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(((video))) El Senado convirtió en ley Zonas Frías y modificó la Carta Orgánica del BCRA

El Senado de la Nación aprobó este jueves el nuevo régimen de Zonas Frías y convirtió en ley la modificación del esquema de subsidios al consumo residencial de gas, mientras que también aprobó, con cambios, una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La iniciativa sobre Zonas Frías obtuvo 38 votos afirmativos y 8 negativos, mientras que la reforma de la autoridad monetaria fue aprobada en general por 46 votos contra 22 y deberá regresar a la Cámara de Diputados por las modificaciones introducidas durante el debate.

Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central

La sesión comenzó después del mediodía y fue presidida por el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, debido a que la vicepresidenta Victoria Villarruel se encontraba a cargo del Poder Ejecutivo Nacional durante el viaje del presidente Javier Milei. La Cámara alta abordó dos proyectos centrales: la modificación de las reglas de funcionamiento del BCRA y la readecuación del régimen de subsidios al gas para usuarios residenciales de las denominadas Zonas Frías.

H.S.N. Evento. Fotos: Comunicación Institucional

En el caso del Banco Central, el proyecto modifica la Ley 24.144 y establece como misión primaria del organismo la preservación del valor de la moneda. También introduce cambios sobre sus facultades regulatorias en materia de sistemas de pago, crédito y actividades financieras y cambiarias, además de establecer restricciones al financiamiento del Estado nacional mediante la autoridad monetaria.

Entre otras disposiciones, la reforma prohíbe al Banco Central adquirir títulos públicos del Estado nacional en el mercado primario y elimina la posibilidad de adelantar fondos para atender los servicios de la deuda pública por cuenta del Gobierno nacional. También modifica el régimen de reservas, el tratamiento de los activos externos, las utilidades y pérdidas y las transferencias de utilidades al Tesoro.

Uno de los principales cambios incorporados durante el tratamiento en el Senado estuvo relacionado con la designación y remoción de las autoridades del Banco Central. El miembro informante, Agustín Monteverde (La Libertad Avanza), explicó que los distintos bloques acordaron modificar ese apartado para otorgar al Senado un papel específico en la designación y eventual remoción de los integrantes del directorio.

“El proyecto que vamos a tratar, por acuerdo de todos los bloques, ha sufrido una modificación en lo que hace al mecanismo de designación y remoción de las autoridades del Banco Central”, explicó Monteverde. El nuevo texto establece que el presidente, vicepresidente y directores del BCRA serán designados con acuerdo del Senado por mayoría absoluta de sus miembros y que los directores tendrán mandatos de seis años.

 

La modificación también establece que una eventual remoción de las autoridades por parte del Poder Ejecutivo deberá contar con la aprobación del Senado por mayoría absoluta. Como estos cambios fueron aprobados por una mayoría de dos tercios del cuerpo, el proyecto deberá regresar a la Cámara de Diputados para continuar su tratamiento legislativo.

Monteverde sostuvo que la reforma busca modificar mecanismos que, según su interpretación, afectaron el funcionamiento institucional del Banco Central durante las últimas décadas. Al referirse al período comprendido entre 2003 y 2023, habló de un “proceso de deterioro institucional” y cuestionó el uso de reservas, adelantos transitorios, letras intransferibles y transferencias de utilidades como mecanismos de financiamiento del Tesoro.

“Esta reforma devuelve al BCRA un mandato único: el de preservar el valor de la moneda”, afirmó el senador oficialista. La oposición cuestionó distintos aspectos de la iniciativa y planteó que la reforma debería contemplar de manera integral las reglas fiscales, monetarias, cambiarias e institucionales que condicionan el funcionamiento de la economía.

Cruce de posiciones en el Senado

El senador Jorge Capitanich, del bloque Justicialista, sostuvo que el proyecto no aborda de manera integral las modificaciones necesarias y consideró que “están dadas las condiciones para que vuelva a la Cámara de Diputados”. En ese sentido, planteó que las reformas deberían realizarse “de manera estructural” y calificó como “insuficientes e incongruentes” algunos de los cambios propuestos.

H.S.N. Evento. Fotos: Comunicación Institucional

Capitanich sostuvo que el debate debería contemplar cuatro reglas: “una fiscal que tienda al equilibrio, una monetaria que tienda a la estabilidad, una cambiaria que tienda a la competitividad y una institucional que tienda a la calidad”. Desde Convicción Federal, Guillermo Andrada anticipó el acompañamiento en general, aunque aclaró que su bloque no daría “un cheque en blanco”.

 

A favor de la reforma se expresaron, entre otros, Martín Goerling Lara (PRO) y Eduardo Vischi (UCR). Goerling Lara señaló como ejes el fin del financiamiento del Estado mediante el Banco Central, la revisión del mecanismo de utilidades y la independencia de la autoridad monetaria. Vischi, por su parte, cuestionó el uso histórico del BCRA como fuente de financiamiento de los gobiernos y afirmó que “el Banco Central no puede ser la caja de ahorro de los gobiernos de turno”.

