La senadora nacional por Río Negro Ana Marks cuestionó la sanción de la reforma del Régimen de Zona Fría y advirtió que los cambios aprobados por el Congreso modificarán el alcance del beneficio que reciben usuarios de gas de distintas regiones del país. Según sostuvo, la medida tendrá impacto sobre las facturas de más de cuatro millones de usuarios y, en particular, sobre 225.570 rionegrinos alcanzados por el esquema. El régimen había sido ampliado en 2021 mediante la Ley 27.637 y, de acuerdo con datos oficiales de ENARGAS, llegó a comprender a 4.165.171 usuarios.
A través de sus redes sociales, Marks cuestionó el resultado de la votación y afirmó: “Milei y sus aliados aprobaron las modificaciones a Zona Fría generando un enorme tarifazo sobre más de 4 millones de argentinos y 225.570 rionegrinos”. La legisladora vinculó la reforma con un eventual incremento del costo final de las facturas, particularmente por el cambio en la forma de aplicar la bonificación. La modificación mantiene el régimen para determinadas regiones, pero establece cambios en su alcance territorial y en la base sobre la cual se calcula el beneficio.
El cambio en el cálculo del beneficio
Uno de los principales cuestionamientos planteados por la senadora está relacionado con la composición de la factura de gas. Marks sostuvo que, bajo el esquema anterior, los descuentos del 30% o 50% alcanzaban prácticamente la totalidad de la factura, mientras que con la modificación la bonificación quedará concentrada sobre el precio del gas, dejando fuera otros componentes. “Los aumentos más fuertes van a impactar de lleno en el bolsillo de los usuarios”, afirmó. La información disponible sobre la reforma confirma que transporte, distribución e impuestos no quedan incluidos en la misma base de descuento.
El ENARGAS establece actualmente que el Régimen de Zona Fría contempla cuadros tarifarios diferenciales y que, para determinadas regiones, el beneficio alcanza al 50% del cuadro tarifario pleno. El organismo también identifica a Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y otras áreas patagónicas como parte del esquema de bajas temperaturas. La reforma sancionada modifica ese mecanismo y mantiene diferencias según la región y las condiciones de acceso al beneficio.
Marks también cuestionó el nuevo criterio territorial y sostuvo que la reforma plantea una discusión entre provincias. “Lo hicieron enfrentando provincias contra provincias, con un único fin, perjudicar a millones de argentinos y argentinas”, afirmó la senadora rionegrina. La Ley 27.637 había ampliado en 2021 el régimen histórico hacia nuevas localidades y regiones consideradas de bajas temperaturas, mientras que la modificación aprobada este año busca reducir parte de esa ampliación y concentrar el beneficio automático en determinadas zonas.
La legisladora planteó además una discusión más amplia sobre la política energética nacional. Desde su posición política, sostuvo que “la energía no es una mercancía de libre mercado para la especulación financiera: la energía es un derecho humano esencial”. Marks vinculó ese planteo con el desarrollo de la producción hidrocarburífera y cuestionó que, mientras el país incrementa su producción de gas y petróleo, los usuarios residenciales deban afrontar facturas que considera difíciles de pagar.
La crítica de Marks al modelo energético
En ese marco, la senadora formuló una pregunta sobre la relación entre producción y tarifas: “¿Cómo se explica que la Argentina sea una potencia energética continental y tengamos a nuestro pueblo pagando tarifas impagables en dólares?”. A partir de ese planteo, cuestionó la orientación de la política energética del Gobierno nacional y sostuvo que, a su entender, las modificaciones generan una transferencia de ingresos desde los usuarios hacia otros actores de la cadena energética.
Marks también recordó que desde su espacio político se había rechazado el proyecto durante su tratamiento parlamentario y advirtió sobre las consecuencias sociales que atribuye a la modificación. “Este nuevo castigo solo va a generar en la Argentina más pobreza y más exclusión. Así no se gobierna un país. Así no se construye una Nación”, afirmó la senadora nacional por Río Negro.
El Régimen de Zona Fría tiene antecedentes en la Ley 25.565 y fue ampliado mediante la Ley 27.637, sancionada en 2021. Según la documentación oficial de ENARGAS, aquella norma prorrogó la vigencia del régimen hasta el 31 de diciembre de 2031 y amplió el universo de beneficiarios a distintas regiones del país con condiciones climáticas de bajas temperaturas. El organismo regulador señala además que la ampliación incorporó más de tres millones de nuevos beneficiarios, que se sumaron al esquema histórico.
En la actualidad, ENARGAS mantiene información específica sobre el Régimen de Zona Fría y los mecanismos de consulta para determinar qué localidades se encuentran alcanzadas. El organismo también informa que existen beneficios diferenciados para determinados usuarios según su situación socioeconómica y que las regiones patagónicas cuentan con un cuadro tarifario diferencial asociado al régimen.
“La Zona Fría no era un privilegio”
En su pronunciamiento, Marks reivindicó el carácter federal del régimen y rechazó que el beneficio tarifario para las regiones de bajas temperaturas sea considerado un privilegio. “No queremos más ser un territorio de extracción para que las multinacionales se lleven los recursos en pala mientras dejan a nuestras comunidades sumidas en el pasivo ambiental y en la pobreza energética”, manifestó la senadora.
La discusión sobre el alcance del beneficio se produce en un contexto de actualización de los cuadros tarifarios del gas. ENARGAS publica periódicamente las tarifas vigentes y sus componentes, mientras que las facturas incluyen diferentes conceptos vinculados con el gas, el transporte, la distribución, cargos e impuestos. Por esa razón, una modificación de la base sobre la que se aplica una bonificación puede alterar el ahorro efectivo que representa el beneficio sobre el monto final abonado.
Finalmente, Marks resumió su posición sobre la reforma con una definición que dio título a su pronunciamiento: “La Zona Fría NO era un privilegio: era un mecanismo de reparación histórica y compensación territorial”. La senadora sostuvo que el objetivo debería ser avanzar hacia un sistema energético y tarifario que contemple las particularidades climáticas y económicas de las distintas regiones del país y concluyó: “Necesitamos un sistema energético y tarifario justo para que la riqueza de nuestro suelo sea también la de nuestro pueblo”.
La modificación del Régimen de Zona Fría deja planteado así un nuevo escenario para los usuarios alcanzados por el beneficio, entre ellos los de Río Negro. Mientras el oficialismo nacional sostiene el cambio como parte de una revisión del esquema energético y de subsidios, Marks y otros sectores opositores cuestionan el alcance territorial y la modificación de la base de cálculo. El impacto concreto sobre las facturas dependerá de la aplicación del nuevo régimen, los cuadros tarifarios vigentes y la composición particular de cada consumo.