En una columna de opinión titulada “El Aleph de Milei”, el vicegobernador de Río Negro, Pedro Pesatti, recurrió a la obra de Jorge Luis Borges para formular una crítica política a la Ley Bases impulsada por el Gobierno nacional. El funcionario provincial planteó una analogía entre el punto que, en el cuento publicado en 1945, contiene todos los puntos del universo y un cuerpo normativo en el que, según su interpretación, confluyen distintas reformas económicas, laborales y administrativas.
Pesatti comenzó su análisis con una descripción del Aleph imaginado por Borges: “un punto que contiene a todos los puntos del espacio”, una esfera pequeña y de brillo intenso ubicada en el sótano de una casa de la calle Garay. En el relato, quien consigue observarlo puede contemplar simultáneamente distintos acontecimientos, lugares y dimensiones de la existencia, en una experiencia que desafía las posibilidades habituales de la percepción.
El vicegobernador también recuperó uno de los aspectos centrales del cuento: la dificultad del narrador para transformar en palabras aquello que observa de manera simultánea. Borges resuelve esa imposibilidad mediante una extensa enumeración en la que aparecen elementos diversos sin una jerarquía definida. Pesatti vinculó esa característica con Carlos Argentino Daneri, personaje que pretende describir el universo a través de su poesía sin abandonar el espacio reducido desde el cual contempla su realidad.
A partir de esa referencia literaria, Pesatti sostuvo que “Milei engendró su propio Aleph y lo depositó en la Ley Bases”. Desde esa perspectiva, el funcionario construyó una interpretación crítica de la legislación aprobada por el Congreso nacional y señaló que en un mismo texto quedaron reunidas medidas de distinto alcance y sobre áreas diversas de la administración pública y la economía.
Entre los aspectos mencionados por Pesatti aparecen la declaración de emergencia pública y la delegación de facultades legislativas, las privatizaciones y la reorganización del Estado. También enumeró empresas y organismos vinculados con la energía, el transporte y otros servicios, además de modificaciones en materia tributaria, laboral, hidrocarburífera y de empleo público. Según su planteo, la amplitud temática de la norma constituye una de las principales características de la iniciativa.
En su análisis, el vicegobernador puso especial atención sobre el régimen destinado a las grandes inversiones y las modificaciones laborales incorporadas a la legislación. Mencionó, entre otros puntos, la estabilidad tributaria, aduanera y cambiaria prevista para determinados proyectos de inversión, la extensión del período de prueba laboral y la posibilidad de establecer fondos de cese en reemplazo de mecanismos indemnizatorios vigentes.
Pesatti también cuestionó las disposiciones vinculadas con trabajadores no registrados y recordó la modificación de normas relacionadas con hidrocarburos y gas, empleo público e impuestos específicos. En su interpretación, la acumulación de medidas en una misma ley configura una orientación política integral que excede la modificación puntual de determinados aspectos de la economía argentina.
El dirigente rionegrino planteó, además, que existe “una clave sustantiva” para comprender su comparación con la obra de Borges. Mientras que para observar el Aleph literario era necesario ingresar en un sótano y aceptar sus condiciones, sostuvo que para identificar el contenido de la Ley Bases no era necesario ningún procedimiento extraordinario. “Quienes levantaron la mano en el recinto vieron el conjunto, o pudieron verlo”, afirmó, vinculando esa posibilidad con la responsabilidad política de quienes respaldaron la iniciativa.
En otro tramo de la columna, Pesatti definió como “la arquitectura de la crueldad” a las consecuencias que, según su interpretación, se desprenden del esquema de emergencia y de las decisiones adoptadas por el Gobierno nacional. En ese marco, cuestionó la continuidad de determinadas herramientas de emergencia y vinculó esa situación con la ausencia de una Ley de Presupuesto durante dos ejercicios consecutivos, planteando que la excepcionalidad se transformó en una modalidad permanente de administración.
El vicegobernador también centró su crítica en la política de infraestructura vial. Señaló que el manejo del fondo constituido con el impuesto a los combustibles líquidos habría estado acompañado por una fuerte reducción presupuestaria en Vialidad Nacional. En particular, mencionó una caída del 72,5% entre 2023 y 2025 y afirmó que solamente una parte de los recursos recaudados con destino al mantenimiento de las rutas habría llegado efectivamente a esas obras.

A partir de ese ejemplo, Pesatti amplió su argumento hacia otras áreas del Estado y vinculó el deterioro de la infraestructura con la situación de la investigación científica. En una de las imágenes más fuertes de su columna, afirmó que en el mismo momento en que una ruta se deteriora puede producirse la salida de un investigador del CONICET del país por razones económicas. Para el dirigente, ambos fenómenos, aunque diferentes, forman parte de las consecuencias de una misma orientación de política pública.
“Los efectos de la Ley Bases se despliegan ahora sobre cada dimensión de la vida nacional”, sostuvo Pesatti. El vicegobernador utilizó esa afirmación para cuestionar particularmente las críticas recientes al deterioro de las rutas realizadas por dirigentes políticos que, según señaló, habían respaldado la legislación o no habían expresado objeciones suficientes durante su tratamiento parlamentario.
En ese sentido, afirmó que “no hay inocencia posible” para quienes acompañaron la Ley Bases y sostuvo que existe una responsabilidad política respecto de las consecuencias que atribuye a esa normativa. En su columna, incluyó entre ellas el deterioro de determinadas rutas, el desmantelamiento de organismos, modificaciones en las condiciones laborales y la emigración de científicos. También rechazó que quienes respaldaron la ley puedan presentarse posteriormente como observadores ajenos a sus resultados.
Pesatti sostuvo que el deterioro de la infraestructura no comenzó con la aparición de los problemas visibles en las rutas, sino con las decisiones políticas que dieron lugar al actual esquema de administración. En ese punto recurrió a una expresión propia de su texto al referirse a “los levantamanos, los mandamanos y los aplaudidores de los mandamanos”, en una crítica directa a quienes, desde su perspectiva, acompañaron las decisiones del Gobierno nacional y posteriormente cuestionaron sus consecuencias.
Hacia el final de la columna, el vicegobernador volvió sobre el desenlace del cuento de Borges, en el que la casa que contenía el Aleph termina siendo demolida por sus nuevos propietarios. Pesatti utilizó ese episodio como una nueva comparación con el escenario político argentino y sostuvo que el “Aleph de Milei” representa, a su entender, “el programa completo para destruir a la Argentina”. La afirmación forma parte de su interpretación política de la Ley Bases y no de una descripción neutral de sus objetivos oficiales.
Finalmente, Pesatti centró su crítica en lo que definió como “el pecado de gritar a destiempo”. Cuestionó a dirigentes que, según su mirada, expresan ahora preocupación por consecuencias que podían haberse previsto durante el debate legislativo. “Callaron cuando había que gritar, votaron cuando había que resistir y ahora gritan para esconder que también fueron autores del Aleph de Milei”, concluyó el vicegobernador, cerrando su columna con una crítica política a quienes respaldaron la Ley Bases y posteriormente cuestionaron algunas de sus consecuencias.