El vicegobernador de Río Negro, Pedro Pesatti, publicó una columna de opinión en la que cuestionó el proyecto impulsado por el Gobierno nacional para modificar el régimen de propiedad de tierras y sostuvo que el debate excede las cuestiones económicas o jurídicas. Bajo el título “Vender a la madre”, el funcionario planteó una defensa del territorio desde una perspectiva histórica, cultural y política, y expresó su rechazo a cualquier flexibilización de los límites establecidos para la adquisición de tierras por parte de extranjeros.
En su análisis, Pesatti parte de una concepción de la tierra como “madre” y sostiene que esa idea atraviesa diferentes culturas y períodos históricos. Para fundamentar su postura, menciona las tradiciones de Sumeria, Grecia y Roma, además de referencias bíblicas, con el objetivo de señalar que la relación entre las sociedades humanas y el territorio fue entendida históricamente desde una dimensión que, según su mirada, excede su consideración como mercancía.
El vicegobernador también incorpora en su columna referencias a los pueblos originarios de América. Menciona a la Pachamama en las culturas andinas y destaca que los pueblos mapuches incorporan la palabra “mapu”, tierra, en su propia denominación. A partir de esas referencias, plantea que la consideración del territorio como elemento central de la identidad constituye una coincidencia cultural que atraviesa a distintas sociedades.
Pesatti sostiene que “la tierra es madre porque nos alimenta, porque nos sostiene, porque nos recibe al nacer y nos guarda al morir”. Desde esa concepción, cuestiona que el suelo pueda ser considerado exclusivamente como un bien sujeto a las reglas del mercado y afirma que la imposibilidad de reemplazarlo o trasladarlo diferencia a la tierra de otros bienes materiales.
El eje político de la columna aparece cuando el vicegobernador se refiere al proyecto de ley impulsado por la administración de Javier Milei sobre la inviolabilidad de la propiedad privada. Según Pesatti, la iniciativa incluía modificaciones a las restricciones establecidas por la Ley de Tierras sancionada en 2011 para limitar la extranjerización del territorio argentino. El funcionario rionegrino cuestionó particularmente la posibilidad de ampliar los márgenes para la adquisición de tierras por parte de extranjeros.
En ese sentido, Pesatti sostiene que el proyecto inicialmente contemplaba eliminar los límites vigentes y que, posteriormente, el oficialismo planteó elevar el porcentaje máximo de propiedad extranjera del 15% al 25% en cada provincia. Para el vicegobernador, reducir la discusión a un porcentaje implica dejar de lado el debate de fondo sobre el carácter estratégico del territorio y sobre los efectos que una eventual flexibilización podría generar.
El dirigente rionegrino también afirma que la Argentina ya posee una superficie significativa de tierras en manos extranjeras y menciona una cifra superior a los 13 millones de hectáreas. A partir de ese dato, plantea reparos sobre una eventual ampliación de los mecanismos de adquisición y señala especialmente la importancia estratégica de la Patagonia, los recursos hídricos, las riberas y las zonas fronterizas.
Pesatti sostiene además que el rechazo a la modificación de la Ley de Tierras habría generado coincidencias entre sectores políticos y sociales habitualmente enfrentados. En su interpretación, trabajadores, científicos, organizaciones rurales y ambientales y dirigentes de diferentes espacios confluyeron en una posición común frente al proyecto. El vicegobernador presenta esa reacción como una expresión de la importancia que una parte de la sociedad asigna a la protección del territorio.
Otro de los cuestionamientos está dirigido al Gobierno nacional y, particularmente, al proceso político que rodeó al tratamiento de la iniciativa. Pesatti afirma que el oficialismo decidió retirar el capítulo referido a las tierras antes de su tratamiento en el Senado y sostiene que la decisión estuvo vinculada con la falta de respaldo suficiente para avanzar. A la vez, advierte que el retiro no implica necesariamente el abandono definitivo de la propuesta.
“Que lo intente. Ya sabemos lo que necesitábamos saber”, expresa el vicegobernador en uno de los pasajes de la columna, en referencia a la posibilidad de que el Gobierno nacional vuelva a impulsar cambios sobre el régimen de tierras. Para Pesatti, el intento de modificar las restricciones constituye por sí mismo una señal política que, según su interpretación, revela una determinada concepción sobre el territorio y el papel que debe ocupar el mercado.
En otro tramo de su análisis, el funcionario rionegrino profundiza sus críticas y sostiene que la discusión no puede limitarse a la propiedad privada, porque involucra también aspectos vinculados con la soberanía territorial. “Quien pretende vender a la madre, aunque finalmente no pueda hacerlo, ya no tiene retorno”, afirma, utilizando una expresión metafórica para cuestionar la orientación que atribuye al proyecto oficial.
La columna se inscribe así en el debate político abierto en torno a la Ley de Tierras y a las iniciativas del Gobierno nacional vinculadas con la propiedad privada. Pesatti plantea una posición contraria a la flexibilización de las restricciones para la adquisición de tierras por parte de extranjeros y reivindica la necesidad de preservar determinadas áreas del territorio por su valor estratégico, ambiental y social.
En el cierre, el vicegobernador vuelve sobre la dimensión simbólica de la tierra y sostiene que existen cuestiones que permanecen en la memoria colectiva de los pueblos. “La tierra, mientras tanto, sigue donde estuvo siempre: debajo de nuestros pies y adentro de nuestro nombre”, concluye Pesatti, en una columna que combina argumentos históricos y culturales con una fuerte crítica política al proyecto del Gobierno de Javier Milei.