El Gobierno de Río Negro sostiene una estrategia orientada a atraer grandes inversiones y vincularlas con la generación de empleo local, el desarrollo de proveedores y el crecimiento de las comunidades. La Provincia plantea que los nuevos proyectos productivos deben traducirse en oportunidades concretas para los rionegrinos y formar parte de un proceso de transformación de la matriz económica provincial.
La política oficial se apoya en la articulación entre el Gobierno provincial, los municipios, las comunidades, los sindicatos y el sector privado. Según se explicó, el objetivo es que cada inversión de escala tenga impacto en el territorio mediante la incorporación de trabajadores locales, la participación de proveedores rionegrinos y la capacitación de personas para cubrir los nuevos perfiles laborales que demande cada actividad.
En ese marco, el Gobierno provincial marcó una diferencia respecto de la situación generada en Calcatreu. La empresa que ejecuta los trabajos en ese proyecto fue suspendida por decisión de la Provincia debido al incumplimiento de compromisos asumidos. La medida fue presentada como una señal de que el acompañamiento estatal a las inversiones está condicionado al cumplimiento de las normas y obligaciones establecidas.
El secretario de Minería de Río Negro, Joaquín Aberastain Oro, destacó que la Provincia trabajó para generar condiciones destinadas a recibir inversiones y acompañar su desarrollo. “Queremos empresas que vengan a Río Negro, que inviertan y que encuentren una Provincia preparada para acompañarlas. Y queremos que ese crecimiento se transforme en empleo y oportunidades para nuestra gente”, sostuvo el funcionario.
Entre los proyectos que el Gobierno provincial presenta como ejemplos de este esquema aparecen las iniciativas vinculadas con Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y el desarrollo de Gas Natural Licuado (GNL). Se trata de emprendimientos de gran escala que implican inversiones, contratación de servicios y demanda de bienes, con potencial para ampliar la participación de empresas y trabajadores rionegrinos.
La Provincia señaló que en ambos casos mantiene una articulación con municipios y comunidades para acompañar las diferentes etapas de los proyectos. Esa coordinación busca anticipar necesidades de infraestructura, empleo y servicios, además de generar condiciones para que parte de la actividad económica derivada de las inversiones permanezca en las localidades donde se desarrollan.
La participación de trabajadores y proveedores locales aparece como uno de los ejes de la estrategia oficial. De acuerdo con el Gobierno, las empresas vinculadas a estos proyectos vienen avanzando en el cumplimiento de los compromisos establecidos y en la coordinación con el Estado para ampliar progresivamente las oportunidades laborales y comerciales destinadas a habitantes y empresas de Río Negro.
“Hoy tenemos proyectos de enorme magnitud que demuestran que se puede invertir, cumplir las reglas y trabajar junto al Estado y las comunidades”, afirmó Aberastain Oro. El funcionario agregó que ese es el modelo que busca impulsar la Provincia, basado en la idea de que “empresas que crecen y una provincia que crece con ellas”.
Desde el Gobierno rionegrino plantearon que el acompañamiento a la inversión privada constituye una decisión estratégica para los próximos años. La intención es facilitar la llegada de nuevos proyectos y brindar previsibilidad a quienes decidan invertir, pero manteniendo como condición el cumplimiento de las reglas y de los compromisos asumidos ante el Estado y las comunidades.
El esquema también apunta a generar efectos que trasciendan la ejecución de una obra determinada. Según la visión oficial, las grandes inversiones pueden contribuir a desarrollar capacidades laborales, incorporar nuevos conocimientos, fortalecer proveedores locales y generar empleos que permanezcan en el territorio una vez finalizadas determinadas etapas de los proyectos.
Con esta orientación, Río Negro busca consolidar una política de atracción de inversiones vinculada con el desarrollo productivo y el empleo local. La definición del Gobierno provincial es continuar promoviendo nuevos proyectos, pero bajo un esquema en el que las empresas encuentren previsibilidad para invertir y las comunidades puedan acceder a parte de las oportunidades que genere ese crecimiento económico.