Río Negro continúa ampliando el monitoreo científico de tiburones, rayas y quimeras en el Golfo San Matías, como parte de las acciones del Corredor de los 5 Grandes. Durante agosto se realizó una nueva campaña correspondiente al invierno, con el objetivo de conocer la presencia, distribución y comportamiento de estas especies y generar información que contribuya a fortalecer las políticas de conservación de la biodiversidad marina.
El relevamiento fue realizado por la Fundación Por el Mar, el Grupo Condros del CIMAS y la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático en distintos sectores de la costa norte provincial. Las tareas se desarrollaron en Pozo Salado, Caleta de los Loros, Bahía Creek y Promontorio Belén, donde se mantiene un esquema de seguimiento estacional durante todo el año.
La estrategia contempla tres registros por estación en cada uno de los sectores seleccionados. La continuidad de las campañas permite comparar la información obtenida durante las diferentes épocas del año y avanzar en la construcción de una línea de base sobre las especies de condrictios que habitan o utilizan distintos sectores del Golfo San Matías.
Para los relevamientos se utilizan estaciones de video submarinas remotas con cebo, conocidas como BRUVs, que permiten registrar a los animales en su ambiente natural sin necesidad de capturarlos ni manipularlos. Durante la última campaña de invierno se realizaron 30 inmersiones y el material audiovisual obtenido se encuentra actualmente en etapa de análisis científico.

La investigación ya permitió reunir información relevante en campañas anteriores. A comienzos de 2026 se establecieron 30 puntos de muestreo estandarizados y se obtuvieron más de 40 horas de registros audiovisuales. El análisis de ese material permitió confirmar la presencia de cinco especies: pez gallo, cazón, gatuzo, gatopardo y chucho.
Todas las especies identificadas se encuentran incluidas en alguna categoría de amenaza de acuerdo con la clasificación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En ese contexto, los investigadores consideran que la continuidad del monitoreo resulta necesaria para conocer con mayor precisión la situación de estas poblaciones y los sectores del golfo que utilizan.
Uno de los datos que despertó especial interés durante los primeros relevamientos fue la identificación de ejemplares juveniles en determinados puntos de la costa. La presencia de individuos jóvenes podría constituir un indicio de que algunos sectores funcionan como áreas de cría, aunque la continuidad de los estudios será necesaria para obtener mayores evidencias y determinar la importancia de esos sitios.
La vulnerabilidad de estas especies está relacionada, entre otros factores, con sus características biológicas. “Los tiburones tienen ciclos de vida muy largos: tardan muchos años en alcanzar la madurez y reproducirse. Eso hace que sus poblaciones sean especialmente sensibles a los impactos, con consecuencias difíciles de revertir”, explicó la bióloga Victoria Brizio, de la Fundación Por el Mar.

Los condrictios presentan, en términos generales, crecimiento lento y baja fecundidad, condiciones que reducen su capacidad de recuperación frente a diferentes impactos. Por ese motivo, la obtención de datos sistemáticos sobre su distribución y presencia constituye una herramienta para evaluar el estado de las poblaciones y aportar elementos para futuras decisiones de manejo y conservación.
El monitoreo forma parte del Corredor de los 5 Grandes, una iniciativa provincial que abarca más de 150 kilómetros de costa entre Viedma y San Antonio Este. El proyecto combina investigación científica, conservación y desarrollo sostenible y busca generar conocimiento sobre algunos de los principales exponentes de la biodiversidad marina de la región.
Además de los tiburones, el corredor contempla como especies emblemáticas a la ballena franca austral, la orca, el delfín nariz de botella y el lobo marino de un pelo. La incorporación de campañas científicas periódicas permite ampliar el conocimiento sobre el funcionamiento del ecosistema y aportar información para una gestión de los recursos marinos basada en evidencia.
Desde la Provincia se plantea que sostener estas investigaciones permite generar información propia sobre el ambiente marino rionegrino y mejorar las herramientas disponibles para compatibilizar la conservación de la biodiversidad con las actividades económicas y sociales que se desarrollan en la zona costera.
Las campañas continuarán durante las próximas estaciones con el objetivo de completar la serie de registros y profundizar el conocimiento sobre los condrictios que utilizan el Golfo San Matías. Los resultados obtenidos serán parte de la información disponible para fortalecer las estrategias de conservación y consolidar al Corredor de los 5 Grandes como una herramienta de protección y desarrollo sostenible del patrimonio natural de Río Negro.