La Legislatura de Río Negro aprobó este jueves, por unanimidad y en primera vuelta, el proyecto que autoriza la transferencia a la Municipalidad de San Carlos de Bariloche de un inmueble de casi cuatro hectáreas para desarrollar un loteo social. La superficie, de aproximadamente 39.000 metros cuadrados, permitiría generar unos 68 terrenos destinados a familias de la ciudad.
La iniciativa fue impulsada por el Poder Ejecutivo provincial y establece que las tierras deberán ser subdivididas por el municipio con un destino habitacional. De esta manera, el inmueble será incorporado al patrimonio municipal con el objetivo específico de ampliar la disponibilidad de lotes y atender parte de la demanda de acceso al suelo existente en Bariloche.
El proyecto aprobado por los legisladores también fija un plazo máximo de 24 meses para que la Municipalidad concrete el fraccionamiento de la superficie y complete la adjudicación de las parcelas. El destino social constituye una condición específica de la transferencia que deberá ser respetada durante el proceso.
Durante el tratamiento en el recinto, el legislador Carlos Valeri destacó la importancia de la iniciativa y explicó los antecedentes del inmueble. Según detalló, las tierras se encuentran ubicadas en inmediaciones de la antigua Ruta 258, en un sector próximo a uno de los principales accesos hacia el sur de Bariloche y a la conexión con El Bolsón.
Un remanente de tierras que será destinado a lotes sociales
Valeri explicó que el inmueble tiene su origen en terrenos adquiridos durante la década de 1980 por distintas cooperativas con el propósito de facilitar el acceso a la tierra de sus integrantes. Entre las organizaciones mencionadas se encuentran la Cooperativa 258 y la Cooperativa Obrera El Maitén de Trabajo y Vivienda.
Con el transcurso de los años, las cooperativas cumplieron con el objetivo para el que habían adquirido las tierras y sus integrantes accedieron a sus respectivos lotes. Sin embargo, quedó una superficie remanente de aproximadamente cuatro hectáreas que no fue subdividida ni ocupada.
“Cuando cumple con su objetivo y sus socios tienen sus lotes, tiene un remanente, que son casualmente estas cuatro hectáreas, de las cuales no las habitaron ni las subdividieron”, explicó Valeri durante su exposición en la Legislatura.
Posteriormente, tras la disolución de la entidad, ese remanente pasó a manos de la Provincia de Río Negro. El Ejecutivo provincial decidió ahora avanzar con su transferencia a la Municipalidad de Bariloche a partir de un pedido realizado por el gobierno local para utilizar esas tierras con una finalidad habitacional.
La superficie transferida ronda los 39.000 metros cuadrados y, de acuerdo con las estimaciones expuestas durante el debate, permitiría generar aproximadamente 68 lotes sociales. La cantidad definitiva de parcelas quedará sujeta al proceso de subdivisión y a las condiciones técnicas que determine el municipio.
Valeri sostuvo que la disponibilidad de tierras constituye uno de los principales desafíos para las políticas habitacionales en Bariloche. En ese sentido, hizo referencia al elevado valor de los terrenos y a la escasez de superficies estatales disponibles para generar nuevos lotes destinados a familias.
“Bariloche es un mar, un océano de propiedad privada”, graficó el legislador, al describir la situación territorial de la ciudad y las dificultades existentes para ampliar la disponibilidad de suelo destinado a proyectos habitacionales.
En esa línea, señaló que el incremento del valor inmobiliario de los terrenos dificulta el acceso de los vecinos a una parcela. “Para nuestros vecinos es muy difícil acceder porque tienen un valor inmobiliario altísimo, que cada vez se hizo más grande”, afirmó.
El legislador reconoció que la generación de unos 68 lotes no permitirá responder a toda la demanda habitacional existente en Bariloche, aunque consideró que representa un aporte concreto dentro de las políticas de acceso a la tierra. “Es mucho más grande la demanda, pero esta es la colaboración del Gobierno de la Provincia de Río Negro para que se pueda distribuir entre los beneficiarios”, sostuvo.
Con la aprobación por unanimidad en primera vuelta, la iniciativa avanzó en la Legislatura y deberá completar el trámite parlamentario antes de concretar la transferencia del inmueble. Una vez cumplida esa instancia, la Municipalidad de Bariloche deberá avanzar con la subdivisión de las cuatro hectáreas y la adjudicación de los lotes.
El proyecto establece que todo el proceso deberá desarrollarse dentro del plazo máximo de 24 meses previsto por la ley. Así, las tierras que permanecían como un remanente sin subdividir tendrán como destino la generación de nuevos lotes sociales, en una ciudad donde el acceso al suelo constituye una de las principales demandas habitacionales.