El ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, Carlos Banacloy, cuestionó las posiciones expresadas por el diputado nacional Aníbal Tortoriello y el senador Enzo Fullone respecto del eventual traspaso de las rutas nacionales 22 y 151 a la Provincia. El funcionario defendió la decisión del Gobierno rionegrino de avanzar en las negociaciones con Nación y sostuvo que ambos dirigentes “vuelven a darle la espalda a Río Negro” al objetar las condiciones planteadas para asumir la administración de los corredores.
Banacloy sostuvo que durante los últimos años los legisladores no tuvieron la misma postura frente al deterioro de las rutas nacionales que atraviesan la provincia. “Nunca defendieron los intereses de Río Negro cuando había que reclamar por el estado de las rutas y ahora, cuando la Provincia busca una solución, le ponen palos en la rueda”, afirmó. Según el ministro, la situación actual de las trazas genera consecuencias sobre la seguridad vial y la actividad económica.
En ese sentido, señaló que los rionegrinos enfrentan diariamente rutas deterioradas, mayores costos para el traslado de la producción y dificultades para circular. “Cuando había que reclamar inversiones y soluciones, no los escuchamos con la misma firmeza que muestran ahora para cuestionar a la Provincia”, manifestó Banacloy, al referirse a las críticas surgidas en torno al proceso de transferencia de las rutas 22 y 151.

El funcionario también hizo referencia a las responsabilidades que ambos dirigentes tuvieron en relación con la infraestructura vial. Recordó que Enzo Fullone estuvo al frente del Distrito Río Negro de Vialidad Nacional, mientras que Tortoriello ocupa una banca en el Congreso de la Nación. “Tuvieron responsabilidades y oportunidades concretas para defender a Río Negro”, sostuvo Banacloy, y planteó: “¿Qué hicieron durante todo este tiempo para conseguir inversiones para las rutas 22 y 151?”.
Desde el Gobierno provincial sostienen que el traspaso representa una alternativa para recuperar dos corredores considerados estratégicos para Río Negro. Banacloy remarcó que la Provincia está dispuesta a asumir responsabilidades y destinar recursos, aunque planteó reparos respecto de las condiciones en las que deberían recibirse las trazas. “Río Negro está dispuesto a hacerse cargo, poner recursos y resolver un problema que lleva años”, afirmó.
Sin embargo, el ministro aclaró que la Provincia no pretende asumir rutas con situaciones contractuales pendientes que correspondan resolver previamente al Estado Nacional. “Lo que no vamos a hacer es recibir rutas destruidas, contratos nacionales abiertos y asumir obligaciones que todavía debe resolver el Estado Nacional”, señaló. La posición provincial apunta a avanzar con las actas de transferencia en aquellos sectores que se encuentren liberados.

Uno de los principales puntos de discusión está relacionado con los contratos vigentes o pendientes de resolución sobre distintos tramos de las rutas. Banacloy explicó que la Provincia pretende avanzar con aquellos sectores que puedan ser transferidos de inmediato, mientras que Nación debería resolver previamente las situaciones contractuales existentes en los restantes segmentos.
“Eso no es trabar una negociación. Es defender a Río Negro”, afirmó el funcionario. En esa línea, explicó que la Provincia no puede iniciar obras sobre un tramo que todavía se encuentre alcanzado por contratos nacionales vigentes o cuya situación contractual no haya sido definida. “Queremos hacernos cargo de las rutas, pero hacerlo de manera seria y responsable”, agregó.
Banacloy también cuestionó el destino de los recursos nacionales vinculados con la infraestructura de transporte. Según los datos citados por el ministro, entre 2024 y julio de 2026 el esquema legal de distribución del Impuesto a los Combustibles Líquidos asignó más de $2,8 billones al Fideicomiso de Infraestructura del Transporte, con aproximadamente $619.365 millones durante 2024, $1,22 billones en 2025 y otros $972.516 millones entre enero y julio de 2026.

“Los recursos se recaudaron. Los rionegrinos también los pagaron cada vez que cargaron combustible”, sostuvo Banacloy. En ese contexto, reclamó que los representantes de la provincia en el Congreso nacional indaguen sobre el destino de esos fondos y cuánto regresó a Río Negro en obras, mantenimiento y mejoras de seguridad vial, en lugar de cuestionar las condiciones que plantea el Gobierno provincial para asumir las rutas.
Otro aspecto de la discusión está relacionado con los controles de carga que Río Negro pretende implementar una vez concretado el traspaso. Banacloy defendió esa posibilidad como una herramienta destinada a preservar las futuras inversiones y evitar que el tránsito pesado con exceso de peso acelere nuevamente el deterioro de las rutas. “Si Río Negro va a invertir recursos de todos los rionegrinos para reconstruir las rutas, tenemos la obligación de cuidar esa inversión”, explicó.
El ministro aseguró además que la Provincia no tendría como objetivo quedarse con los recursos provenientes de eventuales multas. “Tan poco nos interesa recaudar que propusimos hacer los controles y transferir a Vialidad Nacional lo que se perciba por las multas. Queremos controlar el peso, no quedarnos con la plata”, afirmó. Para Banacloy, la fiscalización constituye una condición para garantizar que las obras que se realicen sobre las rutas tengan mayor durabilidad.
Finalmente, el funcionario vinculó la discusión con el crecimiento productivo y energético de Río Negro y sostuvo que las rutas 22 y 151 tienen un papel estratégico para la provincia. “Por allí circulan nuestra producción, trabajadores, familias, insumos y una parte creciente de la actividad vinculada al desarrollo energético”, señaló. Banacloy concluyó que la Provincia “decidió buscar una solución y hacerse cargo” y reclamó a los representantes rionegrinos en el Congreso que acompañen ese proceso: “En lugar de poner palos en la rueda, deberían ponerse del lado de los rionegrinos”.