El Gobierno de Río Negro confirmó la aprobación de un programa de financiamiento por US$ 85 millones otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destinado a ejecutar una serie de obras consideradas estratégicas para transformar la matriz productiva provincial. La inversión permitirá avanzar en infraestructura de riego, energía, tecnología y equipamiento para fortalecer la producción en distintas regiones.
El proyecto fue aprobado por el Directorio del BID y contempla un financiamiento internacional de US$ 80 millones, mientras que los restantes US$ 5 millones serán aportados con recursos propios de la provincia. Según se informó oficialmente, los fondos estarán destinados a cinco iniciativas centrales vinculadas al desarrollo productivo y a la generación de nuevas oportunidades económicas.
El gobernador Alberto Weretilneck destacó la importancia del acuerdo y afirmó que “conseguir este financiamiento del BID demuestra que cuando una provincia tiene un rumbo claro, planifica a largo plazo y cumple con sus compromisos, el mundo acompaña”. En ese sentido, sostuvo que los recursos llegan como resultado de “un proyecto de desarrollo serio, con obras concretas y una visión de futuro”.
El mandatario provincial remarcó además que la aprobación del crédito representa un respaldo al esquema de gestión llevado adelante por Río Negro. “Esta confianza se construye con responsabilidad, previsibilidad y cumpliendo la palabra. Ese es el rumbo que elegimos y que vamos a seguir fortaleciendo”, expresó.
Weretilneck señaló que este tipo de inversiones serían difíciles de concretar sin el acompañamiento de organismos internacionales. “Proyectos de esta envergadura serían imposibles de concretar sin este financiamiento internacional. Todo nuestro agradecimiento al BID por confiar en el camino que estamos recorriendo y en la visión de futuro que tenemos para Río Negro”, manifestó.
Cinco proyectos para ampliar la capacidad productiva provincial
El programa financiado por el BID incluye cinco proyectos orientados a mejorar la infraestructura existente, incorporar nuevas áreas productivas y brindar herramientas para que los productores puedan enfrentar desafíos vinculados al clima y la disponibilidad de recursos.

Uno de los ejes estará ubicado en Guardia Mitre, donde se prevé la construcción de 85 kilómetros de nueva red eléctrica y tres centros de transformación. La obra permitirá ampliar las conexiones rurales, incorporar sistemas de bombeo y riego presurizado, además de reducir más del 50% el costo energético por hectárea para los productores alcanzados.
En Negro Muerto se ejecutarán 32,2 kilómetros de red eléctrica, un cruce sobre el río Negro y siete centros de transformación. Esta infraestructura permitirá incorporar unas 13.000 hectáreas productivas durante la primera etapa y generar condiciones para ampliar las actividades agrícolas y ganaderas en la zona.
Otro de los proyectos contempla la modernización del sistema de riego del Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (IDEVI). Las tareas incluirán la instalación de compuertas automáticas, mejoras en los canales y sistemas de monitoreo en tiempo real para optimizar el uso del agua y reducir pérdidas.
La iniciativa también alcanzará a Margen Norte, donde se proyectan obras que permitirán prácticamente duplicar la superficie cultivada en un plazo estimado de cinco años. El plan incluye intervenciones en la bocatoma de Chimpay, canales, drenajes, telemetría, electrificación y mejoras en estaciones transformadoras.
Además, el programa incorpora un componente específico de US$ 6 millones destinado a la protección de cultivos frente al granizo. Estos recursos permitirán que productores puedan acceder a herramientas como mallas antigranizo, con el objetivo de disminuir pérdidas económicas provocadas por eventos climáticos.
Más recursos para la prevención de incendios forestales
Dentro del paquete de inversiones también se contempla el fortalecimiento operativo del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF). El organismo incorporará equipamiento destinado a mejorar la capacidad de respuesta frente a incendios en diferentes sectores del territorio provincial.

Entre los elementos previstos se encuentran cuatro camiones cisterna, 30 reservorios transportables con capacidad para almacenar 900.000 litros de agua, tres minicargadoras, un tractor, 23 motobombas, tres cuatriciclos y un vehículo UTV, además de otros recursos operativos.
El plan también sumará tecnología para mejorar la detección temprana y la coordinación de las tareas. En ese marco, se incorporarán 13 cámaras domo, siete estaciones meteorológicas y nuevos sistemas de comunicación para reducir los tiempos de intervención ante focos de incendio.
El gobernador Weretilneck estuvo acompañado durante el anuncio por los ministros de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy; de Salud, Demetrio Thalasselis; y de Hacienda, Gabriel Sánchez, además del director ejecutivo de la Unidad Provincial de Coordinación y Ejecución del Financiamiento Externo (UPCEFE), Martín Camiña.
Desde el Gobierno provincial indicaron que la inversión forma parte de una estrategia de largo plazo orientada a incrementar la producción, generar empleo, atraer inversiones privadas y fortalecer el desarrollo territorial en cada región de Río Negro.
Finalmente, Weretilneck sostuvo que “el rumbo está claro y genera confianza, ahora el desafío es seguir trabajando para que los rionegrinos disfruten los beneficios de estas inversiones”. Con este financiamiento, la Provincia busca convertir recursos estratégicos en obras, tecnología y nuevas oportunidades productivas para las próximas décadas.