Río Negro se prepara para asumir de manera progresiva la operación del Tren del Valle, luego del acuerdo alcanzado entre el gobernador Alberto Weretilneck y el Gobierno Nacional. Antes de concretar el traspaso, la Provincia contará con un período de transición de hasta 120 días para revisar el estado del material rodante, la infraestructura ferroviaria y las condiciones técnicas, administrativas y de seguridad necesarias para garantizar la prestación.
El ministro de Gobierno y Trabajo, Agustín Ríos, planteó que la incorporación del servicio a la órbita provincial representa una posibilidad de impacto significativo para el Alto Valle, pero advirtió que el desafío estará en asegurar una prestación sostenida. “Hay que hacerlo bien”, afirmó durante una entrevista con FM Master de Cipolletti, al remarcar que la recuperación del tren deberá estar acompañada por una evaluación integral de las condiciones existentes.
De acuerdo con lo previsto, Tren Patagónico asumirá la operación una vez cumplidas las etapas legales y administrativas correspondientes. Ríos explicó que la intención es que el servicio pueda responder a las necesidades de los pasajeros y sostuvo que la puntualidad será uno de los aspectos centrales. “El Gobernador Weretilneck dio una instrucción muy clara a todos los actores: quiere un tren confiable, que cumpla los horarios y que tenga un compromiso con la gente que lo va a usar”, señaló.

El funcionario también destacó el posible efecto del ferrocarril sobre la movilidad regional. Consideró que el Tren del Valle puede convertirse en una alternativa para los vecinos del Alto Valle y contribuir a disminuir la presión sobre las rutas. “No se trata solamente de tener un tren, sino de lograr que sea un servicio que la gente pueda incorporar y en el que pueda confiar”, sostuvo Ríos, quien calificó el proceso como una oportunidad acompañada por una “enorme responsabilidad”.
La puesta en marcha comenzará por el corredor entre General Roca y Cipolletti, según el esquema anunciado por la Provincia. La planificación inicial contempla cuatro frecuencias diarias y la incorporación de cinco nuevos apeaderos. El avance hacia esa primera etapa quedará sujeto a la finalización de las evaluaciones y de las intervenciones que resulten necesarias para que el servicio pueda comenzar a funcionar bajo la órbita provincial.