En sentido contrario, José Mayans (Justicialista) rechazó la reforma y cuestionó la situación de las reservas internacionales y el nivel de endeudamiento. “Es una farsa lo de la independencia”, sostuvo el senador, quien manifestó que su bloque se oponía al proyecto, aunque acompañaba específicamente la modificación vinculada con la designación y los mandatos de las autoridades.

 

Patricia Bullrich (La Libertad Avanza) defendió la iniciativa durante el cierre del debate y sostuvo que “esta no es una ley cualquiera, es una misión clara”. La senadora afirmó que la reforma busca que el Banco Central deje de funcionar como una fuente de financiamiento del Gobierno y que vuelva a concentrarse en la preservación del valor de la moneda.

 

El régimen de Zonas Frías

El segundo proyecto aprobado por el Senado modifica el régimen de subsidios destinado al consumo residencial de gas natural y gas propano por redes. La iniciativa mantiene el beneficio para los usuarios de la Patagonia, Malargüe y la Puna, pero introduce un cambio central: elimina de la ley el porcentaje fijo del 50% sobre los cuadros tarifarios plenos y deja en manos del Poder Ejecutivo la determinación del alcance y la modalidad de las bonificaciones. La normativa de 2021 había establecido expresamente ese beneficio del 50% para las regiones patagónicas alcanzadas.

 

Por lo tanto, el cambio aprobado por el Senado no significa que Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego dejen de pertenecer al régimen de Zona Fría. La Patagonia continúa incluida. Lo que desaparece como garantía establecida directamente por ley es el descuento fijo del 50%, que podrá ser reemplazado por una bonificación cuyo porcentaje y condiciones serán definidos por el Poder Ejecutivo.

El impacto potencial en Río Negro y la Patagonia

Para los usuarios residenciales de Río Negro alcanzados actualmente por el régimen, la principal consecuencia será que el descuento del 50% ya no quedará establecido como porcentaje fijo en la legislación. Por ese motivo, no puede afirmarse que todos los usuarios pasarán automáticamente a pagar el doble, ya que el impacto concreto dependerá de la bonificación que determine el Poder Ejecutivo y de las condiciones que establezca la reglamentación.

H.S.N. Evento. Fotos: Comunicación Institucional

El proyecto también incorpora una bonificación adicional para determinados usuarios residenciales incluidos en el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados, tomando en consideración factores vinculados con la situación socioeconómica de los hogares y su ubicación. El nuevo esquema busca concentrar una mayor proporción de la asistencia en hogares considerados vulnerables, en lugar de establecer exclusivamente un beneficio general determinado por la ubicación geográfica. El Gobierno nacional ya aplica un sistema de subsidios focalizados para gas y electricidad.

La senadora Flavia Royón, miembro informante del proyecto, sostuvo que la reforma reconoce que “vivir en una zona fría genera una necesidad energética mayor” y afirmó que esa característica continúa contemplándose para las regiones históricamente incluidas. Sobre las modificaciones, explicó que para las zonas incorporadas posteriormente se pasa de un criterio exclusivamente geográfico a otro que incorpora “el nivel socioeconómico de la familia y un consumo razonable”.

Royón defendió el nuevo esquema y afirmó que los subsidios son financiados por el conjunto de los usuarios. En ese marco, consideró que la modificación resulta “mucho más justa y equitativa” y cuestionó que hogares con capacidad de pago puedan recibir el mismo beneficio que familias en situación de vulnerabilidad.

Reclamos desde la Patagonia

El cambio generó cuestionamientos de representantes patagónicos. El senador José Carambia (Movere Santa Cruz) manifestó su rechazo a la iniciativa y sostuvo: “Nosotros no podemos tolerar ni una suba del 1% de tarifas de gas”. También reclamó contemplar las diferencias existentes entre el costo de vida de la Patagonia y el de otras regiones del país y planteó la necesidad de establecer condiciones específicas para la región.

 

La senadora Edith Terenzi (Despierta Chubut), en cambio, apoyó la revisión del régimen vigente y sostuvo que los subsidios deberían focalizarse de acuerdo con las necesidades de cada región y de cada hogar. Durante el debate cuestionó la utilización de subsidios generalizados y afirmó que durante años se confundieron “política social con populismo” y “solidaridad con subsidios indiscriminados”.

Además de modificar el régimen de Zonas Frías, la ley establece mecanismos vinculados con las deudas del mercado eléctrico mayorista y la compensación de determinados ingresos que distribuidoras y transportistas dejaron de percibir como consecuencia de normas de emergencia tarifaria. También incorpora disposiciones relacionadas con el traslado a tarifas del costo de adquisición del gas y extiende hasta el 31 de diciembre de 2045 determinadas exenciones vinculadas con fuentes renovables de energía.

Con la votación de este jueves, el régimen de Zonas Frías quedó convertido en ley, mientras que la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central deberá volver a Diputados por las modificaciones introducidas por el Senado. Para Río Negro y el resto de la Patagonia, el punto central del nuevo esquema energético será la reglamentación posterior: la región mantiene su inclusión en el régimen, pero el descuento del 50% deja de estar fijado por ley y el porcentaje efectivo de la bonificación quedará sujeto a la definición del Poder Ejecutivo.