Río Negro concluyó el relevamiento técnico de las rutas nacionales 22 y 151 realizado junto a equipos de FONPLATA y del Gobierno Nacional, y comenzó a definir los sectores donde podrían ejecutarse las primeras intervenciones. El diagnóstico realizado en territorio permitió identificar los puntos de mayor deterioro y avanzar en la preparación de proyectos destinados a mejorar la transitabilidad y la seguridad vial.
La recorrida confirmó para el Gobierno provincial la necesidad de intervenir ambas trazas, consideradas corredores estratégicos para la conectividad y la actividad económica. Por decisión del gobernador Alberto Weretilneck, los equipos técnicos buscan acelerar la elaboración de la documentación necesaria para atender inicialmente las situaciones de mayor urgencia.
El ministro de Hacienda, Gabriel Sánchez, remarcó que la presencia de los organismos involucrados permitió observar directamente el estado de las rutas y el nivel de utilización que tienen. “Lo vieron, entienden la necesidad y la avalan”, afirmó luego de la visita, durante la cual también se pudo dimensionar el tránsito cotidiano de vehículos livianos y pesados.
A partir del relevamiento, la Provincia trabaja sobre un programa que contempla distintos tipos de intervenciones según las condiciones de cada tramo. Entre las acciones previstas figuran tareas de rehabilitación y reparación de calzada, adecuación de banquinas, conservación y señalización, con prioridad para aquellos sectores donde el deterioro representa mayores riesgos para la circulación.

La intención oficial es avanzar con los aspectos técnicos sin esperar a que finalice todo el proceso financiero. Martín Camiña, integrante de la Unidad Provincial de Coordinación y Ejecución del Financiamiento Externo (UPCEFE), explicó: “La idea es hacerlo lo antes posible. Ni bien estén los pliegos se va a empezar a trabajar”. De esta manera, la preparación de eventuales licitaciones podría desarrollarse en paralelo con las gestiones del crédito.
El programa es elaborado en forma conjunta por el Ministerio de Obras y Servicios Públicos y el Ministerio de Hacienda. Vialidad Rionegrina concentra el desarrollo de las alternativas técnicas y la definición de las intervenciones, mientras que la UPCEFE tiene a su cargo los aspectos administrativos y financieros, además de la relación con FONPLATA.
Un financiamiento de hasta USD 60 millones
Para concretar el plan, Río Negro gestiona ante FONPLATA un financiamiento de hasta USD 60 millones. La operación establece a la Provincia como prestataria y contempla a la República Argentina como garante, por lo que el avance del crédito requiere la participación de organismos del Estado Nacional.

El expediente financiero podría ser tratado por el Directorio de FONPLATA a comienzos de noviembre. Mientras se aguarda esa instancia, la Provincia continúa completando los proyectos y la documentación técnica, con el objetivo de llegar a la aprobación del financiamiento con intervenciones definidas y listas para avanzar en los procedimientos correspondientes.
El esquema planteado contempla una estrategia gradual: comenzar por los sectores que presentan las condiciones más críticas y, posteriormente, avanzar hacia una recuperación de mayor alcance de las dos rutas nacionales. La prioridad inicial estará puesta en aquellos trabajos capaces de generar mejoras concretas en la seguridad y las condiciones de circulación.
Dos rutas clave para Río Negro
La importancia del programa excede el mantenimiento de las calzadas. Según los datos provinciales, más de 438.000 habitantes se encuentran dentro del área de influencia directa de las rutas 22 y 151, utilizadas diariamente para desplazamientos vinculados con el empleo, la educación, el comercio y el acceso a servicios.

La Ruta Nacional 22 cumple un papel central en la articulación del Alto Valle y sus zonas productivas con centros de empaque, frigoríficos, mercados y puntos de salida de la producción hacia los mercados de exportación. La Ruta Nacional 151, en tanto, conecta el Alto Valle con el norte de Río Negro y la Cuenca Neuquina, y adquirió mayor relevancia por el movimiento logístico asociado al desarrollo de Vaca Muerta.
Con el análisis técnico ya finalizado, el Gobierno rionegrino apunta ahora a transformar ese diagnóstico en proyectos concretos. La estrategia consiste en atender primero los puntos que requieren una respuesta más urgente y avanzar luego hacia un proceso de recuperación integral de las rutas 22 y 151, dos corredores fundamentales para la movilidad, la producción y la conectividad provincial.