinadora provincial de Cáncer y Cuidados Paliativos, Silvia Roldán, destacó el reconocimiento obtenido por Río Negro y el trabajo desarrollado por los equipos sanitarios. “Este reconocimiento nacional es un orgullo enorme y una reconfirmación del compromiso diario de los equipos de salud rionegrinos”, expresó.
“Estar posicionados entre las tres mejores experiencias del país visibiliza el trabajo técnico y humano que realizamos para acompañar a cada paciente con cáncer de mama en su recorrido, reduciendo los tiempos de espera y asegurando una atención equitativa en todo el territorio provincial”, agregó Roldán.
La funcionaria también valoró el trabajo realizado por los integrantes del equipo que desarrollaron la propuesta. “El trabajo que llevaron adelante Rolando, Lucía e Iris refleja la consolidación de un modelo de navegación accesible, cercano y enfocado en la calidad de vida de las personas y sus familias”, sostuvo. Finalmente, señaló que la provincia continuará fortaleciendo estas prácticas “para que la prevención y el abordaje oportuno sigan siendo prioridades de nuestra gestión”. Con este reconocimiento, el Ministerio de Salud provincial plantea continuar con el fortalecimiento de la red de atención oncológica y del acompañamiento durante el proceso de diagnóstico y tratamiento.